En el centro de Baja California Sur, Loreto emerge como una tierra prometida para los amantes de la aventura y quienes buscan paisajes privilegiados. Las aguas de azul intenso, que van cambiando a tonos turquesa según la profundidad, son un espacio propicio para el avistamiento de fauna endémica, practicar buceo y esnórquel o experimentar la pesca deportiva. Con esta última actividad disfrutamos de una bahía majestuosa, mientras aprendimos las mejores prácticas para combinar entretenimiento y protección al entorno. Estas son nuestras notas de viaje. Fotos: Adobe Stock
Pesca deportiva: qué es y cómo practicarla
Lo primero que debes saber es que la pesca deportiva está normada en México por la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), la cual define como una modalidad exclusiva de entretenimiento, sin posibilidad de que pueda hacerse uso comercial de las especies obtenidas. Además, solamente permite determinadas especies, entre ellas marlin, pez espada, dorado y jurel.
La Norma Oficial Mexicana MOD-NOM-017-PESC-1994 también determina que no pueden desembarcarse especies fileteadas, que la captura debe hacerse con caña o línea con anzuelo, y que debe contarse con un permiso de pesca deportiva que emiten las autoridades. Este documento le da posibilidad a un solo pescador de cazar hasta cinco ejemplares diarios, dependiendo de la especie. Por ejemplo, para marlín o pez espada, solo se permite uno por día y por pescador, además de ser equivalente ya a los cinco de otras especies. Pero en otros casos, como el jurel, aplican solo dos por persona.
Finalmente, otro aspecto importante es respetar las temporadas de veda, las zonas permitidas para pesca —por ejemplo, a no menos de 250 metros de la orilla de la playa donde haya bañistas— y a las embarcaciones destinadas a la pesca comercial.

Loreto, escenario para la pesca deportiva
El Pueblo Mágico de Loreto, declarado así por su fusión de historia y biodiversidad, es una ciudad de contrastes: aquí se une sierra y mar, desierto y el Golfo de California, calma y adrenalina. Se encuentra a unos 360 kilómetros de La Paz, capital de Baja California Sur, y puede accederse hasta él por la carretera Transpeninsular o por avión desde Tijuana.
Además de poder visitar el centro histórico de Loreto, donde se ubica la misión de Nuestra Señora de Loreto, primera de los grupos misioneros que fueron evangelizando las Californias, también es posible explorar sus aguas en varias actividades a lo largo del Parque Nacional Bahía de Loreto. Este lugar es famoso por concentrar cinco islas de perfiles geológicos, playas hermosas y varias colonias de flora y fauna endémica de Baja California Sur. En este contexto es que se desarrolla la pesca deportiva, principalmente por la variedad de especies marinas permitidas para esta actividad: dorado, marlin, atún, pez espada y jurel.

La recomendación es llevar a cabo la pesca deportiva entre mayo a noviembre, debido a las temperaturas cálidas y la buena cantidad de peces. Justo en la Marina de Loreto es posible rentar los servicios de diferentes operadores con licencia en Baja California Sur que te llevan a la zona de la bahía, donde puedes pasar varias horas de aventura.
Adrenalina y perseverancia
Partimos muy temprano en busca de jurel, apenas cuando despuntaba el sol y la temperatura comenzaba a subir. Nuestra embarcación fue una llamada panga —pequeña, de toldo improvisado, y motor fuera de borda— ideal para unas cuatro personas, pero también puedes encontrar otras opciones más grandes y con mayores comodidades.
Una vez que nuestro guía nos llevó del otro lado de la isla del Carmen, la más extensa de las cinco en la bahía, a unos 50 minutos de Loreto, comenzó la experiencia: preparar la caña con la carnada, que para este caso fue pez macarela vivo, y lanzarla al mar, a unos 50 metros de profundidad. A partir de ahí, lo que sigue es pura paciencia, pues un pez puede engancharse rápidamente o se puede pasar un largo rato sin ninguna novedad. Incluso, puede comerse la carnada y salir indemne.

Cuando por fin ‘pica’ el pez, la técnica es muy clara: jalar la caña hacia arriba cuando el pez hace intentos por zafarse y enrollar el carrete cada vez que hace pausas en esa lucha. En caso contrario, puede romperse el hilo o darle la posibilidad al pez de escapar entre el forcejeo.
Y aquí entra nuevamente la paciencia, con una dosis de fuerza y otra de tenacidad. Si uno gana esa batalla, termina por subir el animal casi hasta la superficie, donde alguien más lo captura con un arpón y luego lo coloca en la hielera para mantenerlo fresco. Pero si la balanza se inclina para el pez, termina por soltarse, en un descuido del pescador. La fórmula no siempre lleva al éxito, aunque el momento siempre empuja para no dejarse vencer.
Al final de unas cuatro horas, nuestro saldo fueron cinco capturas y un pez que se nos escapó. El de mayor peso alcanzó casi las 20 libras, una medida estándar, pero que para unos primerizos pareció un gran trofeo. La experiencia de pesca deportiva en Loreto termina con la mezcla del cansancio y emoción de haber probado algo diferente.
Al llegar al muelle, se inspecciona la hielera y los peces obtenidos pueden empacarse para su transportación personal o destinarse al consumo doméstico. ¿Te gustaría vivir esta experiencia de pesca deportiva en Baja California Sur? Planea pronto tu viaje a Loreto.


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