Archivos

En el mes patrio, poner un toque mexicano a tu look es más fácil si sigues las ideas que te proponemos con estos complementos firmados por diseñadores Hecho en México. 

1. Tres de mano Clutch con bordados de Acatlán ($1,200, lydialavin.com), con jaguar pintado a mano ($5,200, prisonart.com.mx) y baguette ($1,990, pinedacovalin.com) 2. Nuevo rosa mexicano Total look ($4,800 en showroom, royalcloset.com.mx) y shopping bag de piel picada ($1,219, de jaimeibiza.om), 3. Toque de color Esmalte ($90, kuru.mx) y labial rosa mexicano ($240, paipai.mx) 5. Arte huichol Collar rígido ($1,200, pinkrevolver.com.mx) 5. Calacas para todos Anillo para ella ($1,390), mancuernillas para él ($990) en artejoyas.com.mx

Diana Féito nos invita a celebrar el mes patrio a través de platillos de Baja California, de cocina tradicional y de sabores que nos hacen gritar: ¡Viva México!

Nuevo

Primario

      Pasión, creatividad y trabajo fueron los ejes que trazaron el camino de lo que fue bautizado como Primario. Este exitoso food truck se abrió paso en el gusto de los comensales, al sorprender con platillos que desafiaban a la tradición, por lo que decidieron abrir el restaurante. La gordita de cangrejo es el plato emblemático en este espacio sobrio donde el protagonista es la experiencia gastronómica. Técnicas culinarias de alta cocina mezcladas con materia prima mexicana crean opciones interesantes como el fideo seco con un toque de chipotle y hoja santa, el burrito de marlín ahumado con salsa tártara o el tlacoyo de pork belly con pipián verde. Este lugar fue planeado para ser revisitado una y otra vez. Por si fuera poco, 10 de sus platos fuertes pueden ser ordenados en diferentes presentaciones: gorditas, burritos, tlacoyos y tlayudas. La carta también ofrece desayunos, entre los que destacan los huevos en cazuela o los chilaquiles acompañados de pan dulce artesanal y jugos de la casa. CH: $180. Río Elba 31, Cuauhtémoc. primariomx.com

El CardenalLos consentidos mexicanos

El Cardenal

       La calidez michoacana toma forma a través de una humeante taza de chocolate, pan recién horneado y natas frescas. Se trata de un restaurante familiar con más de 30 años de existencia, con una propuesta auténtica. Los desayunos en El Cardenal se han convertido en una tradición en la capital. Una gran variedad de platillos mexicanos colman la irresistible carta con alternativas de temporada como la tortilla de huevo con escamoles, aporreado con huevo —estilo Michoacán—, enchiladas de huitlacoche o un omelette de claras con chile de agua. Se recomienda hacer reservación. CH: $180. Palma 23, Centro Histórico. restauranteelcardenal.com

NicosNicos

       Su reciente aniversario número 58 es prueba del porqué se ha convertido en uno de los favoritos. Su personalidad de acento mexicano se conjuga con cada uno de los platillos que elaboran en su cocina. El chef Gerardo Vázquez Lugo traslada su pasión por la gastronomía mexicana a la carta, respetando las tradiciones de la culinaria con opciones como la sopa seca de natas —receta del siglo XIX del Convento de las Capuchinas—, el cerdo en adobo de antaño o el dueto de capirotadas, que se ha convertido en emblema del restaurante. El café de olla es obligado para terminar el banquete. CH: $550. Avenida Cuitláhuac 3102, Clavería. nicosmexico.mx

El BajíoEl Bajío

     Dese 1972 este lugar ofrece lo mejor de la gastronomía tradicional mexicana. A través de su carta, la chef Carmen Ramírez Degollado, Titita, invita a dar un recorrido culinario por diferentes zonas del país. Entre sus platos míticos se encuentran las empanadas de plátano rellenas de frijol, las tostadas —de pata o de minilla—, los tacos de carnitas o las enchiladas de mole negro hecho en casa. Destaca su decoración con elementos coloridos que celebra la cultura mexicana en cada rincón. Es el lugar ideal para acudir con toda la familia. CH: $300. Avenida Cuitláhuac 2709, Azcapotzalco. restauranteelbajio.com.mx

MerotoroConsolidado

Merotoro

Cocina franca que enamora desde el primer bocado.

     La amistad entre los restauranteros Gabriela Cámara y Pablo Bueno de Contramar y el afamado chef Jair Téllez dio como resultado Merotoro. Una fusión entre cocina de mar y tierra que por más de cinco años le ha dado vida a la colonia Condesa. Un salón amplio y sencillo donde sobresalen detalles de madera da la bienvenida.

