Festival Gastronómico 5 de 50: estas son las cenas que marcaron la edición 2026

Festival Gastronómico 5 de 50: estas son las cenas que marcaron la edición 2026

Festivales | 14 min

La sexta edición del Festival Gastronómico 5 de 50 reafirmó que la alta cocina es, ante todo, un puente de memoria, territorio y emoción. Del 17 al 22 de octubre, las playas del Caribe mexicano se convirtieron en la sede de este encuentro que conectó las provincias más fascinantes de España con la calidez y el ingenio del colectivo anfitrión en Grand Velas Riviera Maya. Con el respaldo de Turespaña, este festival encendió los fogones para rendir un homenaje a la diversidad del territorio ibérico, trayendo a la mesa no solo estrellas Michelin y soles Repsol, sino el alma, los insumos y el patrimonio gastronómico de regiones que van más allá de los circuitos tradicionales. Texto: Elsa Navarrete, Andrea Cabrera, Fernanda Carrasco y Arturo Torres Landa / Fotos: Charly Ramos

Nueva sede y con país invitado

 

Por primera vez, Grand Velas Riviera Maya fue el escenario perfecto para albergar el Festival Gastronómico 5 de 50 presentado por Volkswagen México. Sus escenarios rodeados de selva y mar, sumados a su hospitalidad impecable, sirvieron como marco ideal para una semana donde la alta gastronomía se vivió sin prisa y con pasión.

Los verdaderos protagonistas de esta travesía fueron cinco propuestas culinarias que representan el presente más brillante de la cocina española. Estos talentos compartieron fogones con la casa anfitriona para crear cenas memorables en el Festival Gastronómico 5 de 50: Juan Carlos García (Vandelvira), con la esencia del aceite de oliva y la cocina jiennense; Xune Andrade (Monte), y la pureza del paisaje asturiano; Vicky Sevilla (Arrels), con la personalidad y frescura de la huerta valenciana; Alejandro Serrano (Restaurante Alejandro Serrano), y su mirada joven de Castilla y León; y Juan Sahuquillo (Cañitas Maite), con la potencia expresiva de La Mancha.

Brindis inolvidable

Para dar la bienvenida a cada una de las cenas del Festival Gastronómico 5 de 50, la atmósfera se encendió con la presencia de Bar Mauro, lugar 10 del mundo y Highest New Entry según The 50 Best Bars. Directo desde la Ciudad de México, su coctelería de autor nos envolvió en un ambiente vibrante a través de sus cinco tragos insignia. La experiencia en copa también alcanzó su máxima expresión gracias a la sommelier Sandra Fernández, quien trazó una curaduría precisa, elegante y diversa de maridajes para cada una de las cenas.

Sin más preámbulo, en esta nota repasamos, noche a noche, las cinco cenas que marcaron la inolvidable sexta edición del Festival Gastronómico 5 de 50.

Vicky Sevilla y Guillaume Morance

Vicky Sevilla, la chef de Arrels, restaurante con una Estrella Michelin y un Sol Repsol ubicado en unas antiguas caballerizas en Sagunto, representó a la Comunidad Valenciana con los sabores de la tradición mediterránea y una técnica actual. A su lado, Guillaume Morance, chef ejecutivo del Grand Velas Riviera Nayarit, sumó su visión creativa en la primera de las cenas del Festival Gastronómico 5 de 50.

Esta velada inició con el primer cóctel de Bar Mauro: Chipi Chipi. Las notas de agave de Tierra Noble Blanco se mezclaron con el toque afrutado de Lillet Rosé, el perfil floral del licor de bergamota Italicus y la elegancia seca del jerez fino. El secreto final: un toque de salmuera de aceituna que dio ese acabado delicadamente amargo.

