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Estas joyas color caoba saben a Navidad europea. Aprovecha su dulzura para brindarle un toque delicioso a asados y postres, dicen Clarissa Hyman y Juan Pablo Montes.

Recetas y estilismo: Linda Tubby/ Fotos y producción: Angela Dukes/ Maridaje: Miguel Ángel Cooley.

“En las largas noches, desde que las hojas de los castaños se han teñido de amarillo y el frío hace su aparición, se espera el momento de asar castañas. Toda la familia se reúne en torno al fuego, mientras se oye en la lejanía el estremecedor aullido de los lobos hambrientos que bajan hacia el valle. Al calor de las llamas, las castañas poco a poco se van tostando”… Esta imagen, que describe con minucioso detalle el naturalista y escritor español Miguel Herrero Uceda, es lejana, pues dichos árboles casi no los encuentras en México, luego de que el norte del país sufriera la plaga del castaño.

Es muy probable, como la descripción permite notar, que debido al amor de los españoles por estos árboles, los hayan traído a América y simplemente no se dieran como se esperaba… un poco como les pasó al llevarse chiles a Europa. Eso para nada significa que no puedas conseguir castañas en México, pues lugares como La Europea las traen, durante la época decembrina, enteras en agua o en puré.

Sin embargo, el origen de estos árboles y su fruto resulta confuso debido a las diferentes referencias escritas que han llegado hasta la actualidad. La primera de ellas —al menos de las que pudimos encontrar— es la del historiador griego Jenofonte. En su obra Anábasis, también conocida como Expedición de los diez mil, habla de los mosinecos, habitantes de la zona montañosa del norte de Anatolia, lo que es actualmente la parte asiática del territorio turco, al norte del Mar Negro. La gente de este pueblo, según Jenofonte, tenía costumbres extrañas: hablaba, reía y bailaba a solas y, sin embargo, tenía relaciones sexuales a la vista de todos. El historiador griego se lo adjudicaba al poder energético que les daba unas “nueces lisas sin ninguna hendidura” que eran su alimento principal, las cuales hervían y cocían como pan.

Al parecer los griegos las llevaron consigo desde ahí hasta la ciudad de Kastania, lo que explicaría el nombre que hoy reciben dichos árboles. Los romanos los plantaron por todas partes, incluida la península Ibérica. Aunque estudios botánicos de polen indican que en este territorio ya existían los castaños, lo cual causa confusión y da a notar que realmente nada se sabe de su origen.

Las castañas fueron, alguna vez, un elemento básico del invierno en muchas regiones pobres del Mediterráneo: se comían hervidas, tostadas o en forma de harina para hacer pan, pasteles y galletas. La polenta fue hecha con harina de castañas antes de la introducción del maíz del Nuevo Mundo.

Pueden pasar muchos años antes de que el castaño alcance su tamaño ideal y dé frutos; además, es famoso por su longevidad. El récord lo tiene un árbol siciliano llamado Castagno dei Cento Cavalli (Castaño de los cien caballos): se dice que fue plantado por los romanos hace 4 mil años y que en 1780, la última vez que fue medido, contaba con un diámetro de aproximadamente 19 metros.

Chestnuts

Claro que de las 10 especies principales, incluyendo las chinas, las japonesas y las americanas —habitantes frecuentes de Estados Unidos, Argentina y Chile—, solo existe una que es la adecuada. Esta sería la Castanea sativa, un tipo de castaña dulce o “española” que crece tanto de forma silvestre como cultivada desde hace varios miles de años en Francia, Italia, España y Portugal.

Las silvestres suelen ser pequeñas, redondas y silvestres, llamadas châtaigne, utilizadas para alimentar animales y para molerlas con el fin de obtener harina. Las cultivadas reciben el nombre de marron y son más costosas, pues desarrollan una sola nuez en cada cápsula. Las castañas frescas deben lucir firmes y sentirse pesadas para su tamaño; aquellas que ceden cuando se presionan, pueden estar un poco secas debido al almacenamiento, pero suelen ser más dulces.