     La atmósfera relajada invita a pasar un buen momento sin tener que preocuparse por el entorno. Si bien su cocina está marcada por tener influencia de Baja California, el menú ofrece platillos de autor que no necesariamente se encasillan en dicha región. Su cava ofrece vinos francos con gran variedad de caldos de Valle de Guadalupe, sin olvidarse de grandes regiones como Chile, Francia o España.

    Aquí el menú es tan variable que a diario se imprime. Las alternativas varían de acuerdo con la disponibilidad del producto. El objetivo: platillos frescos que embelesan al paladar. Cuatro tiempos marcan el ritmo durante la comida. Para comenzar, un vuelve a la vida de maíz criollo con leche de tigre es la alternativa. Seguido por un arroz negro con hongos silvestres, o uno de los favoritos, la quijada de cerdo ibérico aderezado con un huevo pochado y lentejas braseadas, que ha mantenido su lugar en la carta desde sus inicios. Es obligado visitar el tercer tiempo con un extraviado a la parrilla con puré de chícharo y aceituna negra. Cada bocado es un asalto a los sentidos. Los postres son un buen pretexto para continuar la experiencia. La galleta con mora azul y helado de nata es perfecta para el dulce final.

    En 2014, Merotoro obtuvo la posición 26 dentro de la lista de los 50 Mejores Restaurantes de Latinoamérica. Tras una visita es sencillo comprender la relevancia del lugar. Su servicio impecable, sumado a una cocina honesta y directa, hacen de este restaurante un sitio imprescindible en la agenda de cualquier sibarita que visite la Ciudad de México. CH: $750. Ámsterdam 204, Condesa. merotoro.mx

Castello del NeroGlobal Gourmet

Castello del Nero Toscana, Italia.

      De entrada, se sabe que vas a beber bien en Castello del Nero: su lista de vinos ha ganado varios premios internacionales y el lugar cuenta con vistas a Antinori, hogar de los grandes toscanos originales. Pero este hotel de lujo, situado en un castillo del siglo XII, a media hora de Florencia y Siena, también ofrece una gran propuesta culinaria. Su taberna junto a la piscina es auténtica, y el restaurante La Torre es el protagonista del lugar. Lo rústico siempre es mejor en la Toscana, y el Castello ofrece mozzarella de búfala local, excelente charcutería, y pan artesanal de distintos tipos para sumergir en el aceite de oliva que produce la casa; un punto culminante de cada comida. El chef Giovanni Luca di Pirro se inspira en los hermosos pueblos de los alrededores para confeccionar platillos como su huevo cocido a fuego lento con mousse de parmesano y ensalada tibia de habas y espárragos jóvenes. El tagliatelle casero con tomates frescos y albahaca del jardín de la propiedad es excelente, mientras que el cappelletti con agua del Mediterráneo y ragout de langosta está lleno de sabores interesantes. Muy intrigantes y marítimos. Las clases de cocina que ofrece el hotel son otro de sus distintivos, así como la degustación de vinos, la cual se ofrece en una cava que incluye excelentes tintos de los propios viñedos del Castello. castellodelnero.com

OaxacaCon un sabor único, una personalidad cálida y colorida, Oaxaca es una ciudad en la que convergen nuevas propuestas y tradiciones gastronómicas y artísticas, dice Juan Pablo Montes.

¿Por qué ir?

En la ciudad de Oaxaca conviven música, gastronomía, danza, mezcal, chocolate y textiles repletos de color. Esto es solo un poco de lo que ofrece este rincón al sur de México. Los oaxaqueños siempre tienen algo que celebrar: fiestas patronales, Semana Santa, Todos Santos, la Calenda de Navidad o la Noche de Rábanos. Entre todas, una de ellas resalta: la Guelaguetza. Esta festividad se remonta a tiempos coloniales, y se consolidó en los albores del siglo XX. Durante la fiesta, acuden grupos de baile de las regiones del estado —Costa, Cañada, Mixteca, Sierra, Alto Papaloapan, Istmo y Valles Centrales—, quienes presentan bailes y música.

¿Qué hacer?


OaxacaCamina por las calles del centro histórico, que conserva su trazado original del siglo XVI en forma de tablero de ajedrez. Un paseo con los ojos bien abiertos y sin prisas por los callejones empedrados es suficiente para entender por qué fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1987. Frente a los edificios de cantera verde, se aprecia el urbanismo colonial español, así como las construcciones diseñadas en los tiempos de Porfirio Díaz. Algunos puntos importantes en tu recorrido son los portales de la Plaza de la Constitución, levantados en 1529; el templo de Santo Domingo, que inició su obra en 1570 y cuyo retablo barroco, recubierto totalmente de oro, siempre sorprende. Otro imperdible es el teatro Macedonio Alcalá, cuya construcción comenzó en 1903 y se inauguró en 1909. Su nombre original era Teatro Mier y Terán, en honor a un gobernante de Oaxaca, pero en los años 30 recibió su actual nombre para honrar al compositor oaxaqueño creador de la canción “Dios nunca muere”, inmortalizada por Pedro Infante.