La chef más joven en recibir una Estrella Michelin en España, y con el reconocimiento New Talent of the Year por La Liste, Vicky Sevilla, deleitó a los invitados con un salpicón de langostino y clóchina —el hermano pequeño, fino y valenciano del mejillón, con sabor propio—. Este se equilibró con una gelatina de verduras y el contrapunto ácido de los encurtidos. También ofreció una audaz interpretación de la tradicional y festiva receta de coca de atún y un pato —proteína proveniente de Freshbox— curado en koji, con demi-glace de sus propios jugos y un falso foie gras de anchoas y café. Para cerrar, sirvió un cremoso de queso de Catí sobre crujiente de nueces pecanas, inspirado en la forma en que su papá se comía el queso con frutos secos.

Mientras que Guillaume Morance, de origen francés y con 30 años de experiencia, sirvió un juego de texturas y contrastes a través de una panna cotta de coliflor con relish de takuan y una bouillabaisse de rockot. Y para rematar, un cremoso de chocolate con espuma de caramelo salado, junto con The Dalmore 18 Years Old, whisky madurado en barricas de roble blanco americano exbourbon y de jerez Matusalem Oloroso.

Los platillos salados se maridaron con vinos de la D.O. Ribera del Duero, prestigiosa Denominación de Origen situada en Castilla y León, famosa por sus tintos intensos y de gran estructura. Tal fue el caso del Tinto Pesquera Reserva 2020, redondo y con la elegancia justa para acompañar cada matiz, y el 17 by PINEA 2021, de textura aterciopelada, con taninos marcados.

Xune Andrade y Carlos Montejo

El amor a su tierra de origen y el respeto por sus ingredientes unieron a los chefs Xune Andrade, originario de Asturias, y Carlos Montejo, nacido en Yucatán, durante la segunda de las cenas del Festival Gastronómico 5 de 50 by Food and Travel. En sus caminos, Xune regresó a Asturias después de formarse en grandes cocinas para reencontrarse con sus raíces y aprovechar los productos de su entorno, desde la recolección en la montaña hasta la caza local. Carlos, por su parte, se ha dedicado a preservar y reinterpretar los sabores de la cocina yucateca. Ambos comparten la inquietud de llevar los ingredientes locales a nuevas expresiones sin perder su esencia.

La velada comenzó con Passiflora, un cóctel de Bar Mauro con Lillet Blanc, Aperol, cordial de maracuyá y soda. Después llegó el salmorejo de manzana con ventresca de atún rojo y caviar XA, de Xune, acompañado de Calvestra Brut Nature. Carlos presentó un tartar de almeja con emulsión de salsa macha, chilmole rojo y puré de ajo fermentado con miel, maridado con Valdespino Viña Macharnudo Alto Palomino Barrel Fermented, de Jerez.

La cocina asturiana continuó con salpicón de langosta con chipotle, junto a Vallegarcía Viognier. Después, Xune sirvió huachinango con beurre blanc de pitu caleya, trufa natural y polvo de vaina de guisante nixtamalizado, en una creación presentada por Gourmanité y acompañada de Mas Doix Murmuri, del Priorat.

Carlos propuso cerdo glaseado en chilmole de miso y cerveza, puré de coliflor trufado, erizo fresco y salsa de fondo oscuro con algas, junto a Alonso del Yerro Tempranillo. Xune siguió con chuleta de cerdo marinada, crema de papa, limón, carbón y pipas de calabaza, maridada con La Tremenda Monastrell.

El cierre fue una crema de arroz con leche con bizcocho de chile, semilla garapiñada, gel de cítricos y hojuelas de marquesita, de Carlos Montejo, que evocó sabores de la infancia con técnica de alta cocina. The Dalmore King Alexander III acompañó este último tiempo. Así, esta velada celebró el valor de cocinar desde las raíces y compartirlas con otros. Entre Asturias y Yucatán, cada plato contó una historia de pertenencia, memoria y creatividad, recordándonos que los sabores de una tierra pueden encontrar nuevas formas de emocionarnos.

