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¿Alguna vez has soñado con ver el atardecer frente a la Ópera de Sídney o cruzar la mirada con canguros y koalas en su hábitat natural? Viajar a Australia es una travesía que me llevó, literalmente, al otro lado del planeta para descubrir paisajes que parecen de otro mundo. Tras vivir esta aventura, te comparto los puntos clave que debes considerar antes de emprender tu propio viaje a Australia. Que tu única preocupación sea elegir qué tipo de café pedir en Bondi Beach. Fotos: Andrea Cabrera

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Visa para tu viaje a Australia

 

Para los viajeros con pasaporte mexicano que visiten este país por turismo, lo primero que deben saber es que necesitan tramitar la visa de turista, otorgada por una estadía de hasta tres meses. El proceso es completamente digital, a excepción de la última fase, en la que se acude al centro de recolección de datos biométricos de Australia en Ciudad de México. La recomendación es hacer el trámite con al menos un mes de antelación.

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Un vuelo (muy) largo

 

Antes de tu viaje a Australia, también debes tener muy presentes las horas de vuelo. Prepárate para un maratón aéreo: desde la Ciudad de México no hay rutas directas, pero las opciones más rápidas (de unas 21 a 24 horas) suelen ser vía San Francisco, Los Ángeles o Vancouver. Eso sí, el esfuerzo vale la pena en cuanto aterrizas en territorio aussie.

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La mejor temporada para viajar es…

 

¿Más puntos a tomar en cuenta antes de tu viaje a Australia? Recuerda que en este destino las estaciones están invertidas si vives en el hemisferio norte. La mejor temporada para visitar el sur (Sídney y Melbourne) es durante su primavera (septiembre a noviembre) y otoño (marzo a mayo), en estas fechas el clima es templado y perfecto para caminar. 

Por otro lado, la temporada alta coincide con su verano (diciembre a febrero). Es ideal si lo que buscas son festivales y surf, aunque los precios suben considerablemente.

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Fauna, sabores y otros imperdibles para tu viaje

 

Un viaje a Australia también está marcado por increíbles criaturas que no verás en ningún otro lugar: el tierno koala, el canguro, el ornitorrinco y el quokka. En cuanto a los sabores tradicionales, para alimentarte como un local, debes probar el meat pie (pay de carne), el icónico Vegemite (pasta para untar elaborada con extracto de levadura) en el desayuno y, si te animas, incluso la carne de canguro, que es sumamente magra y la encuentras en distintas presentaciones. 

Entre las ciudades imperdibles en tu viaje a Australia está Sídney, con una vibra cosmopolita y su puerto icónico. Así como Melbourne, la capital cultural con vibrantes callejones de arte urbano y refugio para amantes del café. Tampoco te pierdas Brisbane, el punto de entrada a hermosas playas y un estilo de vida relajado junto al río.

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Finalmente, considera que el dólar australiano (AUD) suele ser más accesible que el americano (oscilando entre los 11 y 13 pesos mexicanos). Y lo mejor es que prácticamente todo se puede pagar con tarjeta, facilitando la logística de tu viaje a Australia. ¡Empieza hoy mismo a trazar tu ruta por este mágico destino!

 

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Los estadios de beisbol en México guardan historias, rivalidades y momentos que todo aficionado quiere vivir. Cada recinto tiene su propio estilo, con detalles únicos y un ambiente que hace que cada partido sea especial. Desde las plazas más modernas hasta los estadios con más historia, es imposible no engancharse con la emoción que se vive en cada juego. Aquí te contamos qué hace especiales a los escenarios donde la pasión por este deporte se siente de verdad. Fotos: Cortesía y Fernanda Carrasco

LMB y LMP: explorando los estadios de beisbol en México

En México existen dos grandes ligas de beisbol profesional que marcan la temporada: la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), que se juega en verano y reúne equipos de todo el país en competencias largas y de alto nivel; y la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), que se juega en invierno, con equipos principalmente del noroeste del país, en ciudades como Hermosillo, Ciudad Obregón, Navojoa, Mazatlán y Culiacán. Ambas ligas ofrecen juegos únicos que muestran la riqueza y diversidad del beisbol en México, cada una con su estilo y rivalidades propias.

Este año, la LMB inicia su temporada 2026 el 16 de abril, mientras que la LMP se jugará, como habitualmente, entre los meses de octubre y noviembre.

Estadios destacados de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB)

Estadio Alfredo Harp Helú – Ciudad de México

Estadio Alfredo Harp Helú – Ciudad de México.

El Estadio Alfredo Harp Helú es uno de los recintos más emblemáticos entre los estadios de beisbol en México, inaugurado el 23 de marzo de 2019 como nuevo hogar de los Diablos Rojos del México. Con capacidad para más de 20 mil  aficionados, combina arquitectura moderna con detalles culturales que reflejan la identidad de la ciudad. Ha sido sede de importantes juegos de temporada regular, eventos especiales y el Juego de Estrellas de la LMB. Su apodo, Nuevo Diamante de Fuego, refleja la pasión que despierta entre los fanáticos. 

Dentro del recinto, los visitantes pueden recorrer su museo y explorar la zona de arte, actividades que acercan a todos a este deporte y enriquecen la experiencia de cada partido. Este estadio se ha consolidado como uno de los estadios de beisbol en México más relevantes de los últimos años.

Walmart Park – Monterrey, Nuevo León

Walmart Park – Monterrey, NL.

Este estadio es hogar de los Sultanes de Monterrey y, desde su inauguración el 13 de julio de 1990, es uno de los estadios de beisbol en México más grandes y modernos. Tiene capacidad para más de 21 mil  800 aficionados y ha sido sede de finales de la LMB y encuentros con equipos de Grandes Ligas.  

