Chef Flor Camorlinga: la chef viajera detrás de la cocina de Plonk

Curiosa, disciplinada y con alma viajera, la chef Flor Camorlinga ha construido una trayectoria que refleja su pasión por la gastronomía y su deseo por descubrir el mundo a través de los sabores. Conoce la trayectoria, de más de una década de experiencia internacional, de quien da vida a la cocina de Plonk, uno de los proyectos más interesantes de la Ciudad de México. Fotos: Cortesía y Charly Ramos

Conoce a la chef Flor Camorlinga

 

Flor Camorlinga es una talentosa chef originaria de Michoacán que se planteó desde temprana edad que su vida estaría ligada a la cocina y a los viajes. Así, bajo la convicción de que había algo que le resultaba interesante en los restaurantes, comenzó a trabajar desde la adolescencia en uno, desempeñándose como mesera. Un par de años después, estudió gastronomía en su natal Morelia, siempre impulsada por el deseo de conocer el mundo a través de la comida.

En los planes de la chef Flor Camorlinga estaba partir al extranjero, pero no sin antes profundizar en la cocina mexicana. «Quería salir y conocer otras partes, pero sabía que primero tenía que saber más de la cocina mexicana, no podía irme fuera del país sin aprender la raíz», recuerda. Por ello, pasó por ciudades gastronómicas del país, como Ciudad de México, Guadalajara y Ensenada, adquiriendo conocimientos y preparando su maleta para un camino guiado por una brújula del sabor.

Tiempo después, la chef Flor Camorlinga emprendió una ruta internacional. La primera parada fue en el restaurante Boragó, en Chile, donde se enamoró del fine dining. Con el tiempo, confirmó que la cocina era un pasaporte para viajar y seguir aprendiendo, por lo que su camino continuó en países como Japón (L’Effervescence), Estados Unidos (Vespertine y Fulgurances), Dinamarca (Sanchez), Nueva Zelanda (Madame George) y Corea del Sur (Evett).

Después de una década de viajes y experiencias, la chef Flor Camorlinga regresó a México y comenzó a buscar un nuevo proyecto. Ciudad de México la cautivó por su escena gastronómica, llena de propuestas y de jóvenes talentos, así que la eligió como sede. «Quise aventurarme un poquito más en el mundo del vino, pero ya no conocía a nadie en CDMX. Llevaba fuera mucho tiempo y la escena culinaria es totalmente diferente a lo que era hace 15 años», cuenta.

Sin embargo, el destino la hizo conocer a Romina Argüelles, con quien pronto encontró conexión para formar, juntas, un nuevo proyecto. Y así fue como nació Plonk a finales de 2023. 

Su fuente de inspiración

Atendiendo a su espíritu viajero, es un hecho que su principal fuente de inspiración es, y seguirá siendo, viajar. A la chef Flor Camorlinga le gusta leer y se considera muy visual, además de que disfruta de ir al mercado para vivir sus colores y sabores, de donde toma inspiración. En su restaurante, Plonk, hay platos fijos desde el inicio, pero también hay otros que entran en función de la disponibilidad de ingredientes.

Además, la chef Flor Camorlinga tiene una buena relación con sus proveedores. «Son ya mis amigos y quienes me van informando de qué es lo que está ahorita de temporada, qué es lo que ellos encuentran, qué está mejor, y a base de eso también se me ocurren platos», afirma.

Al final de todo, la chef Flor Camorlinga encuentra fuente de inspiración en todas partes. «La llave para la creatividad está en todos lados, me motivan las personas con las que trabajo, lo que tengo a la mano y los muchísimos eventos que hacemos», cuenta. Todo con el fin de diversificar sus creaciones: «Trato de no encasillarme en un concepto, sino hacer diferentes cosas, colaboraciones y temáticas», asegura.

Aquí puedes probar sus creaciones

 

Si quieres conocer las creaciones de la chef Flor Camorlinga, tienes que ir a Plonk. Se trata de un wine bar con enfoque gastronómico operado por Flor, en la parte de la cocina, y por Romina Argüelles, en los vinos. En este espacio, la chef combina su pasión por la cocina mexicana con técnicas e influencias asiáticas, producto de su alma viajera. Para ello, tuvo la libertad creativa para diseñar un menú armonioso con la oferta de vinos del lugar.

Desde una pequeña cocina, la chef Flor Camorlinga logra un balance entre platos sencillos y sofisticados,  lo cual fue un reto al principio: «Al inicio solo éramos dos, y yo había trabajado en cocinas gigantes, con 45 cocineros. Fue mi primera vez trabajando en un espacio tan chiquito, pero creo que ha sido un aprendizaje porque tengo ser práctica y muy inteligente a la hora de sacar platos».

Y vaya que ha dominado todos los retos, puesto que este lugar tiene ahora un reconocimiento Bib Gourmand por la Guía Michelin.

Uno de los tips que puedes tomar para tu visita es sentarte en una se las sillas altas frente a la cocina y dejar que la chef te cautive con sus relatos y creaciones. «Cuando la gente se sienta en la barra es cuando yo tengo más oportunidad de platicarles de cada plato. Cada uno tiene su historia, por ejemplo, el —famoso— udon picante nació durante el año y medio que estuve en Corea del Sur, y no es japonés, como muchos piensan», relata.

Con dos años de existencia, Plonk ha sido un éxito. Es un rincón donde la comida de la chef Flor Camorlinga y el vino se disfrutan de manera complementaria. Esa es una de las razones por las que se encuentra dentro de los nominados en la categoría de Mejor Espacio Gourmet en los Food and Travel Reader Awards.

Sigue los pasos de la chef Flor Camorlinga en Instagram y no dudes en visitarla pronto en Plonk.

 

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