¿Últimamente sientes inflamación o cansancio constante? La respuesta puede estar en tus hábitos diarios. Y es que tu intestino es mucho más que un órgano digestivo, es todo un ecosistema donde habitan millones de microorganismos que influyen en tu estado de ánimo y en tu sistema inmune. Sigue leyendo para descubrir los hábitos cotidianos, desde el estrés hasta el exceso de limpieza, que provocan una microbiota alterada y cómo proteger tu salud intestinal a partir de hoy. Fotos: Unsplash
Señales de una microbiota alterada
Primero, debes conocer las señales de una microbiota alterada. Más allá de la digestión, se manifiesta a través de señales que muchas veces normalizamos: desde la inflamación abdominal que aparece al final del día hasta una fatiga que no se quita ni con café, pasando por antojos incontrolables por el azúcar, neblina mental e irritabilidad repentina. ¿Te identificas? Toma nota de estos siete hábitos comunes que causan una microbiota alterada:
1. El consumo de ultraprocesados
Sí, esos que contienen ingredientes que ni siquiera puedes pronunciar. Incluso los productos etiquetados como “fit”, “extra proteína” o “light” pueden promover una microbiota alterada. Muchos de estos alimentos combinan harinas refinadas y aditivos asociados con disbiosis —desequilibrio en la composición o función de la microbiota intestinal— y con mayor inflamación.

2. Uso excesivo de edulcorantes artificiales
Otro de los hábitos comunes que causan una microbiota alterada es sustituir el azúcar por edulcorantes artificiales como sucralosa, sacarina o aspartame. Estudios como el publicado en Journal of the Science of Food and Agriculture muestran que estos sustitutos pueden alterar la composición y la función microbiana, eliminando la idea de que son inofensivos para el organismo.

3. Mantener una dieta poco variada
Sí, comer siempre lo mismo (clásicos como el pollo, arroz o huevo) puede empobrecer el ecosistema intestinal, traduciéndose en una microbiota alterada. Sin la variedad de fibras de legumbres, frutas y semillas, baja la producción de metabolitos esenciales, debilitando la resiliencia de tus bacterias. Entre más cantidad y variedad de frutas y verduras incluyas en tus comidas, mejor.

4. Estrés crónico y cortisol alto
Aunque no lo creas, tus bacterias «escuchan» a tus hormonas a través del eje intestino-cerebro. El estrés sostenido y la ansiedad alteran la motilidad y la composición microbiana, esto se puede convertir en un ciclo eterno de inflamación que deriva en una microbiota alterada. Así que, estar relajado es otro de los hábitos que ayudan a mejorar tu salud intestinal.

5. Vivir desvelado
¿Más hábitos que causan una microbiota alterada? Las pocas horas de sueño y el jet lag, esto se debe a que desordenan el ritmo circadiano de los microbios. La falta de descanso reparador —menos de 7 horas continuas— empeora la integridad intestinal y afecta directamente el metabolismo basal. Entonces, la próxima vez que quieras hacer algo por tu salud intestinal, puedes optar por irte a dormir temprano.

6. Un entorno (demasiado) aséptico
Si tienes la obsesión de desinfectar todo o eres de los que prefieren evitar la exposición a la naturaleza por cualquier bichito, estos hábitos podrían ser los culpables de tu microbiota alterada. Principalmente porque estás limitando el contacto con microorganismos beneficiosos. El sistema inmune necesita biodiversidad para evolucionar, vivir en una burbuja de limpieza excesiva es un camino directo hacia los problemas de salud intestinal.

7. El sedentarismo
Finalmente, debes saber que la falta de movimiento físico también impacta la diversidad de especies de bacterias en el colon. Incluso favorece el crecimiento de cepas vinculadas a la inflamación y a una microbiota alterada. Los especialistas en medicina funcional aseguran que el movimiento es clave para la motilidad y diversidad microbiana; 30 minutos de ejercicio diario se sienten como un apapacho para tu sistema digestivo.

Después de repasar estos siete puntos, sabemos que el cuidado de la salud intestinal va más allá de lo que incluimos en nuestro plato a la hora de la comida. ¿Cuál de estos hábitos empezarás a cambiar hoy para sanar tu interior? ¡Pon manos a la obra!
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