Si tienes tiempo, prepara tus propias castañas. Existe un magnífico cuchillo con una navaja pequeña en forma de gancho, especialmente diseñada para cortar la piel dura que se encuentra en medio de cada castaña o para hacer una cruz en la parte lisa, con el fin de evitar que se quemen mientras se cocinan. 

Colócalas en una olla con agua caliente y deja que hiervan —8 minutos las pequeñas y de 10 a 12 minutos las grandes—. Deben pelarse calientes, frotándolas con un paño para evitar quemaduras.

De lo contrario, prueba tostarlas al carbón. En una noche fría, asar castañas a las brasas resulta una actividad muy agradable. Richard Mabey, autor inglés de Food for Free, sugiere dejar una castaña sin partir junto a las otras; así, la señal para saber en qué momento están listas es cuando explota la castaña entera. Sin embargo, y tal como lo advierte, la explosión es bastante feroz, por lo que la cáscara podría salir volando.

El repertorio culinario en Europa no solo incluye asarlas; también hay platillos como purés para acompañar carne de caza, y el delicioso gâteaux de castañas y chocolate. Tal vez la preparación más famosa son los marrons glacés, un tipo de castañas confitadas o glaseadas. Elaboradas con la variedad marron, incluyen procesos de hasta 16 pasos, que implican sumergir las castañas en un jarabe de azúcar hasta que se vuelven transparentes.

También existe, o mejor dicho, existía un legendario postre helado conocido como tarta Nesselrode. Éste fue creado para el conde Karl von Nesselrode, un diplomático ruso del siglo XIX.

Este postre, casi extinto, habría resurgido desde hace mucho tiempo de no ser porque, según el historiador gastronómico Ivan Day, hay que pelar, blanquear y pochar las castañas en almíbar antes de frotarlas sobre un colador fino para, después, ponerlas a enfriar junto con fruta cristalizada, cerezas al marrasquino, azúcar, yema de huevo y crema batida. El autor también señala que, en la receta original, había que dejar todo en una vejiga, aunque omite de qué animal. Si no te importa perder un poco de autenticidad, puedes agradecer que ya haya moldes de tarta y puré de castañas enlatado y listo para usarse.

NotaSabias

Las castañas son dulces y contienen almidón, pero muy poco aceite. Y son las únicas nueces que contienen una cantidad significativa de vitamina C.

La Ardèche francesa y la Castagna di Cuneo italiana tienen denominación de origen en sus respectivos países.

En España decir: “Esto es una castaña” hace referencia a aquellas actividades que son tremendamente aburridas.

Cuando se comen crudas, pueden causar gases intestinales. Aún cocidas es recomendable masticarlas bien, pues esto ayuda a que el cuerpo asimile los nutrientes.

En Japón, el puré de camote al vapor con castañas picadas y semillas de gardenia es un platillo típico de la víspera de Año Nuevo.

 

Recetas

 

Chestnut gallettes Castañas

Chestnut poussin Castañas

Chestnut meringues Castañas

 

Chestnut cheesecake

Petit Mont Blancs

 

Una deliciosa receta de Petit Mont Blancs preparada a base de castañas, será ideal para sorprender a tus invitados en las fiestas de esta temporada.

 

Porciones: 5 porciones

Ingredientes:

Basada en el clásico postre francés de puré dulce de castañas con crema batida, esta versión es irresistible. Espolvoréalos con azúcar glas justo antes de servir.

