Hay lugares que parecen hechos para recordarte que no todo viaje tiene que estar lleno de planes. En Troncones, frente al Pacífico, Lo Sereno, Casa de Playa es un hotel boutique que apuesta por días de mar, calma y una conexión más cercana con el entorno. Si estás pensando en una escapada diferente, sigue leyendo y descubre qué hace especial a este pequeño refugio de Guerrero. Fotos: cortesía
Un pequeño hotel boutique: Lo Sereno, Casa de Playa


Antes de llegar al hotel boutique Lo Sereno, Casa de Playa, hay que conocer el lugar que lo rodea. Troncones, en la costa de Guerrero, es de esos destinos que todavía conservan una sensación de pausa. Tiene el océano Pacífico de un lado, la Sierra Madre del Sur del otro y un paisaje tropical que invita a bajar la velocidad.
Aquí no hace falta tener una agenda llena para sentir que el viaje valió la pena. Puedes caminar por la playa, ver el atardecer, practicar yoga al amanecer o simplemente dejar pasar las horas frente al mar. Y si después de un rato de descanso necesitas algo de aventura, también hay opciones para practicar surf, paddle board, kayak, pesca deportiva, ciclismo de montaña o recorrer los alrededores a caballo.
Además, llegar a este punto de Guerrero es relativamente sencillo. Troncones se encuentra a aproximadamente media hora del Aeropuerto Internacional de Zihuatanejo, por lo que es posible pasar de estar en la ciudad a caminar descalzo frente al Pacífico en poco tiempo.
Un hotel de solo 10 suites frente al Pacífico
Lo Sereno, Casa de Playa es un pequeño hotel que apuesta por una escala mucho más íntima que la de los grandes resorts. La propiedad cuenta con únicamente 10 suites, todas con terraza privada. Forma parte de Design Hotels, una colección que reúne hoteles independientes con propuestas arquitectónicas y de hospitalidad particulares.
La idea detrás del proyecto nació de Rafael Sainz Skewes, su creador, a partir de su conexión con las playas de Troncones. Su intención fue crear un lugar que conservara esa sensación de estar en casa, pero con todas las comodidades necesarias para disfrutar el entorno. Y eso se nota en los espacios. La arquitectura contemporánea convive con materiales, texturas y elementos que buscan mantener una relación constante con el paisaje. Desde las áreas comunes hasta las suites, el mar y la vegetación tropical están siempre presentes.
Uno de los detalles que más llaman la atención son los baños, con muros de cristal y duchas de lluvia al aire libre. También está la alberca infinita con vista al océano y una amplia terraza rodeada de palmeras, dos espacios que piden que te quedes ahí durante buena parte del día.

Comer bien también es parte del plan
La propuesta gastronómica de Lo Sereno, Casa de Playa también sigue la filosofía relajada del lugar. El restaurante de este pequeño hotel es al aire libre y apuesta por ingredientes frescos y productos de origen local. Tiene platillos sencillos que ponen el foco en el sabor y en disfrutar la comida sin demasiadas formalidades.
La propuesta se complementa con una carta de coctelería de autor, con opciones frescas que acompañan la experiencia gastronómica de la casa. Es parte de lo que hace que la estancia se sienta diferente. En lugar de intentar llenar cada momento con actividades, este lugar deja espacio para disfrutar cosas simples como una comida larga, una caminata por la arena o una tarde sin planes.


Quizá no habías escuchado hablar de Troncones, pero después de conocer Lo Sereno, Casa de Playa probablemente quieras ponerlo en el mapa. Entre una playa semivirgen, solo 10 suites y el Pacífico como escenario, este pequeño hotel en Guerrero tiene una propuesta que se aleja bastante del típico hotel de playa. Y eso, justamente, es lo que lo hace interesante.
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