Mole de caderas en Puebla: por qué visitar Tehuacán durante la temporada

Mole de caderas en Puebla: por qué visitar Tehuacán durante la temporada

El otoño trae consigo una de las tradiciones gastronómicas más esperadas de Puebla: el mole de caderas, y Tehuacán es el lugar para descubrirlo. Esta preparación tiene detrás una historia que va más allá de la cocina y que también habla del territorio, sus ingredientes y la forma en que sus habitantes mantienen vivas sus tradiciones. ¿Listo para descubrir qué hay detrás y por qué merece ser uno de tus próximos destinos? Fotos: cortesía

Descubre Tehuacán, Puebla.

Mole de caderas: una tradición con sabor a Puebla

 

Cada otoño, las caderas y el espinazo del chivo se convierten en protagonistas de una de las recetas más representativas de la Mixteca de Puebla. El mole de caderas se prepara con chiles, guaje y especias que dan forma a un caldo intenso y aromático, característico de esta temporada.

Más que una receta, el mole de caderas es una costumbre que reúne a las familias y mantiene viva una parte de la identidad gastronómica de esta región en Puebla. Y es precisamente ahí donde comienza el viaje: en una cocina que habla de los ingredientes locales y de la relación de sus habitantes con el territorio. Para conocer mejor ese vínculo, vale la pena explorar los lugares que forman parte de la vida cotidiana de Tehuacán.

¿Qué es el Mole de caderas?
Un platillo tradicional.

Una mirada a la riqueza natural de Tehuacán

 

Recorrer el centro de Tehuacán y visitar sus mercados es una manera de acercarse a los productos y las costumbres que forman parte de esta región en Puebla. Después de conocer algunos de los ingredientes presentes en su cocina, el paisaje ofrece otra perspectiva sobre el territorio poblano y su diversidad.

A las afueras, la Reserva de la Biósfera de Tehuacán permite descubrir un entorno muy distinto al de las calles de la ciudad. Este territorio destaca por su extraordinaria biodiversidad y sus paisajes de cactáceas, además de contar con senderos y comunidades que forman parte del entorno natural.

La visita ayuda a poner en perspectiva algo que también se percibe en su gastronomía: cada región de Puebla tiene una relación particular con lo que la rodea, y esa conexión se refleja tanto en sus paisajes como en sus ingredientes y tradiciones. En Tehuacán, conocer el territorio permite ampliar la mirada más allá de los sabores que lo han hecho reconocible, como el mole de caderas.

Reserva de la Biósfera de Tehuacán.

Una región de sabores y tradiciones

 

Esa relación con el entorno también aparece en otros aspectos de la identidad local. La historia del agua mineral forma parte de la memoria de Tehuacán, mientras que las tradiciones y artesanías de sus comunidades permiten conocer otras expresiones de la vida regional.

La gastronomía, por su parte, no se limita al mole de caderas. Los ingredientes endémicos, las recetas tradicionales y los productos locales forman parte de una cocina que tiene mucho más por contar. Cada uno ofrece otra manera de acercarse a esta parte de Puebla y entender cómo sus recursos y conocimientos han influido en lo que se produce y se cocina.

Es una costumbre que reúne a las familias.

Por eso, visitar Tehuacán durante la temporada del mole de caderas puede ser el comienzo de un viaje que se extienda más allá de un solo platillo. Entre mercados, paisajes naturales y tradiciones locales, hay distintas formas de conocer la riqueza de esta región de Puebla, empezando por aquello que llega a la mesa y siguiendo la historia hasta su lugar de origen.

 

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