La noche del 1 de octubre, el rosa fue mucho más que un código de vestimenta. El Hotel Marquis Reforma recibió la séptima edición de Dinner in Pink, la cena con causa de Food and Travel México y Warners. En esta edición, se rompió el récord de recaudación con $831,000 pesos en apoyo a Fundación Alma, organización que ayuda a mujeres sobrevivientes de cáncer de mama. Así, cocina, hospitalidad, vinos, coctelería y subastas se encontraron en una velada que puso el foco en las mujeres que han atravesado un diagnóstico de esta enfermedad. Fotos: Charly Ramos y Gabriel Núñez


El welcome drink estuvo a cargo de Lillet L’Apéritif, que recibió a los asistentes con «Ruby», un coctel preparado con Lillet Rosé, jugo de arándano, ginger ale y una rodaja de toronja. Una preparación que resalta las notas de este aperitivo francés que se elabora desde 1872, en Burdeos, a partir de vinos y maceraciones de frutas.
Una cena con causa en cinco tiempos
Dinner in Pink inició con la presentación de los cinco chefs invitados en esta edición, quienes interpretaron el color rosa desde ingredientes, técnicas y cocinas distintas.
El primer tiempo quedó en manos de Pia Quintana y su proyecto Índigo, que funciona como expresión creativa de la chef. Su propuesta, con proteína de GAPA Foodservice, fue un aguachile rosa de callo de hacha con toronja, limón, chiltepín y shallot, así como pequeños acentos de jamaica, granada, flores y sales en tonos rosados.
“A mí me gusta mucho esta parte de la simplicidad y hacerle un homenaje al producto. El callo está increíble, no necesita más —explicó Quintana, para quien esta cena con causa tuvo además una dimensión personal—. Soy sobreviviente de cáncer, entonces significa mucho […] lo hago por amor a la causa”, compartió.
El aguachile se acompañó con Romance Château de Berne 2023, Provence, Francia, seleccionado por ADV Anfitrión de Vinos, aliado de esta cena con causa de Dinner in Pink.

Betabel, humo y un guiño al chile en nogada
El segundo tiempo llegó desde Uruapan, Michoacán, de la mano de Mariana Valencia, quien abrió Cocina M en 2016 con una propuesta centrada en ingredientes regionales y una lectura contemporánea de la cocina michoacana.
Su plato fue un tamal de betabel relleno de costilla de cerdo St. Louis ahumada, acompañado por ciruela pasa, almendra, granada, espuma de nogada y un toque de camelina. Un homenaje al mes patrio que se maridó con un Rosé de Loire Hexagone 2024, de Anjou, Francia.
“Este plato representa mucho la feminidad, porque por dentro podemos ser muy sutiles, amorosas, dulces como esta espumita de la nogada; pero por dentro tiene notas ahumadas, cerdo, ese toque fuerte que representa la valentía y el corazón de la mujer —comentó la chef sobre este plato de la cena con causa—. A lo mejor por fuera podemos parecer muy delicadas, pero por dentro tenemos ese carácter que siempre debemos proteger”.

Mezquite, Valladolid y técnica francesa
El tercer tiempo estuvo a cargo de la chef Lucía Cañas, del restaurante Paussa, quien sirvió un filete de salmón de Dolores Premium al mezquite, cubierto por una costra de mantequilla y longaniza de Valladolid traída desde Yucatán por el maestro ahumador Carlos Canché; todo bañado en salsa aurora, citronette y hojas frescas.
“La salsa aurora es como naranja, es superclásica francesa, pero es una velouté de pescado con una salsa pomodoro, unas gotas de habanero y un tartar cevichito para que le dé acidez —explicó la chef—. Le puse la capa de chorizo para darle sabor y grasa; es básicamente técnica francesa con unas notas de cocina mexicana”.
El salmón se maridó con Ultimate Provence, Côtes de Provence 2024, Francia, dentro de la selección de ADV.

Mole rosa para el plato fuerte
El cuarto tiempo estuvo a cargo de Josué Rodríguez Maya, responsable de la propuesta culinaria del Hotel Marquis Reforma. Su plato partió de un diezmillo cocinado a baja temperatura con mole rosa de piñón, vegetales y elementos caramelizados.
Para conseguir el color sin llevar el mole hacia tonos demasiado rojos, su equipo trabajó una base de cebolla apenas acitronada, semillas y betabel rostizado: “Este mole rosa no es tradicional —explicó el chef—. Hacemos una molienda de cebolla con especias y otros ingredientes para un tono blanco; luego molemos la semilla para dar textura, y al final, el betabel rostizado. Es un plato con técnica, pero también con ese punto casero; refleja abundancia, nobleza y empatía frente a las enfermedades que atraviesan a tantas familias”.
El plato se sirvió en esta cena con causa con Château La Croix Saint-Pierre, Côtes de Blaye 2019, de Burdeos, Francia.

El cierre de una cena con causa
El final dulce correspondió a Mara Carrillo, de Ladurée México, con el Ispahan, uno de los postres emblemáticos de la casa francesa: macaron, crema de rosas, lichis y frambuesas frescas, acompañado por sorbete de frambuesa.
“Nuestro postre icónico simboliza la feminidad —señaló la chef—. Es un equilibrio entre el perfume de la frambuesa y la rosa, la textura de la almendra, el crujiente del macaron y la sedosidad de la crema. También implica compartir con la comunidad y con otras mujeres que necesitan una ayuda especial”.
El postre se maridó con Crémant de Loire Rosé Hexagone, de Anjou, Francia, y el cierre incluyó Dulce Destreza Piñón de Mezcal Destreza, una crema de mezcal Espadín con piñón rosado y miel de agave, hecho en Santiago Matatlán, Oaxaca.

Subasta Rosa y una noche para sumar
Entre los tiempos del menú, la séptima edición de Dinner in Pink incluyó una charla de Fundación Alma, una organización fundada por la doctora Rina Gitler y enfocada, entre otras labores, en brindar cirugías de reconstrucción mamaria a mujeres de escasos recursos que han superado el cáncer de mama.
La velada también contó con la participación de Warners, de Grupo Axo, como presentador de esta edición. Durante la cena, Luis Enrique Jiménez ofreció una plática dedicada a la importancia de elegir y utilizar correctamente el brasier, vinculando el cuidado cotidiano del cuerpo en torno al cáncer de mama.
Luego llegó la Subasta Rosa, conducida por Memo Martínez, en la que se pusieron a disposición 54 certificados de hoteles nacionales e internacionales. Posteriormente tuvo lugar una rifa con artículos de viaje, moda, belleza y enseres domésticos, patrocinada por Koblenz México, EssilorLuxottica, Miele, The North Face y Epicutis, así como sillas Kindemex y certificados de viaje de PD Travel.



A lo largo del evento también se sumaron Agua Franca, para refrescar el paladar; Don Goyo’s, con sus adobos y sazonadores de inspiración mexicana; Persol, con sus lentes y armazones italianos; Silimed, especializada en implantes y dispositivos médicos, y Tequilife, casa tequilera que participó con su Premium Blanco Rosa.
Así, la séptima edición de Dinner in Pink convirtió una experiencia gastronómica en una plataforma colectiva de apoyo. Una cena con causa en la que chefs, marcas e invitados demostraron que sentarse a la mesa también puede convertirse en una manera de acompañar, visibilizar y sumar esfuerzos frente al cáncer de mama.


Para revivir más detalles de este evento en favor de la lucha contra el cáncer de mama, puedes visitar el perfil de Instagram de foodandtravelmx.
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