¿Dónde quedarse?

La familia Cabrera ha recibido huéspedes desde 1988 en sus tres casas convertidas en bed & breakfast. Una de ellas, Casa de las Bugambilias (lasbugambilias.com), un espacio moderno decorado con antigüedades, arte contemporáneo y artesanías locales. El hotel más grande de la ciudad es Quinta Real (quintareal.com), ubicado en un edificio de 1576 que fue el convento de Santa Catalina de Siena. Las 91 suites son únicas, pues fueron diseñadas cuando las familias que entregaban a sus hijas al convento daban una dote, lo que determinaba el tamaño de los aposentos. Para una experiencia boutique en la que reine la tranquilidad, la mejor opción es Casa Bonita (hotelcasabonita.com). Sencillo pero elegante, ofrece un diseño limpio, casi mediterráneo.

Oaxaca Gastronomía¿Dónde comer y beber?

Disfruta alguna receta de antaño en Las Quince Letras (lasquinceletras.mx). Al frente de sus fogones está Celia Florián, cocinera tradicional que prepara ensalada del valle de Etla, chapulines exquisitos o mole negro. En Casa Oaxaca (casaoaxacaelrestaurante.com), el chef Alejandro Ruiz transmite a cada platillo su sonrisa permanente. Una casa de dos plantas con un restaurante abierto en la azotea es el lugar en el que la cocina oaxaqueña mantiene su gusto tradicional. Creaciones como los taquitos de hoja santa, el caldo de piedra o el mole negro son obligados. Sabrás que has llegado a las puertas de Pitiona (pitiona.com) por el azul de su fachada. Esta experiencia única comienza con una vajilla repleta de personalidad, como la de su chef José Manuel Baños. Prueba la tlayuda con mole de chicatana o sus ya famosos churros de arroz con leche, esferificados en nitrógeno líquido. Cocina de autor es la que también prepara Ricardo Lemus en Mezquite (mezquite.com.mx), como su ceviche de pulpo con miltomate y aceite de chiles.

¿Se te acaba el tiempo?

Para conocer más acerca del mezcal tradicional, acude a la Mezcaloteca (mezcaloteca.com).

Tip de viaje
A 45 minutos de Oaxaca está la casa de Jacobo y María Ángeles, que ahora es un taller artesanal (Olvido 9, San Martín Tilcajete) en el que tallan figuras de madera de copal y las decoran con tintes naturales y pinturas acrílicas.

Información de viaje

El uso horario es UTC-6 y durante el verano se usa el UTC-5. El clima es cálido todo el año con lluvias en verano y las temperaturas suelen variar entre 22ºC a 28ºC, por lo que cualquier mes es una buena elección para viajar.

OaxacaCómo llegar

Aeromexico (aeromexico.com) e Interjet (interjet.com.mx) vuelan directo a Oaxaca desde la Ciudad de México. Vuelo redondo desde $110 USD.

Recursos Turismo de Oaxaca (oaxaca.travel) tiene una lista de destinos, restaurantes y hoteles para disfrutar mejor el estado.

Más información

Oaxaca de Justin Henderson ($17 USD, amazon.com.mx). Te llevará por un recorrido a los mejores lugares del estado, incluyendo playas hermosas, hoteles ecológicos, tianguis y mercados tradicionales.

PueblaDegustar los chiles en nogada en Puebla es deleitar al paladar y al corazón con una joya culinaria procedente del siglo XIX, que habla del mestizaje y la historia de nuestra nación, relata Arlett Mendoza.

      Los aromas que emanan de las manzanas, las peras y los duraznos al cortarlos, al pelar las nueces de Castilla, y al asar y capear los chiles poblanos, me transportan al siglo XIX, cuando la promesa de una nación libre reinaba en el ánimo de Puebla y del país en general. Los chiles en nogada fueron el platillo con el que, según la leyenda, las monjas del Convento de Santa Mónica agasajaron a Agustín de Iturbide, al frente del Ejército Trigarante, en su entrada triunfal por la ciudad trazada por ángeles, luego de abanderar la etapa final de la Independencia de México.

Chile en Nogada        Lizbeth Hernández, la chef al frente de las clases de cocina del hotel Sacristía de la Compañía, me regresa al presente, mientras me explica los ingredientes. “Tanto la manzana panochera, la pera lechera y el durazno criollo, básicos para el relleno, tienen las características de ser pequeños, duros y con un sabor consistente. Tal vez no los elegirías para comerlos solos, pero son perfectos para este guiso —que incluye cerdo, res, jitomate, cebolla, almendras y acitrón—, pues no se desbaratan con el cocimiento, a diferencia de otras variedades de estas frutas”.