Cuenta con zonas de entretenimiento, restaurantes, bares y áreas familiares que hacen cada visita más completa. Ha recibido a figuras internacionales como Alex Rodríguez, José Altuve y Justin Verlander, consolidando su importancia en el beisbol mexicano. También ha sido sede de conciertos y eventos culturales, ampliando su relevancia más allá del deporte.

Parque Kukulcán Alamo – Mérida, Yucatán

Parque Kukulcán Alamo – Mérida, Yucatán.

Este estadio es la casa de los Leones de Yucatán desde su inauguración, el 23 de marzo de 1982, y figura entre los estadios de béisbol en México con mayor tradición. Su nombre honra a Kukulkán, la serpiente emplumada de la mitología maya, lo que le da un sentido cultural único en el sureste. Con capacidad para 15  mil aficionados, ha sido sede de múltiples campeonatos de la Liga Mexicana de Beisbol. También ha albergado reconocidos eventos, como Juegos de Estrellas, y el único juego perfecto en playoffs en su historia.

El estadio cuenta con zonas de comida, tienda oficial y áreas de servicios que complementan la visita. A lo largo de los años, ha recibido remodelaciones para mejorar su funcionalidad. 

Estadios destacados de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP)

Estadio Fernando Valenzuela – Hermosillo, Sonora

Estadio Fernando Valenzuela – Hermosillo, Sonora.

El Estadio Fernando Valenzuela, antes conocido como Estadio Sonora, es un referente moderno entre los estadios de beisbol en México. Fue inaugurado el 1 de febrero de 2013 como hogar de los Naranjeros de Hermosillo. Con capacidad para 16 mil espectadores, fue construido bajo estándares de calidad MLB y reemplazó al legendario Estadio Héctor Espino. Ha sido sede de finales de la LMP y torneos internacionales, consolidándose como un centro de alto nivel competitivo. Su renombramiento honra a Fernando Valenzuela, icono mexicano de este deporte.

El diseño incorpora elementos del desierto y la cultura local, dándole identidad única. Este estadio se ha posicionado como uno de los estadios de beisbol en México más emblemáticos de la liga invernal.

Estadio de los Tomateros – Culiacán, Sinaloa

Estadio de los Tomateros – Culiacán, Sinaloa.

Este estadio es la casa de los Tomateros de Culiacán y uno de los estadios de beisbol en México más modernos de la LMP. Inaugurado el 9 de octubre de 2015, reemplazó al histórico Estadio Ángel Flores y marcó una nueva etapa para el beisbol en la ciudad. Con capacidad para 20 mil aficionados, ofrece instalaciones de primer nivel, pantallas de alta definición y espacios diseñados para mejorar la experiencia del público.

Ha sido sede de finales de la liga y de la Serie del Caribe 2017, consolidando su relevancia internacional. Además, es uno de los estadios de beisbol en México con mayor asistencia en el circuito invernal, reflejando la fuerte afición local. Su diseño y modernidad lo posicionan como un referente en infraestructura deportiva en México.

Estadio Yaquis – Ciudad Obregón, Sonora

Estadio Yaquis – Ciudad Obregón, Sonora.

Inaugurado el 12 de octubre de 2016, es la casa de los Yaquis de Ciudad Obregón y uno de los estadios de beisbol en México más modernos de la LMP. Con capacidad para 16 mil  500 aficionados, cumple con estándares de la MLB y cuenta con pasto natural, palcos VIP, suites, restaurantes y zona comercial. Ha sido sede del Juego de Estrellas de la LMP y de la Copa Mundial de Beisbol Sub‑23, recibiendo equipos internacionales. 

También alberga conciertos y eventos especiales, integrándose a la vida social de la ciudad. Su diseño y servicios lo hacen un referente en infraestructura deportiva. Cada juego refleja la pasión del beisbol y la cercanía con la afición local. Así, este estadio combina modernidad, tradición y experiencia para los espectadores.

Vive el beisbol en México

Explorando los estadios de béisbol en México.

Desde los modernos hasta los clásicos, los estadios de beisbol en México muestran la diversidad y riqueza de este deporte en todo el país. Cada recinto tiene su propia historia, pasión y ambiente que hacen que cada juego sea memorable.

La LMB y la LMP ofrecen experiencias únicas, combinando tradición, rivalidad y emoción. Visitar estos estadios es adentrarse en la cultura del beisbol mexicano y sentir de cerca lo que hace que este deporte sea tan especial.

 

Si quieres conocer más sobre uno de los recintos más modernos del país, te contamos datos que explican por qué el Estadio Alfredo Harp Helú se ha convertido en un referente de la CDMX.

Aunque la ceremonia de los Food and Travel Reader Awards se realiza durante solo unas horas, los eventos en torno a la gala han convertido a esta entrega anual en todo un acontecimiento de varios días. La prueba más notable es la experiencia de ronqueo presentada por Tork México que un selecto grupo de asistentes disfrutó dentro del hotel Velas Vallarta en preparación para la premiación. ¡Conoce los detalles y descubre por qué esta vivencia fue tan especial! Fotos: Charly Ramos

 

Tork: un aliado con soluciones 360

 

Con orígenes en las costas de Andalucía, España, el ronqueo consiste en una técnica de corte y despiece del atún en la que el uso total del producto es parte de la consigna. Así, resultaba natural que este ronqueo previo a los Food and Travel Reader Awards fuera presentado por Tork México, expertos en confeccionar productos de higiene profesional con fibras de papel proveniente de bosques sustentables.

