El restaurante Cobarde llegó a CDMX y está más rico que nunca

El restaurante Cobarde llegó a CDMX y está más rico que nunca

¡Paren todo! El restaurante Cobarde se mudó de Oaxaca a la CDMX. Aquellos sabores que definen su “alta cocina informal” están listísimos para cautivar paladares en busca de lo intrépido. Para ello, tienen una carta emocionante y coctelería a base de mezcal que promete ser un motivo más para convertirse en uno de los restaurantes favoritos de 2025. ¿Ya tienes curiosidad? Sigue leyendo. Fotos: Cortesía y Cynthia Benítez.

La historia detrás del restaurante Cobarde

 

Disruptivo, tentador, goloso y adictiva son apenas algunos adjetivos que definen al restaurante Cobarde. Al frente está el chef Pako Cortés Blobaum, creativo y viajero, cuya visión lo llevó a crear su propuesta de “alta cocina informal”. Así, en este lugar se entrelazan sabores de México, Medio Oriente, Asia y Europa del Este.

Para entender lo que sucede en las mesas de Cobarde en CDMX, hay que partir de la cualidad intrépida de su chef. Su trayectoria de más de 20 años lo respalda con pasos por grandes recintos, como Pujol, Biko, Cosme y Momofuku (Nueva York).

Esa recopilación de memorias dio origen a un bar de mezcales en Puerto Escondido, que luego se expandió durante dos años y medio en Cobarde, en el centro de Oaxaca. Y su impacto fue tal que este restaurante recibió la distinción Bib Gourmand de la Guía Michelin. Finalmente, con esa historia y la convicción de seguir provocando pláticas y sonrisas, en agosto de 2025 abrió sus puertas en CDMX.

La locación de Cobarde en CDMX

Restaurantes para tener una cita en CDMX

Lo que parece un edificio de tintes minimalistas con tonos blanquecinos con herrería negra, sobre una calle más de la Roma Norte. en CDMX, pronto delata su historia. Fue edificado como casa en los años de 1950 y formó parte de la Beneficencia Española. Abajo, hay un bar con carta de vinos y coctelería que gira en torno al mezcal y los cuatro elementos de la naturaleza. Arriba, una cocina abierta donde las mesas de metal se distribuyen como en una gran comilona familiar.

Entre texturas industriales en gris, lámparas negras colgantes, ladrillos a la vista color terracota y plantas que aportan un toque hogareño, el calor ligero de los hornos da la bienvenida al restaurante Cobarde.

Sugerencias para tu visita

 

La mudanza del centro de Oaxaca a la CDMX también trajo para Cobarde una carta renovada que mantiene la esencia rebelde, sin dejar de lado las insignias del restaurante. Aproximadamente el 60% de los platillos se renovaron, siempre con la mentalidad de provocar conversación en mesa. ¿Te imaginas que de la nada aparezca un cuello de pato deshuesado y cocinado al carbón?

Entre las novedades que probamos en la locación de Cobarde en CDMX (y por las que regresaremos lo antes posible) está la almeja chocolata con Pad Thai, una maravilla picosita y agridulce. En boca sentirás la frescura de Ensenada que acompañan los fideos de arroz bañados en salsa de tamarindo y chile de árbol; mientras que el ajo en chips aporta el toque crujiente que lo hace adictivo.

También disfrutamos del pork belly, tan suculento como reconfortante. La preparación activa las glándulas salivales desde el minuto uno: se deja reposar 24 horas en un marinado de ingredientes como ponzu y cítricos, para luego pasarlo a otras ocho horas en cocción lenta. Finalmente, se obtienen láminas delgadas y brillosas que se complementan con arroz al vapor y pepinos encurtidos.

Lo clásico también tiene cabida en el restaurante Cobarde en CDMX. El pan naan, con mantequilla clarificada y ajo confitado, funge como las tortillas en mesa y acompaña cada preparación. Se hace en un horno especial que combina el tandoor con el horno totopero del Istmo de Tehuantepec. También destaca el broccolini rostizado, con emulsión ácida de brócoli, panal de abeja, chips de ajo deflemado en leche y broccolini al fuego directo, lo que aporta un contraste ahumado de texturas únicas.

Restaurantes para tener una cita en CDMX

La mixología se saborea con mezcal

Tras el postre de fresas con crema reinterpretadas —curadas en sal, con helado de leche quemada y de fresa, fresas liofilizadas y merengue—, pasa al bar que estrena Cobarde en CDMX.

La coctelería, concisa y a base de mezcal, se dicta por los cuatro elementos: tierra, fuego, agua y aire. Entre los favoritos están el Volcán, con mezcal espadín capón y kombucha de hoja de higo; y el Jako de Fuego, con milk punch de leche dorada y el mismo mezcal. También resalta la selección de vinos, con joyas internacionales de Francia, España e Italia, junto a mexicanos de Querétaro y el Valle de Guadalupe.

¿Te apuntas a conocer Cobarde en CDMX? ¡Visita pronto este restaurante! Dónde: Coahuila 143, Roma Norte, Cuauhtémoc. CH: $900 MXN. IG: cobarde_mx

Continúa saboreando el lado asiático en este restaurante de comida callejera coreana.