       Por su parte, la nogada debe llevar bastante nuez de Castilla, queso de cabra, leche, canela, azúcar y un poquito de jerez. Se muele y con esta salsa se bañan los chiles ya capeados, y se adornan con granada y perejil. Al probarlos, el sabor único y equilibrado de lo dulce con lo salado, que se conjuga de forma perfecta con la acidez de la granada, me lleva a felicitarme por el objetivo de este viaje: descubrir la historia y secretos de este clásico que nació en la capital de Puebla, cuyo sabor auténtico solo es posible probarlo de mediados de julio a finales de septiembre, ya que tanto las frutas, la nuez y hasta el chile poblano —o de tiempo, como lo llaman las abuelas poblanas— se cosechan únicamente durante estos meses.

      Al caminar por la ciudad no sorprende que sea precisamente aquí donde se creó uno de los platillos que se ha denominado como la máxima expresión culinaria de arte barroco. En una urbe cuya cuadrícula de inspiración renacentista es tan perfecta que, no importa la hora del día que sea, siempre habrá un lado de la acera que regale el amparo de una sombra. En donde cada edificio susurra la historia de su mestizaje, en el que las arquitecturas barroca, churriguresca, gótica y afrancesada se amalgaman con los motivos del pueblo indígena que la edificó.

Chile en Nogada     Mientras paseo en el salón de cabildo del Palacio Municipal, una joya arquitectónica del siglo XIX, observó la Cédula Real expedida por la reina Isabel de Portugal, esposa de Carlos V, donde ordena la fundación de la ciudad.

     Al ver este documento, le pregunto a mi acompañante Fabián Valdivia, jefe de promoción de la Secretaría de Turismo del estado, en dónde podría encontrar la receta original: “No hay un lugar donde se tenga guardada, porque no existe. Lo que sabemos, es que una cosa es la leyenda que proclama que las monjas de Santa Mónica le ofrecieron un banquete a Agustín de Iturbide el 28 de agosto y otra, es la verdad histórica”.

     Según me cuenta, el mito coincide a la perfección. Justo el 28 de agosto es día de San Agustín, y Santa Mónica era su madre, y qué mejor manera de rendirle honores a quien lideró la etapa final de la Independencia de México que por esta orden conventual, en este día en específico. Al parecer, esta leyenda se popularizó en la década de 1930 por los cronistas Artemio de Valle-Arizpe y Agustín de Aragón; este último incluso lo consignó en su Diccionario de recetas de cocina, editado en 1942.

      Sin embargo, los hechos cuentan otra historia. Fue el 2 de agosto de 1821 cuando Agustín de Iturbide llegó a Puebla y el 5, cuando encabezó diversos actos públicos que fueron sumamente trascendentes para la historia de nuestra nación. Entre ellos, tres ceremonias donde leyó frente a una multitud de poblanos el Plan de Iguala, que proclamaba la Independencia de México, para luego festejarlo con monedas de plata aventadas al aire.

Puebla     “Puebla fue la primera ciudad en México donde se leyó el Plan de Iguala y la primera en la que se publicó en un periódico llamado La Abeja Poblana”, me explica Fabián. Parados frente al Antiguo Palacio Episcopal, ataviado con mosaicos rojos, él me señala el balcón donde Agustín de Iturbide leyó este documento tan importante, el cual ostenta una placa que lo testifica. Este acto y que estuviera el obispo fue fundamental, porque levantarse contra el rey era estar en contra de Dios. Luego hubo un banquete que le ofreció el obispo, pero no se sabe lo que comieron.

     Además del conflicto con las fechas, la leyenda nunca dice que lo más importante es que Puebla fue la primera ciudad que se declara independiente, incluso antes que la Ciudad de México; sólo anuncia que como él era importante, se le daría un gran banquete. “Pero ¿Iturbide era tan importante? La gente tampoco estaba tan a favor de la Independencia. Todavía había dudas. Los actos que hizo fueron para dar seguridad, pero la leyenda da por hecho que todo el mundo estaba a favor”, plantea Fabián.

    Si bien no hay un documento que avale el día de la creación de los chiles en nogada, sí hay registros de que fue a mediados del siglo XIX que se ofrecieron los primeros platos con este clásico. En ese entonces, ya se cosechaban los ingredientes en los alrededores de la capital poblana como San Andrés Calpan, Tehuacán y Huejotzingo. Además, en los recetarios de la época ya hay preparaciones que aluden a los picadillos con frutas para chiles rellenos. Incluso, en 1849, en un fascículo llamado Manual del cocinero y la cocinera se ofrece una receta de gallina en nogada y nueve años más tarde, en 1858, la publicación Nuevo Cocinero Mexicano brinda una preparación de chiles rellenos en nogada que se parece mucho a la que disfrutamos hoy en día.