Para compartir su filosofía y prácticas con los asistentes, esta compañía global con presencia en 110 países dio la bienvenida al ronqueo en un espacio donde quedó clara la sinergia entre el arte culinario y la excelencia en el servicio. Allí, pudimos atestiguar cómo sus soluciones de limpieza están diseñadas para cuidar el medio ambiente y potenciar la eficiencia operativa a través de varios pilares fundamentales:

  • Aprovechamiento de recursos: Al igual que el ronqueo honra cada parte del atún, la visión de Tork fomenta la economía circular, optimizando los recursos tanto en la fabricación de sus productos como en la reducción de emisiones y residuos.

  • Eficiencia y reducción de desperdicios: A través de sus dispensadores de alta tecnología —que entregan el producto «uno a la vez»—, la marca garantiza una reducción del consumo innecesario, ayudando a los restaurantes a ser más rentables y ecológicos.

  • Inocuidad y seguridad alimentaria: En procesos tan meticulosos como el despiece del atún aleta azul premium, evitar la contaminación cruzada es vital. Los sistemas cerrados y sin contacto de Tork aseguran que el personal solo toque lo que va a utilizar, manteniendo los más altos estándares de sanidad en los espacios profesionales.

En definitiva, la presencia de Tork en este evento no solo reafirmó su compromiso con el planeta, sino que demostró cómo la innovación en higiene profesional es esencial para las experiencias culinarias y de hospitalidad más exclusivas.

Ronqueo de Tork México en los Food and Travel Reader Awards
Ronqueo de Tork México en los Food and Travel Reader Awards

Del Mediterráneo a Bahía de Banderas

 

El encargado de dirigir la experiencia fue el chef Pedro Martín, de los restaurantes Bulla, quien demostró que no basta con tener un cuchillo afilado para obtener lo mejor de un atún entero: hace falta poseer maestría, tener conocimiento pleno de las partes del atún y aplicar un toque de teatralidad para concretar un verdadero ritual gourmet.

Y aunque todo lo anterior es importantísimo para llevar a cabo un ronqueo, lo es más contar con un atún excelente, como los que cría Bluefiná, especialistas en la comercialización sustentable de atún aleta azul. Durante el ronqueo de los Food and Travel Reader Awards, Paola Pawling, Gerente Nacional de Cuentas Clave de Bluefiná, compartió con los asistentes las prácticas que permiten que sus atunes alcancen la máxima calidad en respeto a los ciclos de vida del pescado y al entorno en el que se desarrollan.

Ronqueo de atún aleta azul: calidad desde la crianza

 

Durante su presentación en el ronqueo de Food and Travel Reader Awards, presentado por Tork México, Paola compartió que los atunes aleta azul de Bluefiná son criados en las aguas de Ensenada, Baja California, aptas por su composición y temperatura. Antes de su captura, el equipo en Ensenada pone especial cuidado en seleccionar solo aquellos atunes con un tamaño mínimo, para luego llevarlos a una zona de crianza.

Una vez en la acuícola, se les alimenta con sardina, además de que a cada espécimen le es colocada una etiqueta con códigos y números de rastreo. Con ellos, los expertos de Bluefiná se aseguran de contar con la información necesaria sobre su peso, tamaño y edad, todo con la finalidad de usar esta información durante la crianza y para la cadena de suministro.

Ronqueo de Tork México en los Food and Travel Reader Awards

A diferencia de otros proveedores de pescado, los atunes aleta azul de Bluefiná no suelen rebasar los 60 kilos de peso para asegurarse de que el marmoleo intramuscular sea el óptimo. Así, garantizan que el pescado que proveen a exclusivos restaurantes, hoteles y centros de consumo sea el indicado para experiencias como este ronqueo, en el que pudimos apreciar cómo el chef Pedro Martín extraía cortes de estilo toro, otoro y chutoro (pertenecientes a la tradición culinaria japonesa) gracias a la calidad del producto.

Desde luego, para que todo lo anterior pudiera ser disfrutado en Puerto Vallarta, esta experiencia contó con el apoyo de Gappa Foodservice, empresa dedicada a la conservación y transporte de alimentos. Gracias a su cadena de frío, el atún aleta azul llegó en perfectas condiciones al ronqueo de Food and Travel Reader Awards presentado por Tork México, que tuvo como peculiaridad la colocación del pescado en posición vertical, boca abajo. ¿El motivo? Además de facilitar el corte (gracias a una posición del brazo y la columna más cómodas), colgar el atún le permite al cocinero una mejor identificación de las partes y zonas musculares del animal.

En las manos expertas de Velas Vallarta

 

Mientras el chef Pedro Martín y los representantes de Bluefiná y Gappa Foodservice nos ofrecían la demostración, a las mesas llegaban los cortes y piezas del atún, todas diferentes en forma, grosor y contenido graso. Con ellas, el equipo culinario del hotel Velas Vallarta, liderado por el chef ejecutivo Roberto Vázquez, creó un menú que permitió disfrutar las características gustativas del atún ronqueado. Así, la tersura y untuosidad del atún permitió preparar una selección de nigiris y sashimis, en plena sintonía con Japón. Por su parte, el aguachile negro mostró la capacidad del equipo de Velas Vallarta para dotarle de acidez y mexicanidad al producto, mientras que el kebab y las carnitas de atún elaboradas dieron muestra de la versatilidad de la proteína.

Ronqueo de Tork México en los Food and Travel Reader Awards
Ronqueo de Tork México en los Food and Travel Reader Awards

Respecto a los retos y privilegios de contar con un producto y evento como el ronqueo de los Food and Travel Reader Awards, el chef Vázquez de Velas Vallarta afirma:

«Cuando el atún llega al hotel, revisamos los medios de transportación, la temperatura, limpieza, empaque y presentación del personal. Después, lo resguardamos en cámaras de refrigeración con una temperatura máxima de 4 ºC. Así nos aseguramos de que estará perfecto para el ronqueo, un tipo de experiencia que todos debemos vivir: con ellas, el personal se enfrenta a servicios diferentes a los del día a día y aumentan su aprendizaje, mientras que los huéspedes acceden a nuevas vivencias que están a la altura de sus expectativas«.

