En medio de viñedos y con asombrosas vistas del Valle de Guadalupe, Bodegas Cetto celebró su Fiesta de Colores, una tradición que marca el inicio de la vendimia y que, en su edición 79, se convirtió en el escenario perfecto para revelar el lanzamiento de sus primeros vinos con uva orgánica, programado para finales de este año, una noticia que marcará la historia de la vinícola. Fotos: Cortesía
La Fiesta de Colores, que cada agosto abre la vendimia con una misa y la bendición de los primeros racimos cosechados, fue el momento para compartir que tras más de seis años de transición y trabajo riguroso, Viña Alegre —uno de los viñedos más representativos de Bodegas Cetto— ha logrado la certificación orgánica. Desde ahí nacerán cuatro nuevas etiquetas tintas: nebbiolo, malbec y dos mezclas bordalesa e italiana, una apuesta que reafirma el compromiso con la sustentabilidad y la excelencia.

La Fiesta de Colores de Bodegas Cetto
La vendimia comienza con un ritual cargado de simbolismo: la bendición de la cosecha, un gesto que conecta a la familia Cetto con casi un siglo de tradición vinícola. Luego, se da pie a un recorrido sensorial con más de treinta etiquetas, desde espumosos ligeros hasta tintos complejos como Nebbiolo y Sierra Blanca.
Uno de los momentos más esperados, el concurso de pisado de uvas, ofrece un vistazo a la forma artesanal de iniciar el proceso vinícola. Después, ofrecieron una comida de cuatro tiempos que celebró la unión de la gastronomía con el vino. El cierre musical, a cargo de Reily Barba y un DJ set, prolongó la alegría hasta la madrugada.

Casi un siglo de historia para Bodegas Cetto
El 2025 no es un año cualquiera para Bodegas Chetto: Con 97 vendimias celebradas, se acerca a su centenario consolidada como una de las vinícolas mexicana más reconocida en el mundo. Su historia se remonta a 1924, cuando la tradición vinícola de origen italiano encontró en Baja California un nuevo hogar. Hoy, con 1,200 hectáreas de viñedos distribuidos entre el Valle de Guadalupe, San Vicente, San Antonio de las Minas y Tecate, la bodega produce más de 1.3 millones de cajas al año, exporta a 17 países y suma más de mil medallas en concursos internacionales.

El festejo de los 97 años no solo miró al pasado, sino también al futuro. En el recorrido por Viña Alegre de Bodegas Cetto, el enólogo Sebastián Suárez compartió detalles del proceso orgánico: desde la eliminación de pesticidas y fertilizantes sintéticos hasta el uso de levaduras naturales y estrictas pruebas de trazabilidad en suelo, planta y fruta. “La producción orgánica implica respetar el suelo, el clima y cada etapa del cultivo”, señaló.
Con estas nuevas etiquetas orgánicas, Bodegas Cetto da un paso decisivo hacia un modelo vitivinícola que conjuga innovación, tradición y responsabilidad ambiental. La vendimia 2025 quedará marcada como el inicio de una nueva era para la bodega que, a las puertas de su centenario, demuestra que celebrar la tierra también significa cuidarla.
Porque, si algo quedó claro en esta Fiesta de Colores es que, para Bodegas Cetto, la historia del vino en México se escribe tanto en la memoria de sus vendimias como en la promesa de lo que está por venir: brindar con una copa en la mano por un futuro sostenible, auténtico y profundamente enraizado en el Valle de Guadalupe.
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