  • 150 g de azúcar
  • 5 cdas. de agua
  • 3 castañas cocidas
  • 180 g de puré de castañas sin azúcar
  • (si haces tu propia receta, no añadas el almíbar al puré)
  • 85 g de azúcar mascabado
  • 3 claras de huevo
  • 1 pizca de cremor tártaro
  • 50 g de chocolate oscuro, picado
  • 200 ml de crema para batir
  • 1 cda. de licor de castañas (puedes sustituir con licor de avellanas o de almendras)
  • Azúcar glas para servir, tamizada dos veces antes de usar

 

Procedimiento:

  1. En una cacerola, colocar 60 gramos de azúcar con las cucharadas de agua; disolver lentamente. Añadir las tres castañas y cocinar a fuego bajo por 15 minutos hasta que absorban un poco del jarabe (no permitir que el jarabe cambie de color). Retirar la olla del fuego, sacar las castañas y colocar sobre papel aluminio; dejar enfriar tanto el jarabe como las castañas.
  2. Añadir el almíbar al puré de castañas (si se utiliza) y batir hasta obtener una mezcla suave. Precalentar el horno a 100°C. Cubrir dos charolas para hornear con papel encerado.
  3. Combinar el resto del azúcar con el azúcar mascabado y cernir para deshacer cualquier grumo. En un tazón grande, colocar las claras y el cremor tártaro; batir hasta obtener picos suaves. Sin dejar de batir, añadir dos cucharadas de la mezcla de azúcares a la vez, dejando integrar entre cada adición, hasta que los picos estén firmes y brillantes.
  4. Con una cuchara cafetera, hacer montoncitos circulares de 6 x 5 centímetros (éstos serán las tapas de los Mont Blancs) sobre una de las charolas. Con una cuchara sopera, hacer bases circulares de 6 x 9 centímetros, dejando un hueco en el centro, que es donde se colocará el relleno, y dejarlas en la otra charola.
  5. Hornear las tapas por 45 minutos y las bases por 1 hora y 10 minutos. Comprobar la consistencia de los merengues: deben estar secos y cocidos, y despegarse sin dejar un rastro pegajoso. Colocar sobre una rejilla y dejar enfriar. Almacenar en un recipiente hermético hasta por una semana o utilizar de inmediato.
  6. Colocar el chocolate en un recipiente resistente al calor y acomodar sobre una cacerola con agua caliente, sin que el recipiente toque el agua. Dejar derretir el chocolate por 5 minutos, retirar del fuego y revolver hasta que se funda por completo. Después, reservar.
  7. Batir la crema junto con el licor y una pizca de azúcar glas hasta obtener una mezcla suave. Reservar.
  8. Colocar una base de merengue en cada plato y dividir la crema entre ellos. Cortar cada castaña empapada de jarabe a la mitad y colocar una pieza en la parte superior de la crema, seguido de puré de castañas, y cubrir con una tapa de merengue. Decorar con chocolate derretido y, justo antes de comer, espolvorear generosamente con azúcar glas.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino blanco dulce francés, notas a especias, dátiles deshidratados, avellanas, cítricos, flores blancas y caramelo.

Sugerencia: Dans l’Aire Muscat de Rivesaltes Tresor Du Roussillon Vin Doux Naturel

Pollo lechal relleno con castañas tostadas, tocino ahumado, cebolla morada y romero

 

Aprende a preparar esta deliciosa receta de Pollo lechal relleno con castañas tostadas, tocino ahumado, cebolla morada y romero.

 

Porciones: 4-6 porciones

Ingredientes:

  • 100 g de pan molido
  • 300 g de castañas cocidas y peladas
  • 250 g de tocino ahumado
  • 2 cdas. de aceite de cártamo, y un poco más para asar
  • 2 tallos de apio
  • 4 o 6 pollos lechales
  • 270 g de cebolla morada
  • 4 ramitas de romero

 

Procedimiento:

  1. Colocar el pan molido en un tazón. Picar finamente 100 gramos de las castañas
  2. y agregar al pan.
  3. Reservar 150 gramos de tocino ahumado. Picar el resto para el relleno y colocar en una sartén con aceite. Picar el apio y añadir a la sartén. Freír durante 7 minutos sin dejar que cambie de color. Dejar enfriar.
  4. Añadir la mezcla de pan a la sartén,
  5. sazonar y dejar enfriar.
  6. Precalentar el horno a 200°C. Sazonar el interior de los pollos y rellenar con la mezcla. Atar las piernas con una cuerda y sazonar el exterior. Si sobra relleno, envolver en papel aluminio y hornear junto con las aves. Acomodar los pollos en una bandeja para hornear, rociar con el aceite extra y meter
  7. al horno para asar, junto con el tocino reservado, por 15 minutos.
  8. Cortar las cebollas en 4 o 6 cuñas, quitar la piel, pero dejar intacto el extremo de la raíz. Añadir a la bandeja para hornear y asar por 10 minutos. Añadir el resto de las castañas enteras y las ramitas de romero. Asar por
  9. 15 minutos más.
  10. Servir el pollo con las castañas, las cebollas asadas y el tocino.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino tinto francés de uva syrah, buen cuerpo, notas de ciruela, higo, y zarzamora y aromas de violetas.

Sugerencia: Cornas Domaine de Saint Pierre, Maison Paul Jaboulet Aîné

Galettes de papa y castañas con glaseado de miel

 

Toma nota de esta deliciosa receta de Galettes de papa y castañas con glaseado de miel, y saborea todo el sabor de las castañas.

 

Porciones: 4-6 porciones

Ingredientes:

  • 100 g de pan molido
  • 300 g de castañas cocidas y peladas
  • 250 g de tocino ahumado
  • 2 cdas. de aceite de cártamo, y un poco más para asar
  • 2 tallos de apio
  • 4 o 6 pollos lechales
  • 270 g de cebolla morada
  • 4 ramitas de romero

 

Procedimiento:

  1. Colocar el pan molido en un tazón. Picar finamente 100 gramos de las castañas
  2. y agregar al pan.
  3. Reservar 150 gramos de tocino ahumado. Picar el resto para el relleno y colocar en una sartén con aceite. Picar el apio y añadir a la sartén. Freír durante 7 minutos sin dejar que cambie de color. Dejar enfriar.
  4. Añadir la mezcla de pan a la sartén,
  5. sazonar y dejar enfriar.
  6. Precalentar el horno a 200°C. Sazonar el interior de los pollos y rellenar con la mezcla. Atar las piernas con una cuerda y sazonar el exterior. Si sobra relleno, envolver en papel aluminio y hornear junto con las aves. Acomodar los pollos en una bandeja para hornear, rociar con el aceite extra y meter
  7. al horno para asar, junto con el tocino reservado, por 15 minutos.
  8. Cortar las cebollas en 4 o 6 cuñas, quitar la piel, pero dejar intacto el extremo de la raíz. Añadir a la bandeja para hornear y asar por 10 minutos. Añadir el resto de las castañas enteras y las ramitas de romero. Asar por
  9. 15 minutos más.
  10. Servir el pollo con las castañas, las cebollas asadas y el tocino.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino tinto francés de uva syrah, buen cuerpo, notas de ciruela, higo, y zarzamora y aromas de violetas.

Sugerencia: Cornas Domaine de Saint Pierre, Maison Paul Jaboulet Aîné

Inspirado en las tradicionales cantinas, que han sido testigos de grandes acontecimientos históricos en nuestro país y el escenario perfecto para degustar lo más típico de su gastronomía, St. Regis Punta Mita abre las puertas de Altamira Cantina Gourmet, un espacio que ofrece sabores únicos y atrevidos en una atmósfera que refleja la esencia de estos míticos lugares, los cuales continúan siendo parte de nuestra cultura.

Chef Meza

El chef José Meza

Pupilo de grandes maestros como René Redzepi y Enrique Olvera, ha recreado las recetas que han preparado las cocineras mexicanas por años. Dándoles un toque de sofisticación sin precedentes.

Entre sus modernas interpretaciones de la comida mexicana se incluyen: chicharrón en salsa verde, mixiote de conejo, pescado al pastor, birria de res.