Ronqueo de Tork México en los Food and Travel Reader Awards

En definitiva, el ronqueo presentado por Tork México ofreció una oportunidad para valorar el poder y la responsabilidad que tienen los consumidores de productos premium. Degustar el delicioso atún aleta azul durante el ronqueo nos brindó a todos una panorama sobre el trabajo, dedicación, tecnología y arte que ponen estas compañías en que cada minuto de la experiencia culinaria sea de primera.

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Yucatán es de esos estados que se disfrutan desde las profundidades de sus más de 7 mil cenotes, pasando por la tierra de sus siete Pueblos Mágicos y hasta en el cielo con atardeceres apantallantes. Para entregarse a las maravillas del destino, el punto de partida debe ser un alojamiento especial. Motivados por revelarte algunos de los mejores hoteles para unas vacaciones armoniosas, condecorados incluso con Llaves Michelin, te sugerimos comenzar por estos cuatro. Fotos: Archivo y cortesía.

Toma nota de estos hoteles en Yucatán

Chablé Yucatán, Chocholá

Iniciamos nuestro listado de hoteles en Yucatán con este espacio único. Entre lo selvático y lo energético, entre agua y susurros de la fauna, así es adentrarse a Chablé Yucatán. Enclavado en las cercanías de la localidad de Chocholá, a solo 40 minutos de Mérida, despliega villas y casitas en una antigua hacienda. Aquí, se impregnan el bienestar y la elegancia concebida por expertos como la interiorista Paulina Morán.

Ya instalado en alguna de las 40 casitas, aventúrate a diseñar tu itinerario con su robusto catálogo de experiencias de sanación y renovación. Por la mañana, café y yoga; por la tarde, consiente cuerpo y mente en Chablé Wellness Center. En este, su spa, los tratamientos se transforman en rituales de restauración.

La experiencia se intensifica al explorar su propuesta culinaria, que suma a los múltiples reconocimientos que posee, como dos Llaves Michelin. Saborea la sofisticación en su restaurante insignia Ixi’im, donde, bajo la batuta del chef ejecutivo Luis Ronzón y el chef corporativo, Jorge Vallejo, se rinde homenaje a este estado. Dónde: Tablaje 642, San Antonio Chablé, Mérida. chablehotels.com

Viatura Hacienda Xtojil, Sotuta de Peón

En este recorrido por hoteles en Yucatán ahora nos dirigimos hacia la localidad de Sotuta de Peón, a 45 minutos en auto de Mérida. Hablamos de Viatura Hacienda Xtojil, que propone un viaje de inmersión en la naturaleza concebida no como ornamento del alojamiento, sino como el hilo conductor de la experiencia.

Se trata de un concepto de glamping rodeado por campos de henequén, una planta trabajada en la región desde épocas prehispánicas para la elaboración de hamacas y redes. Cuenta con 15 tents que funcionan como refugios sofisticados; algunas incorporan ameidades como una terraza equipada, la apertura total de ventanales e incluso piscina privada.

Este espacio es uno de los hoteles de Yucatán donde hay actividades imperdibles para tu estancia, sobre todo aquellas que se realizan dentro de la propiedad. Además de disfrutar de su piscina principal, destacan los espacios de bienestar donde la sanación se manifiesta a través del sonido, rituales como el temazcal y talleres culturales en los que aprenderás más sobre las fibras del henequén. Dónde: Xtojil, Km. 31 Carretera Ejido de, Sotuta de Peón. viaturaunseen.com

Hacienda Xcanatun, Angsana Heritage Collection, Mérida

En esta travesía por algunos de los mejores hoteles en Yucatán es momento de explorar Mérida desde un alojamiento que roba suspiros. Hacienda Xcanatun, Angsana Heritage Collection, se erige en una antigua hacienda a las afueras de Mérida, en la comisaría de Xcanatún, lo que le confiere privacidad y serenidad.

Elegir habitación implica acceder a alguna de sus 54 suites con distintas capacidades y vistas, operadas por Banyan Group. Cabe señalar 18 de ellas preservan la arquitectura original de su pasado como hacienda del siglo XVIII y son consideradas históricas, mientras que las 36 restantes presentan un diseño vanguardista ad hoc a la naturaleza.

Dejarse acariciar por el sol en sus tres albercas es apenas el preludio de lo que ofrece esta opción entre hoteles en Yucatán. Suma activar el cuerpo en el yoga deck o el gimnasio, o bien tomar rumbo hacia el centro de Mérida, a solo 25 minutos en auto.

Entre sus experiencias más celebradas figuran los conciertos de música de cámara en la capilla y clases de cocina para aprender preparaciones locales como la salsa sikil p’aak. Sin duda, es uno de los hoteles en Yucatán que debes visitar. Dónde:  Calle 20 S/N x 19 y 19A Comisaría Xcanatún, Mérida. viaturaunseen.com

CIGNO Hotel Ermita, Mérida

Te presentamos el último punto de este listado de hoteles en Yucatán en los que querrás hospedarte. CIGNO Hotel Ermita se ubica en el corazón de la capital del estado, en el Barrio de la Ermita.

Al ser solo para adultos, la tranquilidad de sus 10 habitaciones es garantía, mientras los sentidos se deleitan con el cuidadoso trabajo de recuperación de la casona que lo alberga. Se trata de una encantadora propiedad que data del siglo XIX. En cada espacio se revelan ecos del pasado (techos altos, vigas de madera y materiales naturales) integrados a un diseño contemporáneo, que le ha valido una Llave Michelin.