Explosión de temporada

Puebla

     En camino rumbo a CasaReyna, me doy cuenta de que el festejo de este platillo tradicional se extiende por todos los restaurantes de la ciudad. Como una explosión, aparecen los letreros que ofrecen la receta “auténtica”. Sin embargo, los precios oscilan desde los 100 hasta los 300 pesos, lo que me causa curiosidad.

     Gabriel Rojas, chef ejecutivo de CasaReyna, me explica que en muchos restaurantes no utilizan los ingredientes locales y hacen adecuaciones de la receta que comprometen el sabor. Incluso, en algunos sitios los ofrecen durante todo el año, ya sea porque congelan productos como la nuez de Castilla o porque la sustituyen por la pecana.

     También Gabriel asegura, como muchos otros chefs en la ciudad, que los chiles poblanos que se encuentran todo el año o son de invernadero o provienen de China. Y al parecer, difieren en características tan importantes como el sabor, ya que éstos no pican, y si se frotan, huelen a hierba.

Información de viaje

Cómo llegar

Para llegar a Puebla desde la Ciudad de México, conduce por la carretera federal México-Puebla.

Dónde quedarse 

      Mesones Sacristía. Ya sea en Sacristía de la Compañía o Sacristía de la Soledad gozarás de decoración con muebles antiguos, que puedes adquirir, y excelente ubicación. El primer hotel boutique exalta la experiencia gastronómica con recorridos culinarios, mientras que el segundo está creado para estancias largas, por lo que ofrece tres suites totalmente equipadas y atención personalizada de los dueños. mesones-sacristia.com

No te lo pierdas 

La estrella de Puebla. Desde esta rueda de observación disfrutarás de impresionantes vistas de la ciudad. puebla.travel/es

Ex Convento de Santa Mónica. Descubre la historia de las monjas que, según la leyenda, crearon el chile en nogada. Av.18 Pte. Centro Histórico.

Museo Casa de Alfeñique. Descubrirás una cocina y comedor de finales de siglo XIX, que te dará una idea de cómo eran estos espacios durante la etapa de creación de los chiles en nogada. 4 Ote. 416, Centro Histórico.

Chile en NogadaDónde comer 

Los siguientes restaurantes son parte de Tesoros de Puebla, distinción que garantiza la autenticidad de los ingredientes en el chile en nogada:

Sacristía de la Compañía. El chile en nogada y el mole son imperdibles. Aprende a prepararlos en sus clases de cocina. (Ver Dónde hospedarse). 

Mural de los Poblanos. Platillos poblanos deliciosos, así como la satisfacción de sumarte al esfuerzo de comercio justo a pequeños poductores, es lo que disfrutarás al elegir este restaurante. elmuraldelospoblanos.com

CasaReyna. Uno de los favoritos de los poblanos. Son excepcionales los gusanos de maguey y el filete en salsa de tuétano. (casareyna.com)

EntreTierras. Su propuesta de gastronomía mexicana contemporánea es refrescante, con platos como la emulsión fría de calabacitas, menta y berros y el arroz con leche con carambola y lichi. 4 norte 410, Centro. @Entretierras

Chile en NogadaSan Leonardo. La decoración afrancesada de tiempos del Porfiriato es el escenario ideal para disfrutar buena cocina mexicana. hotelsanleonardo.com.mx

La Purificadora. Cocina mexicana contemporánea enmarcada por una bella decoración diseñada por el arquitecto Ricardo Legorreta. lapurificadora.com

La Tentación. Proponen una fusión de todo el mundo con énfasis en lo poblano. Prueba la memela con barbacoa de conejo. elsueno-hotel.com

Arlett Mendoza y Charly Ramos viajaron a Puebla con apoyo de Tesoros de Puebla (tesorosdepuebla.com.mx) Lee el texto completo en la edición impresa o digital de Food and Travel México. 

Alguna vez abrumada por la comida rápida y los buffets de todo lo que pueda comer por 10 dólares, Las Vegas resurge como un escaparate culinario en donde todos los chefs quieren estar y todos queremos comer.

De Las Vegas se dicen muchas cosas, sobre todo que es pecaminosa. Y sí, algo hay de eso. Y aunque lo que pasa en Las Vegas, se supone debe quedarse en Las Vegas, uno de esos pecados las veganos, el de la gula, debe ser difundido… Hasta hace algunos años, los casinos, la fluidez de alcohol y los espectáculos, eran el principal motivo por lo que la gente iba a la ciudad más iluminada del mundo. La oferta gastronómica era realmente un pecado, ya que abundaban los buffets de bajo precio y calidad y, por supuesto, la vacía comida rápida.

Las Vegas en un placer culpable

Hoy, no solo deslumbra el bling bling de los candiles cubiertos de cristales Swarozky que abundan por doquier, ni el resplandeciente dorado en los escudos de los gladiadores romanos que se toman fotos con los turistas, sino los imponentes emporios gastronómicos que están surgiendo. Mismos que han convertido a Las Vegas en un placer culpable de gourmets, gourmands y de simples mortales con buen diente.