Taco de tuétano y pulpo negro, los cuales podrás acompañar con una gran variedad de mezcales, tequilas, cervezas artesanales y vinos cien por ciento mexicanos.

Gourmet

Altamira Cantina Gourmet > Punta Mita

Haciendo uso de productos y materiales locales, tales como peltre, barro y madera. Altamira Cantina Gourmet ubicado en Punta Mita es un espacio que invita a disfrutar lo mejor de la gastronomía mexicana. Todo esto de manera casual y divertida, con la mejor vista a la Riviera Nayarit. starwoodhotels.com

Altamira & Gins

Desde la botella de este licor de chile ancho, se admira la dedicación y pasión que tienen quienes elaboran Ancho Reyes. Todo en el diseño lleva a la época de los años 20, cuando en la ciudad de Puebla, la familia Reyes creó este menjurje.

A la vista llaman la atención su color marrón con destellos cobrizos, en nariz encontrarás notas a chiles secos, madera, almendra; mientras que en boca resulta dulce primero para después dar paso a un ligero picor acompañado de ese dejo prolongado de chile ancho.

Aunque solo lleva poco tiempo en el mercado, se ha hecho el favorito de varios bares de México, pero también de Estados Unidos como Sable en Chicago, Trick Dog en San Francisco y Analogue en Nueva York. Por eso te traemos cocteles sencillos que puedes realizar en tu casa con Ancho Reyes para impresionar a tus invitados. anchoreyes.com

 Gavilán Ancho Reyes

Gavilán Ancho Reyes

Porciones: 1

Ingredientes

  • 1 vaso
  • 1 rodaja de toronja
  • Hielos
  • 60 ml de Ancho Reyes
  • 60 ml de jugo de toronja natural
  • 30 ml de jugo de limón natural
  • 60 ml de refresco de toronja
  • Pizca de sal

Procedimiento

Humedecer el borde del vaso con el jugo de limón y después escarchar con sal. Agregar hielo, nuestro licor estrella, jugo de toronja y refresco de toronja para terminar con un toque de sal. Adornar con una rodaja de toronja.

Carajillo poblano

Carajillo Poblano

Porciones: 1

Ingredientes

  • 1 vaso pequeño
  • Hielos
  • 30 ml de Ancho Reyes
  • 30 ml de Licor 43
  • 1 carga de café espresso

Procedimiento

En el vaso poner un par de hielos, verter Ancho Reyes y Licor 43 para después remover ligeramente con una cuchara. Agregar el café espresso caliente al final.

Anchojito

Anchojito

Porciones: 1

Ingredientes

  • Un vaso tipo Collins
  • 60 ml de Ancho Reyes
  • 30 ml de jugo de limón natural
  • 15 ml de jarabe (20 g de azúcar disueltos en 30 ml de agua)
  • 1 dash de Angostura
  • 90 ml de agua mineral
  • 8 hojas de menta
  • 1 ramita de menta

Preparación

En el vaso, agregar el jugo de limón y las hojas de menta y machacar ligeramente. Añadir después Ancho Reyes, jarabe, Angostura y agua mineral. Añadir hielo. Con una cuchara larga, revolver la menta hasta dispersarla por todo el vaso e incorporar todos los ingredientes. Adornar con la ramita de menta.

Con el paso del tiempo, el té se ha convertido en una de las bebidas más consumidas en el mundo que, incluso, podría competir con el café y llegar a ser su rival más fuerte. Por ende, escuchar o ver que en la mesa nos encontramos con cualquier tipo de té, habla de que se conoce de sabores complejos, de propiedades de las infusiones y se busca más allá de sabores típicos.

Ante la gran popularidad que ha adquirido esta deliciosa infusión, la Directora General del Euro Té, Olivia Medina, dio a conocer los cuatro factores que debemos tomar en cuenta al prepararlo: “Calidad de Té, Calidad de Agua, Temperatura del Agua y Tiempo de infusión”.

Té

¿Cómo preparar un buen té?