Uno de los grandes atractivos de esta opción entre hoteles en Yucatán es su propuesta gastronómica. En Cocina Vidente, a cargo del chef Daniel Ron, se retoma la historia culinaria del estado, con sus recados y cocciones lentas, para reinterpretar sabores locales guiados por productos de temporada. En el menú destacan el pescado Kay I’xiim o el pulpo maya a la yucateca. Dónde: C. 66 593, Barrio de la Ermita, Mérida. cignohotel.com

¿Cuál de estos hoteles en Yucatán se mimetiza más con tu personalidad viajera? Sigue descubriendo este estado con estas experiencias turísticas y gastronómicas.

La cocina mediterránea tiene una cualidad particular: se construye a partir de contrastes sutiles y la sencillez del producto convive con técnicas precisas y tiempos bien medidos. Esa lógica es la que guía la experiencia en el restaurante Azur, un espacio ubicado dentro de Grand Fiesta Americana Chapultepec que propone un recorrido por distintas regiones sin perder coherencia en el conjunto. Te contamos más al respecto.  Fotos: Charly Ramos

Así es la experiencia en el restaurante Azur

 

Con el Bosque de Chapultepec como fondo, el entorno acompaña la experiencia desde el momento en el que llegas a Grand Fiesta Americana Chapultepec. Ya en Azur, la luz natural, el ritmo del servicio y la disposición del espacio permiten que la atención se concentre en la mesa, donde cada plato se integra como parte de una secuencia.

La carta del restaurante Azur se inspira en la diversidad de la cuenca mediterránea. La cocinas de España, Italia, Grecia, Turquía y Francia aparecen a través de ingredientes reconocibles y ejecuciones precisas. Pero con ellas, más que replicar recetas, la propuesta busca reinterpretarlas, manteniendo referencias claras sin perder actualidad.

El enfoque del restaurante Azur se centra en resaltar el producto. Aceite de oliva, hierbas frescas, quesos con carácter y proteínas bien tratadas dan forma a una cocina donde el equilibrio define cada preparación. De esta forma, la intención es depurar, no saturar, para que cada elemento tenga un propósito dentro del plato.

Para abrir apetito

 

El primer contacto con la carta introduce matices y texturas de forma gradual. La trilogía de hummus —clásico, betabel y coco— funciona como una antesala que abre el apetito y anticipa la diversidad de la propuesta.

Entre las entradas del restaurante Azur, destaca el carpaccio de pulpo, acompañado de arúgula, jitomate cherry y queso Grana Padano —uno de los quesos italianos con denominación de origen protegida—. También están la ensalada con aceitunas, pimientos, alcaparras y queso feta, que refuerza la identidad mediterránea del menú; y la sopa de cebolla, con notas profundas de cognac y una capa gratinada de queso, que remite a la tradición francesa desde una ejecución cuidada.

Especialidad mediterránea

 

Otros ejemplos bien ejecutados: el filete de res a la bordalesa y la pasta al Grana Padano. El primero es una referencia a la cocina clásica francesa y va acompañado de demi-glace y tuétano para mantener un perfil en el que la técnica sostiene el sabor. El segundo platillo se prepara frente al comensal, integrando la pasta dentro de una rueda de queso con vodka y vino blanco. El resultado privilegia la textura y el aroma.

La experiencia Journey Azur

 

El restaurante Azur propone también una manera más flexible de aproximarse a su carta a través de Journey Azur, un formato que permite integrar varias de sus especialidades en una misma experiencia. De esta forma, se genera un recorrido más amplio y dinámico.

Preparaciones como la sopa de cebolla, la ensalada oriental, la pasta al Grana Padano o el filete a la bordalesa pueden disfrutarse en versiones más contenidas, pensadas para servirse en secuencia. Cada platillo conserva su identidad, pero se integra en un conjunto que favorece la exploración de distintos sabores. Es una experiencia abierta donde el comensal puede construir su propio ritmo.

La cava, el otro viaje

 

La cava del restaurante Azur reúne etiquetas de distintas regiones mediterráneas, con una selección que busca acompañar cada plato sin imponerse. Vinos españoles, franceses e italianos forman parte de una propuesta que entiende el maridaje como un complemento, no como un protagonismo.

Además, el servicio, la presentación y el ambiente se integran en un mismo lenguaje. Así, en el restaurante Azur, cada elemento responde a una intención clara: construir una experiencia coherente donde la cocina es el eje, pero no el único punto de atención.

Visitar el restaurante Azur es recorrer el Mediterráneo desde la Ciudad de México a través de una propuesta que privilegia el detalle, la técnica y la constancia. Es así como cada experiencia mantiene un carácter propio. Dónde: Mariano Escobedo 756, Anzures, CDMX. Costo: Journey Azur en $890 MXN sin maridaje y $1,290 MXN con maridaje. IG: azurchapultepec

 

Si quieres seguir descubriendo la CDMX desde sus propuestas culinarias, acá te dejamos inspiración de restaurantes con vistas panorámicas.