Juan Carlos García y Francisco Sixtos

El paisaje andaluz encontró a su representante en Juan Carlos García, del restaurante Vandelvira en Baeza, Jaén —galardonado con una estrella Michelin y dos soles Repsol—. Su propuesta pone al centro el aceite de oliva virgen extra (AOVE), las verduras de proximidad y los guisos tradicionales jiennenses, ofreciendo una mirada contemporánea de esta región sureña. Junto a Francisco Sixtos, chef ejecutivo del restaurante Cocina de Autor en Grand Velas Los Cabos, el cual también ostenta una Estrella Michelin, ambos protagonizaron la tercera cena del Festival Gastronómico 5 de 50: una velada donde los mejores sabores del sur de España aterrizaron en la Riviera Maya.

Comenzamos aquella noche con un trago que de inmediato nos remitió a la barra de Bar Mauro, su coctel insignia: Maurito. Un trago que mezcla la fruta favorita de Mauro —la guayaba— con tequila Tierra Noble Blanco, Lillet Blanc y Sherry Fino.

A través de cada bocado y de una playlist que nos hizo sentir dentro del mismo convento del siglo XVI en el que está enclavado el restaurante Vandelvira, Juan Carlos García, Premio Michelin al Joven Chef 2026, nos llevó por un viaje a Baeza. La travesía comenzó con las entradas: desde la aceituna de cornezuelo con crema de pistacho tierno y AOVE, hasta el chile poblano con emulsión de AOVE, alga codium y pimiento con caviar Malossol Transmontanus de Gourmanité. La propuesta principal continuó con el vinagrillo de berenjenas y picaña de vaca madurada, para posteriormente dar paso al jugo de pipirrana de pescado azul con habitas —ensalada originaria de Jaén y muy popular en toda Andalucía—. Como una perfecta muestra de la fusión de sabores españoles y mexicanos, siguió el ochío (pan de aceite típico de Baeza) con mole negro y morcilla, además del nabo con toffee de ibérico. Para el dulce final: piquillo con pimienta y chocolate.

Por su parte, el chef de origen jalisciense y alma bajacaliforniana, Francisco Sixtos, presentó la vieira garra de león con puré de kabocha y vainilla de Papantla con beurre blanc de café y trufa negra fresca. Finalmente, puso broche de oro a la velada con el postre La Gran Manzana: matcha latte, manzana verde, kaffir, coco y amaranto.

El portafolio de La Castellana fue el mejor acompañante para cada una de las creaciones que conformaron este menú, logrando maridajes sorprendentes con etiquetas como Manzanilla Alegría de Williams & Humbert, Gustave Lorentz Riesling Réserve y Juvé & Camps Gran Reserva 2018. El contundente final lo acompañamos con The Dalmore Cigar Malt Reserve.

Alejandro Serrano y Bruno Oteiza

Desde Miranda de Ebro, en Burgos, el chef Alejandro Serrano llevó a la Riviera Maya la esencia de su restaurante homónimo, reconocido con una Estrella Michelin en Castilla y León. Su cocina fusiona mar, memorias de viaje y el color rosa. En la cuarta noche del Festival Gastronómico 5 de 50, protagonizó una cena a cuatro manos con Bruno Oteiza, chef de Cocina de Autor en Grand Velas Riviera Maya (también con una Estrella Michelin), en una velada única entre dos estrellas españolas.

A su vez, comprobamos que, si la vida te da mandarinas… ¡Bar Mauro las convierte en un Mandarino! La mezcla de Tequila Arette Añejo, jerez Oloroso, cordial de mandarina y el vino fortificado Barolo Chinato se tradujo en un trago fresco que funcionó a la perfección como aperitivo.

Históricamente, la gastronomía de Burgos ha sido una cocina de interior marcada por los guisos en los que imperan el cochinillo, el cordero y la morcilla. El chef Alejandro Serrano reinterpreta esa herencia y transforma la despensa local y el producto marino en una alta cocina que él define como «el mar de Castilla».