La razón de la actividad culinaria como uno más de los atractivos de Las Vegas, se debe a que el destino, se ha vuelto el place to be (lugar para estar) de los chefs luminarias de todo el mundo. Y si bien es más una cuestión de imagen y de nombre que de la presencia e intervención de los chefs en cuestión, el simple hecho de poder realizar un tour gastronómico por los conceptos asesorados por estos star chefs resulta ya bastante atractivo.

El chef estrella que más recientemente incursionó en este aparador gastronómico fue el hombre que más usa la censurable y escandalosa palabra con f en sus programas culinarios transmitidos por televisión. Gordon Ramsay Steak es el primer lugar del famoso chef en Estados Unidos, y está dentro del hotel París. El concepto ultramoderno que tiene más de 250 asientos, pretende transportar al comensal a un Londres actual donde figuran platos insignia del cocinero de origen inglés como los Fish and Chips, el Sheperd’s pie y el filete Wellington.

Dos grandes chefs franceses que precisamente fueran maestros de Ramsay, Guy Savoy y Joël Robuchon, también sucumbieron ante la tentación del reinado del juego y las apuestas. Y abrieron dos restaurantes que ostentan sus propios nombres. Restaurant Guy Savoy, en el Caesars Palace, y Joël Robuchon, en MGM Grand, que por el momento es el único lugar del chef en Estados Unidos (el de NY ya no está), ofrecen cocina francesa en entornos sumamente lujosos y exuberantes.

Otros franceses famosos que no podían quedarse atrás fueron Jean-Georges Vongerichten y Alain Ducasse. El alsaciano, no apostó por sus tradiciones culinarias, sino por los cortes de carne jugosos y suaves que se degustan en el hotel Aria, dentro del restaurante Jean-Georges Steackhouse; y por su parte, Ducasse, en el hotel Mandalay Bay, con su restaurante Mix, donde además de buena cocina moderna, hay también una de las vistas más espectaculares de Las Vegas.

 

La lista de chefs famosos e influyentes continúa:

  • Michael Mina, Wolfgang Puck.
  • Mario Batali.
  • Todd English.
  • Hubert Keller.
  • Bobby Flay.
  • Costas Spiliadis.
  • Scott Conant.
  • David Mayers.
  • Y el español José Andrés también abrieron uno o varios (como es el caso de Puck y José Andrés) restaurantes en Las Vegas.

Sin duda, uno de los más populares y realmente buenos es Jaleo, del carismático chef José Andrés, quien asegura en la vida no se puede dejar de innovar, pero tampoco de divertirse. Ello se nota en sus creativas presentaciones (como las croquetas de jamón serrano servidas en un tenis) y en su concepto más divertido no apto para puristas: China Poblano, un lugar desenfadado, en el que convergen un mercado mexicano donde dos señoras echan tortilla afanosamente y un rincón oriental donde. En lugar de tortilleros, hay cestas de bambú de las que surgen vaporosos y regordetes dumplings rellenos de cerdo y verduras.

En Las Vegas nada es suficiente. La lucha por un mercado cada vez más extravagante exige columnas más altas, colores y texturas más dramáticas, conceptos más arriesgados, e inversiones mayores. Muestra de ello es el nuevo proyecto del chef Nobuyuki Matsuhisa, mejor conocido como Nobu, quien de la mano del actor Robert De Niro ha logrado un dúo dinámico invencible. Nobu Hospitality abrirá junto con Caesars Palace el primer Nobu Hotel, un innovador concepto boutique que integrará una torre dentro del hotel inspirado en la Antigua Roma, que además de poseer el restaurante Nobu más grande (con más de 320 asientos), tendrá habitaciones de lujo con diseños impecables y elegantes, creadas por el arquitecto David Rockwell, quien con texturas, tonos y trazos busca evocar al Japón moderno.

Información de Viaje

En Las Vegas el clima, puede ser extremoso: en verano alcanza los 45ºC, y en invierno puede llegar a 0ºC. Los mejores meses para viajar a Las Vegas son abril, mayo, septiembre y octubre, ya que las temperaturas son templadas.

Cómo llegar

Dependiendo la temporada, puede ser muy económico viajar a Las Vegas. Aeroméxico ofrece vuelos directos en estos meses desde $4,000.

Asesoría

La página oficial de la Oficina de Turismo de las Vegas (visitlasvegas.com.mx) ofrece información muy completa para programar tu viaje.

Qué ver

Viva Las Vegas (1964), una de las mejores películas de Elvis Presley.

VIDEO:

Acompáñanos en este recorrido culinario por los diferentes restaurantes en Las Vegas.