Hay ciudades donde la historia aparece sin aviso, integrada en el ritmo de todos los días. Está en las fachadas, en las plazas y en los trayectos cotidianos que conectan siglos distintos sin esfuerzo. Ahí es donde el concepto de museo vivo cobra sentido, no como una idea lejana, sino como una experiencia que se recorre paso a paso. Son destinos que invitan a detenerse en los detalles y a descubrir cómo el pasado sigue presente de formas inesperadas. Si sabes dónde poner atención, cada rincón tiene algo que decir.  Sigue leyendo y anótalos en tu wishlist de viaje. Fotos: Adobe Stock

Ciudades que te hacen sentir dentro de un museo vivo

París

 

París es un museo vivo donde el arte no se queda dentro de los recintos, sino que forma parte de la ciudad misma. El Museo del Louvre es solo un punto de partida dentro de un entorno donde la historia aparece en puentes, fachadas y espacios públicos. A lo largo del Sena, el recorrido conecta siglos de arquitectura mientras la vida cotidiana sigue su curso. Barrios como Le Marais conservan su traza medieval y la combinan con galerías y propuestas actuales. 

Cafés, plazas y avenidas mantienen su papel como espacios de encuentro cultural. La ciudad cambia, pero su esencia sigue presente en cada detalle. Y es justo esa mezcla la que define su carácter como museo vivo.

Roma

 

Roma es de esas ciudades donde la historia se cruza en tu camino todo el tiempo, sin necesidad de buscarla. Por ello, la consideramos un museo vivo. El Coliseo y el Foro Romano aparecen entre calles transitadas, como parte natural del recorrido. No hay una entrada formal a “lo histórico”, simplemente sucede mientras avanzas por la ciudad. En ese trayecto, es fácil encontrarte con espacios como la Fuente de Trevi, rodeada de gente, movimiento y vida cotidiana. Lo interesante es cómo todo sigue en uso, adaptado a la vida actual. 

Puedes pasar de una ruina milenaria a un restaurante lleno en cuestión de metros. Esa mezcla no se siente forzada, sino completamente orgánica. Y ahí está lo que hace a Roma distinta, como un museo vivo.

Kioto

 

Kioto es un museo vivo donde las tradiciones no están olvidadas, siguen ocurriendo frente a ti. Templos como el Kinkaku-ji muestran cómo la historia se conserva no solo en la arquitectura, sino en la forma en la que se habita. En barrios como Gion, las casas de té, las geishas y los rituales cotidianos forman parte del día a día. La ciudad reúne más de mil templos y santuarios que siguen teniendo un uso activo. 

Sus jardines no son decorativos, responden a una filosofía que conecta naturaleza y espiritualidad. Cada estación transforma por completo el paisaje, desde los cerezos en flor hasta los tonos rojizos del otoño. Todo tiene un significado, y eso es lo que hace a Kioto un museo vivo.

Estambul

 

Ubicada entre Europa y Asia, Estambul es una ciudad donde distintas culturas han dejado huellas visibles que siguen formando parte de su vida cotidiana. La Santa Sofía concentra siglos de transformaciones al haber sido basílica, mezquita y museo antes de su función actual. A pocos minutos, el Gran Bazar sigue siendo un punto clave de comercio, con cientos de tiendas y pasillos llenos de actividad. 

Entre mezquitas, palacios otomanos y calles estrechas, es fácil encontrarse con distintas etapas de su historia en un mismo recorrido. Lo interesante es que todo sigue en uso, integrado a la dinámica diaria de la ciudad. Es en esa mezcla donde el concepto de museo vivo cobra sentido.

Atenas

 

Atenas es una ciudad donde el pasado clásico sigue presente de forma clara en el paisaje urbano. La Acrópolis de Atenas no solo domina la ciudad, también marca la forma en la que se entiende su historia desde distintos puntos. A sus pies, barrios como Plaka conservan calles estrechas y arquitectura tradicional que siguen siendo parte de la vida diaria. Muy cerca, espacios como el Ágora Antigua muestran cómo se organizaba la vida política y social en la Grecia clásica. 

En contraste, el Centro Cultural Fundación Stavros Niarchos refleja la cara más contemporánea de la ciudad con arquitectura moderna y espacios abiertos. 

Cusco

 

Cusco es una ciudad donde basta mirar los muros para entender que aquí la historia no está escondida, está a la vista. Las piedras incas, perfectamente ensambladas, siguen sosteniendo construcciones coloniales que llegaron siglos después. En lugares como Qorikancha, ese contraste se vuelve evidente al ver cómo un antiguo templo inca se transformó en un convento español. 

A unos pasos, la Plaza de Armas concentra la vida de la ciudad entre iglesias, restaurantes y movimiento constante. Además, es la puerta de entrada a Machu Picchu, uno de los vestigios más emblemáticos del imperio inca.

Ciudad de México

 

Por último, debes saber que la capital mexicana es un museo vivo donde el pasado no está separado, sino completamente integrado en la ciudad que ves hoy. En el Centro Histórico, Patrimonio de la Humanidad, los restos de la antigua Tenochtitlán aparecen entre edificios virreinales que siguen en uso cotidiano. El Templo Mayor forma parte del paisaje urbano, rodeado de calles, comercios y plazas activas. El comercio en la vía pública, los mercados tradicionales y la vida en las plazas mantienen prácticas que llevan siglos repitiéndose. 

Colonias como Roma y Condesa aportan una capa contemporánea con galerías, diseño y gastronomía. Todo convive al mismo tiempo, sin necesidad de separar épocas. Por eso, recorrerla es entender cómo funciona un verdadero museo vivo.

¿Ahora entiendes por qué estas ciudades se sienten como un museo vivo? No necesitas entrar a uno para ver historia, porque ya estás dentro de ella. Y eso cambia por completo la forma en la que las recorres.

Si estas ciudades te despertaron ganas de viajar, aquí te compartimos algunos libros de viaje para seguir inspirándote antes de tu próxima aventura.

En Estelí, Nicaragua, puedes entrar a una fábrica de puros por la mañana, cruzarte con murales que cuentan la historia de la ciudad al mediodía y terminar el día rodeado de montañas en el norte del país. El recorrido va cambiando de ritmo y te va mostrando distintas capas del destino. Por ello, vale la pena seguir explorando. Aquí te contamos más detalles.  Fotos: Cortesía

Estelí, el corazón del norte de Nicaragua

Producción de puros premium a nivel internacional.

