Para la cena clausura del Festival Gastronómico 5 de 50 nos adentramos a un encuentro culinario en Chino Poblano, donde el chef Jonatán Gómez Luna nos guió por un recorrido de sabores entre las culturas de Oriente y Occidente. Texto: Cynthia Benítez / Fotos: Charly Ramos.

 

Barroquismo poblano

 

Una espectacular bóveda recubierta con 21,152 piezas de talavera; paredes de color dorado, sillas dignas de un banquete de emperadores, 80 gatitos lustrosos deseándonos buena suerte y una exquisita degustación que celebra los sabores orientales y poblanos… Este fue el escenario de la cena clausura del Festival Gastronómico 5 de 50 by Food and Travel, presentado por Hugo Boss, S. Pellegrino y Toyota, en el restaurante Chino Poblano.

El chef anfitrión fue Jonatán Gómez Luna, perteneciente al Colectivo Gastronómico de Hotel Xcaret Arte, y cuyo restaurante, Le Chique, está dentro de los Latin America’s 50 Best Restaurants, se encargó de mostrar a los comensales la fusión idónea entre la comida poblana y china.

 

Restaurante Chino Poblano

 

 

 

Inicio de una despedida anunciada

 

La nostalgia por el fin de la primera edición del Festival Gastronómico 5 de 50 se disipó a la par que los 11 tiempos del menú degustación de Chino Poblano, seleccionados por el chef Jonatán Gómez Luna. El complemento clave, para enaltecer los sabores de los platillos de la noche, fue el maridaje con los vinos de Hotel Xcaret Arte y Tequila Clase Azul.

 

Viraje culinario con Jonatán Gómez Luna

 

El acercamiento entre el Oriente y las culturas de nuestro país se remonta a la época virreinal. Podemos hablar de la nao de China, barco que cubría las rutas mercantiles entre Asia y la Nueva España. A bordo de este navío, llegaron sedas y especias exóticas a los hogares de los peninsulares y criollos.

Los siglos pasaron y esa relación cultural sigue floreciendo. Tras 21 años de trayectoria, Jonatán Gómez Luna construyó otro puente a través de la gastronomía, fortaleciendo la relación entre China y Puebla.

 

Chef Jonatán Gómez Luna

 

 

Si pudiéramos ver lo que hacía en la escuela y lo que hago hoy, lógicamente hay una evolución enorme. La oriental es una gastronomía a lo que yo no había entrado, investigado o explorado. Fue una gran responsabilidad fusionar estas dos culturas gastronómicas para crear Chino Poblano”, dijo el chef Jonatán.

El chef también quien añadió que trabajar en este proyecto de la mano de Hotel Xcaret Arte ha representado un gran avance para su carrera, porque siempre se había dedicado a hacer comida mexicana y ahora su conocimiento ha crecido.

 

 

El mundo en un mordisco

 

El principal reto de Jonatán Gómez Luna al crear este concepto fue que ninguna de las dos gastronomías se opacara, encontrando el equilibrio para resaltar las cualidades de ambas culturas. Esto lo ha logrado por medio de los ingredientes e investigación, como comprobamos en la bolita crujiente hecha con margarita de lichi.

Después, pasamos a una nuez con foie-gras, praliné de nogada y caramelo de soya, que le otorgó ese toque oriental. Para resaltar la elegancia del plato, se decoró con una hoja de oro de 23 quilates. De acompañamiento se optó por un Prosecco Belstar, que tiene burbuja fina con uva glera, la cual otorgó un grado de acidez.

 

Nuez con praliné y hoja de oro

 

Entre los comensales se escucharon comentarios como “Qué genialidad crear una fusión entre lo chino y lo poblano de manera impecable”, sobre todo tras probar el bao relleno de lechón remojado en mole encacahuatado. Para complementar la experiencia, bebimos Vena Cava, vino 100% sauvignon blanc que logró prolongar los sabores en boca.

 

 

Sabor poblano al estilo oriental

 

“En China cuentan con siglos de sabor, además de tener uno los recetarios más antiguos que existen en el mundo. México también comparte esa situación. Ambas son culturas gastronómicas milenarias”, comentó el chef para recalcar que le sorprendió que los ingredientes de ambos lugares empataran tan bien.

Lo verificamos nuevamente en su ramen con mole de caderas, acompañado con trozos semisuaves de cordero de Nueva Zelanda. El sabor ácido de la salsa se unió armónicamente con la neutralidad de los fideos. Lo degustamos con Cava Córdova GMS, un vino con aromas a frutos rojos y florales hecho con garnacha, syrah, monastrell.

 

Ramen de mole de caderas de Jonatán Gómez Luna

 

 

 

Postres de ensueño: el cierre de Jonatán Gómez Luna

 

Llegamos al final de la cena clausura con el dulce sabor de Flores + Cítricos, postre con flores naturales, algodón de azúcar y helado de lavanda, decorado con esferas de sabores cítricos como el yuzu. ¿El maridaje? Tequila Clase Azul Reposado, con notas a vainilla y madera.

 

Flores + Cítricos, postres de Chino Poblano

 

 

De este modo, el Festival Gastronómico 5 de 50 cerraba el telón, pero para que todos los asistentes extendieran esta espléndida experiencia a su hogar, el chef Jonatán Gómez Luna regaló bombones, que hizo en colaboración con la chocolatería Dolcenero, que combinan los sabores poblanos y chinos. La despedida tuvo un dulce y explosivo sabor a mole y hoisin.

Si quieres leer todas las crónicas sobre lo vivido en el Festival Gastronómico 5 de 50 by Food and Travel, en donde pasamos de los sabores de Perú  a Monterrey , ya están disponibles en foodandtravel.mx para que puedas viajar con nosotros.

 

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