Acompáñanos en este recorrido culinario por los diferentes restaurantes en Las Vegas.

Donitas de requesón con azúcar de café

 

Disfruta de un dulce momento con una forma muy original de preparar bonitas y descubre nuevas sensaciones de sabor.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 4 tazas de aceite vegetal
  • 1 ¼ de taza de harina de trigo
  • 1 cda. de polvo para hornear
  • 1 pizca de sal
  • 5 huevos
  • 2 ½ tazas de requesón
  • ¼ de taza de ron
  • ¼ de taza de azúcar, y 2 cdas. extras
  • ¼ de taza de café recién molido, finamente

 

Para el helado de vainilla

  • 300 ml de leche
  • 90 ml de crema para batir
  • 45 g de azúcar
  • 1 vaina de vainilla, cortar a la mitad a lo largo, retirar las semillas y conservar
  • 3 yemas
  • Hojas de hibisco o flores comestibles y algodón de azúcar, para decorar

 

Procedimiento:

  1. Para el helado de vainilla, colocar la leche, la crema para batir, el azúcar y la vaina de vainilla con las semillas en una cacerola mediana. Calentar a fuego medio hasta que empiece a hervir. Retirar del fuego y dejar reposar por 20 minutos.
  2. En un tazón, batir las yemas; sin dejar de hacerlo, agregar dos cucharadas de la mezcla de leche tibia. Añadir esta mezcla a la cacerola con el resto de la leche e integrar.
  3. Verter la mezcla en la máquina de helados y seguir el proceso de acuerdo con las instrucciones del fabricante. También puedes congelar la mezcla por dos horas, raspar con un tenedor y volver a congelar por 2 horas más; repetir el proceso 3 veces más.
  4. En un tazón, cernir la harina, el polvo para hornear y la sal. Reservar.
  5. Separar las claras y las yemas. Batir las claras y 2 cucharadas de azúcar hasta obtener picos. Poner las yemas en un tazón mediano y revolver. Incorporar la harina y el requesón poco a poco, sin batir mucho, hasta mezclar perfectamente. Agregar el ron y las claras batidas de manera envolvente.
  6. Calentar el aceite en una olla mediana a 190ºC. Con un cucharón, dejar caer bolitas de la mezcla y freír durante 1 minuto de cada lado, hasta obtener un color dorado claro. Retirar del aceite y dejar reposar sobre papel de cocina.
  7. En otro tazón, mezclar el azúcar y el café molido. Revolcar las bolitas aún calientes en la mezcla de azúcar. Servir de inmediato junto con helado de vainilla. Decorar con las hojas de hibisco o con flores comestibles, y el algodón de azúcar.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino blanco dulce de Hungría, gran complejidad, dulce y fresco, notas de membrillo y albaricoque.

Sugerencia: Disznóko Tojaki Aszú 5 puttonyos

Albóndigas norteñas de costilla con chochoyones y calabacita fermentada

 

Deléitate con esta original receta de Albóndigas norteñas de costilla con chochoyones y calabacita fermentada.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 200 g de calabacitas, partir a la mitad a lo largo y luego rebanar en medias lunas
  • 30 g salsa de pescado
  • 50 ml de jugo de limón, y extra
  • 1 chile chiltepín, al gusto
  • 300 g de costilla de res, deshuesada
  • 150 g de filete de res, molido
  • Un puñado pequeño de menta fresca, picada finamente
  • 1 huevo
  • 125 g de masa de maíz para tortillas
  • 25 g de mantequilla sin sal
  • 4 hojas de aguacate
  • 5 tazas de frijol cocidos con caldo, más frijoles extras (sin caldo) para servir
  • 4 pzas. de chile de árbol, dorados
  • 300 g de verdolagas
  • Sal, al gusto
  • Pimienta negra recién molida, al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra, al gusto

 

Procedimiento:

  1. Hervir agua en una cacerola pequeña. Cocer ligeramente las calabacitas de 2 a 3 minutos. Retirarlas y colocarlas en un recipiente con agua fría y hielos. Colar y reservar.
  2. En un tazón, mezclar la salsa de pescado, el jugo de limón, la sal y el chile chiltepín. Agregar las calabacitas a la marinada y dejar reposar por 3 horas para lograr una fermentación rápida.
  3. Combinar la carne de costilla de res y el filete de res molido. Sazonar con sal y pimienta; agregar la menta fresca y el huevo. Mezclar perfectamente y reservar.
  4. Para los chochoyones, hacer bolitas de 10 g con la masa para tortillas. En una olla pequeña, cocerlas por 2 minutos en agua hirviendo con sal. Retirar y reservar. Antes de servir, saltearlos con la mantequilla para obtener un color dorado.
  5. En un comal, dorar ligeramente las hojas de aguacate. Licuar los frijoles con su caldo y los chiles de árbol. Colocar la mezcla en una olla mediana y añadir las hojas de aguacate. Calentar a fuego bajo de 15 a 20 minutos; revolver constantemente. Agregar las albóndigas de carne y dejar cocinar por 20 minutos más. Reservar y mantener caliente.
  6. En un platón ligeramente hondo, servir dos cucharones del caldo de frijol con las albóndigas, los chochoyones, las calabacitas y los frijoles extras. Terminar con las verdolagas frescas con un poco de aceite de oliva y jugo de limón.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino tinto español de uva tempranillo, notas de frutos rojos y madera.