En Estelí, el tabaco no es solo una industria: es parte del paisaje cotidiano. La región se ha consolidado como uno de los puntos más importantes en la producción de puros premium a nivel internacional. Esto gracias a sus condiciones climáticas y al trabajo especializado que se desarrolla en fincas y fábricas locales.

El visitante puede recorrer todo el proceso: desde los sembradíos en zonas rurales hasta los espacios donde se realiza el secado, fermentación y torcido artesanal. Este recorrido permite ver de cerca cómo se construye un producto que ha ganado reconocimiento global sin perder su carácter manual.

Y es que, más allá de la técnica, lo que define a Estelí es la continuidad de un oficio que se mantiene vivo y que forma parte de la identidad de la región.

Las calles como lienzo colectivo

Las calles funcionan como galería urbana.

En paralelo a su tradición tabacalera, Estelí, Nicaragua, ha desarrollado una fuerte identidad visual a través del muralismo. Las calles funcionan como una especie de galería urbana donde distintas obras reflejan la historia, la vida cotidiana y el pensamiento social de la región.

Caminar por esta ciudad implica encontrarse constantemente con intervenciones artísticas que no están aisladas, sino integradas al ritmo de la ciudad. No se trata de piezas decorativas, sino de expresiones que dialogan con el entorno y con quienes lo habitan. Este componente artístico ha convertido a Estelí, Nicaragua, en un punto de interés cultural dentro del norte del país.

Entre naturaleza y tradición local

El entorno natural es parte esencial de Estelí.

La experiencia en Estelí, Nicaragua, se completa con expresiones artesanales como las piezas elaboradas en marmolina. Así, el trabajo manual transforma materiales locales en objetos decorativos llenos de color y detalle.

A esto se suma la gastronomía tradicional de la región y platillos como la montuca, que forma parte del día a día en comunidades cercanas. En Estelí, Nicaragua, la cocina local mantiene un vínculo directo con la cultura y el entorno rural. Cada uno de estos elementos construye una experiencia diversa que convive en un mismo destino.

El entorno natural también es parte esencial de Estelí. Esta región de Nicaragua está rodeada de montañas, reservas naturales y miradores que permiten observar el paisaje del norte del país desde distintos puntos. Lugares como Tisey–La Estanzuela o los miradores en Condega complementan la visita con espacios donde la naturaleza toma protagonismo. Los escenarios funcionan como contraste del ritmo urbano y artesanal del destino.

Gastronomía tradicional de la región.

Estelí reúne oficios, arte urbano, gastronomía y naturaleza en un mismo territorio, todo a distancias cortas que hacen que el recorrido fluya con naturalidad. De esta forma, cada parada aporta algo distinto sin romper la conexión con el destino.

En el norte de Nicaragua, la vida cotidiana sigue marcada por esas tradiciones que aparecen en los talleres, en la comida y en la forma en la que se habita el lugar. Y es esa combinación la que hace que Estelí sea un destino con una identidad difícil de olvidar. Visítalo pronto y conoce más en: visitanicaragua.com

 

Sigue explorando Nicaragua y descubre más destinos donde la naturaleza y la aventura se viven de forma auténtica.

En la antesala de uno de los eventos deportivos más importantes del mundo, México se prepara para algo más que recibir visitantes: busca redefinir la experiencia de hospitalidad. Bajo esta visión nace México Anfitrión 2026, un reconocimiento impulsado por la Secretaría de Turismo. Este promete marcar un antes y un después en la forma en que el país recibe al mundo. Pero, ¿qué implica realmente este distintivo y quiénes pueden obtenerlo? Aquí te decimos. Fotos: Archivo Food and Travel y cortesía

¿Qué es el reconocimiento México Anfitrión 2026?

Más que un sello, México Anfitrión 2026 es una estrategia para fortalecer la calidad del turismo nacional en un momento clave: la Copa Mundial de la FIFA 2026. Su objetivo es identificar y reconocer a los hoteles, restaurantes y prestadores de servicios que cumplen con estándares elevados de atención, operación y compromiso con el visitante.

El distintivo está enfocado principalmente en negocios del sector turístico, aquellos relacionados con hospedaje y alimentos y bebidas. Y la intención es clara: posicionar a México como un destino donde la hospitalidad no solo se promete, sino que se respalda con procesos, capacitación y evaluación constante.

Los lineamientos detrás del distintivo

 

Para obtener el reconocimiento México Anfitrión 2026, no basta con ofrecer un buen servicio. Los participantes deben cumplir con una serie de lineamientos que garantizan calidad y profesionalización.

Entre los requisitos clave se encuentra contar con el Registro Nacional de Turismo vigente, además de demostrar el cumplimiento de criterios específicos relacionados con la operación. Entre ellos, la atención al cliente y la mejora continua. Además, el programa impulsa la capacitación del personal en áreas como idiomas, sostenibilidad y cultura turística. Estos elementos son indispensables en un entorno globalizado, y así lo comprueba México Anfitrión 2026.

Lo interesante es que México Anfitrión 2026 no se limita a evaluar el nivel actual de los servicios, sino que impulsa su mejora continua. De esta forma, se eleva la competitividad frente a una audiencia internacional.

¿Cómo participar en México anfitrión 2026?

¿Cómo participar en México anfitrión 2026?.

El proceso para formar parte de México Anfitrión 2026 es accesible, pero exige compromiso. Los interesados deben consultar los lineamientos oficiales disponibles en la plataforma de la Secretaría de Turismo y realizar su solicitud a través del correo designado para este programa.