La preparación de un buena taza o jarra de esta bebida, es nuestro primer factor, ya que debemos saber que cada té tiene su peculiar temperatura y tiempo, sin embargo el que lo bebe quien tiene la última decisión. Hay personas que lo prefieren un poco más caliente que otras, con azúcar o sin azúcar, etc.

Como segunda recomendación es la temperatura del agua para el té, ya que “es típico no tomar en cuenta este factor”. Por lo que Olivia Medina, nos recomienda: Té Blanco: 80- 85ºC, de 4 a 6 minutos, Té Verde: 60-75ºC, de 2 a 3 minutos, Oolong: 70-85ºC, de 2 a 6 minutos (dependiendo del % de oxidación de la hoja), Té Negro: 90-95ºC, de 3 a 5 minutos y Pu-erh: 95ºC, de 3 minutos en adelante.

La tercera recomendación es tomar en cuenta los siguientes detalles: servirlo en tazas de porcelana, precalentar la tetera con agua y vaciar su contenido luego de unos segundos y por último tomarlo sin azúcar.

Té

Por último, Olivia dice que se puede jugar con la temperatura, el tiempo y la cantidad de té en el agua. Sin embargo, hay una manera muy sencilla de identificar cuando una infusión es de mala calidad y es cuando su sabor es desagradable.

Con estos consejos ahora podemos preparar un té a la perfección aplicando la teoría en la práctica. ¡Manos a la obra!

Reconocido como un país de primera clase, en el cual podemos contemplar grandes monumentos de época y el arte universal, y que también se caracteriza por ser la “ciudad del amor, de las luces y de lunas de miel”, esos detalles son clave para saber automáticamente que estamos hablamos de la hermosa Francia, que crece su belleza en época de Navidad con Santa Claus.

Esta fecha la celebra en grande y más en la capital francesa del juguete, Moirans-en-Montagne, pues se transforma en el bosque de Santa Claus con toda la felicidad y el entusiasmo que éste conlleva. Desde animaciones, cuentos y juguetes, pero no solo los comerciales, sino también de madera por ser la ciudad con más larga historia en el trabajo con este material.

Francia

Y, unos días antes de que llegue la Navidad, la magia se hace presente en las calles del pueblo. Luces, espectáculos, música es lo que podremos presenciar al visitar este maravilloso lugar de Francia. Sin duda, la llegada de Santa Claus hace que la experiencia sea concluida con éxito. ¡Todos amamos la Navidad!

Aunque se piensa que la Navidad es propia del invierno, debemos darles la noticia que para Francia el verano se apropió de ella, por lo que ir a un lago artificial que se encuentra a pocos kilómetros es una opción bastante tentativa: Lago de Vouglans.

Al escuchar todas las peculiaridades que tiene esta ciudad, sin duda que encantó nuestro vista y será nuestra próxima parada. Esta Navidad es nuestra oportunidad para hacerla memorable.

 

Bajo el título Arte a tope, Mérida le hace honor a su apelativo y prepara su quinta Noche Blanca, un evento que reúne una interesante oferta cultural, gastronómica y de entretenimiento.

Este 12 de diciembre, diversos museos, galerías, centro culturales, restaurantes y sitios turísticos trabajarán en conjunto para alojar diferentes manifestaciones artísticas. Meridanos y turistas se apropiarán de estos espacios y las calles de la Ciudad Blanca para disfrutar de 150 eventos gratuitos durante las 20:00 y las 02:00 horas.

Noche Blanca Mérida

La cultura meridana es un baluarte nacional, por esta razón la celebran convocando a 420 artistas en 70 sedes. Entre los eventos a destacar se encuentra la presentación de los chefs Pedro Evia, David Cetina y José Ramón Castillo y el estreno del videomapping en la catedral de San Ildefonso, así como los espectáculos de luz Diálogos del conquistador y Piedras sagradas. Además, los 40 mil asistentes tendrán a su disposición transporte gratuito para ir de una sede a otra. yucatan.travel