Sugerencia: Gómez Cruzado Vendimia Seleccionad

Tostada de albacora con erizo

 

Prepara una deliciosa tostada de albacora con erizo y conviértete en un experto en la cocina.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 300 g de albacora o atún, cortado en tiras de 2 centímetros
  • 100 ml de vinagre blanco
  • 100 ml de agua
  • ½ cebolla morada, rebanada en tiras delgadas
  • 4 tostadas medianas
  • 4 piezas de erizo oro
  • ½ aguacate, en rodajas
  • 2 cdas. de ajonjolí blanco, tostado
  • 2 rábanos, rebanado finamente
  • 1 chile jalapeño rojo, en rodajas
  • Sal de grano, al gusto
  • Pimienta negra recién molida, al gusto

 

Para la salsa de soya

  • 120 ml de salsa soya
  • 120 ml de jugo de limón
  • 30 g de jengibre, picado finamente
  • Un puñado pequeño de brotes de cilantro, rábano y cebollín, para decorar

 

Procedimiento:

  1. En una charola, colocar el albacora o el atún; sazonar con suficiente sal de grano y reservar en refrigeración.
  2. Para la salsa, mezclar la salsa de soya, el jugo de limón y el jengibre en un tazón.
  3. Dejar reposar durante 15 minutos.
  4. En una cacerola, agregar el vinagre blanco y el agua. Dejar hervir. En otro tazón, incorporar el vinagre hervido a las cebollas, sazonar y dejar reposar durante 10 minutos.
  5. Para ensamblar la tostada, primero poner una capa del albacora o atún y verter un poco de salsa. Después añadir el trozo de erizo fresco, las rebanadas de aguacate, las tiras de cebolla, y espolvorear el ajonjolí tostado.
  6. Agregar las rodajas de rábano y de jalapeño. Decorar con los brotes de cilantro, rábano y cebollín.

 

Maridaje Food and Travel:

Champaña con gran cuerpo y complejidad, elegante, aromas de cereza y una ligera nota espaciada.

Sugerencia: Ruinart Rosé

Aguachile de camarón de profundidad y coco

 

Aprende a preparar un exquisito aguachile de camarón de profundidad y coco y disfruta de un fresco platillo.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 100 g de piña fresca, en rebanadas
  • 4 pzas. de chile chiltepín
  • 8 pzas. de camarón de profundidad, enteros, enjuagados
  • 50 ml de jugo de limón
  • 150 ml de agua de coco fresca
  • 100 ml de leche de coco
  • 2 g de goma xantana
  • 1 pepino, en láminas delgadas
  • 100 g de coco rayado, tostado
  • Sal de grano, al gusto
  • Un puñado pequeño de brotes de cilantro, hinojo y hierba Luisa (cedrón), para decorar

 

Procedimiento:

  1. En un tazón, colocar la piña y cubrir completamente con la sal de grano y 1 chile chiltepín quebrado; dejar reposar durante
  2. 1 hora y reservar.
  3. Retirar las cáscaras y las cabezas de los camarones; reservar. Rebanar los camarones a la mitad y colocarlos en un tazón. Añadir suficiente sal de grano y la mitad del jugo de limón. Dejar reposar durante 15 minutos.
  4. Poner las cáscaras y las cabezas en una charola. Hornear a 120ºC de 30 a 40 minutos o hasta que estén crujientes y ligeramente doradas. Apartar y dejar enfriar. Una vez que se enfríen, molerlas en un mortero con una pizca de sal de grano. Reservar.
  5. Para el jugo del aguachile, mezclar el agua de coco con el resto del jugo de limón, 3 chiles chiltepines quebrados y sal.
  6. Para la crema de coco, batir la leche de coco con la goma xantana y dejar reposar en el refrigerador por 15 minutos antes de usarse.
  7. En un plato hondo, acomodar 2 porciones de camarones. Verter 3 cucharadas de jugo de aguachile y 1 cucharada de crema de coco.
  8. Espolvorear coco rayado sobre los camarones. Añadir las láminas de pepino y decorar con los diferentes brotes. Terminar con una pizca de sal de grano de camarón.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino francés de uva chardonnay, notas de frutas tropicales, expresivo, elegante y fresco.

Sugerencia: Louis Jadot Chablis