De esta forma, el chef más joven en ganar una Estrella Michelin en España sirvió una ensaladilla rusa en rosa, como un recuerdo de la infancia; un salmón con labneh, pepino balls y nieve, creado gracias a un recuerdo de Islandia; un robalo curado con salsa marinera, caviar Malossol Uraqi-Baerii de Goumanité y crema de judías silvestres; y un bonito con crema de sofrito y pimiento asado, que rinde homenaje a la temporada de pimientos en España, los cuales se suelen comer con este pescaso. Todo con su inconfundible toque rosa, el color favorito del chef.

Como chef anfitrión, Bruno Oteiza —cocreador y chef asesor de Cocina de Autor— rindió un homenaje al menú vegetal que también se sirve en este restaurante con su nopal en consomé de tomates ahumados. Y, como guiño a Alejandro Serrano, sumó un cerdo pelón volador con nariz de xnipec de frambuesa en mole de piñón, plato que también lució el color rosa.

El postre estuvo a cargo del chef Serrano: un bowl con queso avellanado, trozos de galleta de soda y guanábana. Bocado a bocado, maridó a la perfección con las notas de vainilla y miel de The Dalmore 15 Years Old.

Beronia se encargó del resto del maridaje con vinos equilibrados —principalmente crianzas, reservas y gran reservas— que reflejan la personalidad de la D.O.Ca. Rioja gracias a su combinación de barricas de roble americano y francés. El frescor llegó con el blanco Beronia Verdejo Rueda y el rosado Alegra de Beronia, mientras que Beronia Viñas Viejas se reveló como un vino de autor intenso y equilibrado, elaborado con viñedos de casi medio siglo.

Juan Sahuquillo y Nahum Velasco

El chef español Juan Sahuquillo —galardonado con dos Estrellas Michelin por sus restaurantes CEBO y OBA— y el chef ejecutivo Nahum Velasco unieron talentos en el restaurante Cocina de Autor (Grand Velas Riviera Maya) durante una de las cenas del Festival Gastronómico 5 de 50. Juntos diseñaron un menú degustación de siete tiempos que equilibró la creatividad ibérica con la riqueza del producto local mexicano.

Sahuquillo elaboró cuatro platillos enfocados en el aprovechamiento integral de una pierna de jamón ibérico. Su propuesta incluyó la emblemática Mejor croqueta del mundo 2021 (reconocimiento obtenido junto a su socio Javi Sanz, en Madrid Fusión), maridada con Casa Madero Gran Reserva Chardonnay 2025; la Langosta brasa cocida en manteca de orza y hoja santa (con Casa Madero V Rosado 2025); una reinvención de la salsa de pimiento con caviar Baeri de Gourmanité; y el postre de chocolate, grasa de jamón y Tío Pepe.

Por su parte, Velasco estuvo a cargo de tres tiempos con énfasis en notas herbales y umami: el hamachi fresco acompañado de Casa Madero Chenin Blanc 2025; el plato Sotobosque Maitake —delicioso, con tupinambo, huitlacoche y regaliz— maridado con Casa Madero Cabernet Sauvignon 2021; y el postre Clorofila, hecho a base de quintoniles, pipicha, manzana verde y albahaca.

La velada culminó con la interacción de los chefs con la sala y un brindis junto al equipo de cocina degustando el whisky The Dalmore 12 Sherry Cask Select, en una noche que destacó por la improvisación, el contraste de sabores y la alta cocina.

Revivir estas cenas es confirmar la magia indiscutible del Festival Gastronómico 5 de 50 presentado por Volkswagen México. Entre escenarios paradisíacos, mentes brillantes de la cocina y la complicidad de compartir la mesa, nos despedimos de esta edición con la mirada puesta en 2027. ¿Listo para asistir a la siguiente edición? Sigue nuestras redes sociales y no te pierdas ningún detalle.

 

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