A partir de ahí, se inicia un proceso de evaluación que valida si el establecimiento cumple con los estándares requeridos. Este mecanismo no solo busca otorgar un reconocimiento, también genera una red de prestadores confiables que representan lo mejor de la oferta turística nacional. En otras palabras, participar en México Anfitrión 2026 es también una forma de prepararse para competir en una vitrina global.

Un distintivo con impacto más allá del Mundial

 

Aunque surge en el contexto del Mundial, México Anfitrión 2026 tiene un alcance que va más allá del evento. Forma parte de una estrategia para consolidar al país como uno de los destinos turísticos más competitivos del mundo.

Sin duda, la llegada de millones de visitantes representa una oportunidad única para mostrar la riqueza cultural y gastronómica del país. Pero también refleja la capacidad de su industria turística para ofrecer experiencias memorables, consistentes y de alta calidad.

Este reconocimiento, entonces, se convierte en una herramienta clave para asegurar que cada visitante encuentre en México algo más que un destino. ¡Un viaje a nuestro país es una experiencia para repetir!

 

La hospitalidad es solo una parte, la otra se vive en la cancha: conoce los estadios en México que serán sede del Mundial. Además, no olvides dar una vuelta en nuestra Sección Especial del Mundial 2026, donde encontrarás todo para tu viaje.

Hospitalidad.

No todas las uvas se entienden a la primera. Algunas requieren tiempo, contexto y un poco de curiosidad. La uva tannat es una de ellas. Detrás de su intensidad hay una historia que cruza continentes, estilos que han evolucionado con el tiempo y una personalidad que la distingue dentro del mundo del vino. Cada 14 de abril, en su día, es una buena oportunidad para acercarse a ella y entender qué la hace tan particular. Descúbrelo aquí. Fotos: Adobe Stock.

De Francia a Uruguay: la historia detrás de la uva tannat

Es la uva emblemática de Uruguay.

La historia de la uva tannat empieza en el suroeste de Francia, en Madiran, donde durante siglos se hizo conocida por algo muy puntual: su intensidad. No era una uva “fácil”; daba vinos fuertes, con mucha estructura, que normalmente se dejaban reposar años antes de beberse para que se suavizaran.

Pero lo más interesante no pasó ahí. A finales del siglo XIX, la uva tannat cruzó el Atlántico y llegó a Uruguay con inmigrantes europeos. Entre ellos estaba Pascual Harriague, un vasco que decidió apostar por la variedad sin saber que cambiaría su historia. Fue él quien logró cultivarla y adaptarla con éxito en su nuevo entorno, marcando el inicio de una nueva etapa.

¿El resultado? Una forma diferente de expresar la misma uva. El clima uruguayo —más húmedo y templado— ayudó a que la uva tannat madurara mejor, dando vinos igual de profundos, pero más equilibrados y fáciles de disfrutar. Con el tiempo, dejó de ser una uva traída de fuera para convertirse en parte de la identidad del país.

Hoy, la uva tannat no solo forma parte de la historia del vino en Uruguay, sino que es su emblema. Un ejemplo de cómo una variedad puede cambiar, adaptarse y encontrar una nueva identidad sin perder su esencia.

Una intensidad que define su estilo

Va mejor con platillos fuertes.

La uva tannat tiene una personalidad clara. No es sutil, y justo ahí está su atractivo. De hecho, su nombre ya da una pista: hace referencia a su alta concentración de taninos, responsables de esa sensación ligeramente seca en la boca. 

Entre sus principales características destacan:

  • Taninos firmes, que le dan estructura y presencia.
  • Color intenso, profundo, casi opaco en vinos jóvenes.
  • Acidez equilibrada, que ayuda a darle frescura.
  • Gran potencial de guarda, es decir, puede evolucionar con el tiempo y volverse más suave y complejo en botella.

En cuanto a aromas y sabores, es común encontrar frutas negras como mora, ciruela y cereza, acompañadas de notas especiadas, terrosas . En algunos casos, también matices de cacao, cuero o tabaco cuando pasa por barrica.

La evolución de una uva con carácter

No era una uva “fácil”; daba vinos fuertes.

Durante mucho tiempo, la uva tannat fue considerada “difícil” por su intensidad. En Francia, era común encontrarla en mezclas para suavizar su estructura. Sin embargo, el avance en técnicas de vinificación —como la microoxigenación— ha permitido trabajar mejor sus taninos, dando lugar a vinos más equilibrados.

En Uruguay, este cambio ha sido clave. Hoy, la uva tannat se presenta en estilos más amables, con taninos pulidos y perfiles más frutales, lo que la ha acercado a nuevos consumidores sin perder su identidad. Además, su cultivo se ha expandido a otros países como Argentina, Brasil e incluso Estados Unidos, adaptándose a distintos terroirs.

Por su intensidad, la uva tannat va mejor con platillos fuertes. Carnes rojas, asados o guisos especiados son combinaciones que realmente la equilibran. También funciona muy bien con quesos curados o sabores más intensos. Si es tu primer acercamiento, vale la pena empezar con versiones más suaves —como muchas de las que se producen en Uruguay— que resultan más fáciles de tomar.

La uva tannat se entiende con calma. Su encanto está en lo que revela con el tiempo, en cómo cambia en cada sorbo y en la historia que carga detrás, desde sus raíces en Francia hasta su expansión en Uruguay. Es una uva con carácter, que ha ido encontrando nuevas formas de expresarse sin perder su esencia. Acercarse a ella es una forma de viajar a través del vino.

 

Y para seguir conociendo el mundo de los corchos y las vides, te dejamos 5 regiones vinícolas poco conocidas que vale la pena explorar.