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Pekín, hogar de joyas históricas

Pekín, la capital de China lo tiene todo, desde rascacielos hasta la Ciudad Prohibida y la Gran Muralla, sin olvidar su cocina tradicional, dice Imogen Lepere.

Fotos: Mark Parren Taylor; China National Tourist Office.

¿Por qué ir a Pekín?

Vasta, ajetreada y estimulante, Pekín es una ciudad donde siempre se descubre algo nuevo. La cultura es fascinante; la gente, alegre, y la arquitectura, variada. Están los rascacielos brillantes del distrito central de negocios con su icónica torre CCTV; el arcoíris de luces neón que rodean el lago Houhai y los sinuosos hutongs (callejones) del centro —el más estrecho de ellos (Qianshi Hutong) mide solo 40 centímetros de ancho—.

Construidas durante la dinastía Yuan (1271-1368), en estas calles encontrarás el verdadero Pekín. Aquí, las viejas costumbres se resguardan celosamente. Los locales aún apuestan en luchas de grillos y a menudo guardan estos insectos bajo su ropa para escuchar su canto durante el día.

Pekín

 

¿Qué hacer en Pekín?

Ha sido el epicentro de la escena política y cultural de China desde la dinastía Ming, y dos de los sitios más famosos del país están en la ciudad. La Gran Muralla es algo que hay que ver para creer.

Construida en la cima de una cordillera, las piedras que la componen están unidas con una mezcla hecha a base de arroz, y se extiende a lo largo de 8,850 kilómetros. Concubinas, asesinos y emperadores: la Ciudad Prohibida ha visto de todo.

Palacio de Verano

Los 980 edificios que componen este magnífico complejo palaciego fueron construidos sin usar un solo clavo y custodiados por enormes paredes durante 500 años. Menos famoso, aunque no menos asombroso, es el Palacio de Verano del distrito de Haidian. Este lugar de ocio para la realeza se extiende a lo largo de 300 hectáreas y posee tres mil estructuras hechas por el hombre, incluyendo templos, puentes y pabellones, y es conocido con nombres como “el País de las Maravillas’’.

Sin embargo, recorrer los hutongs es el mayor placer de estar en Pekín. Los de la zona de Zhong-Gulou son particulares, pues no han cambiado casi nada desde el siglo XIII, mientras que Wudaoying Hutong es el epicentro de la escena cafetera. Visita Metal Hands y LG’s Café para beber un café de sabor intenso y mezclarte con los locales.

¿Dónde quedarse en Pekín?

Ubicado en un rascacielos reluciente en el corazón del distrito central de negocios, Rosewood Beijing (rosewoodhotels.com) es el epítome del lujo en la ciudad.

Sus interiores están inspirados en la icónica novela china Sueño en el pabellón rojo y tienen mucho carácter local, mientras que sus restaurantes Country Kitchen y House of Dynasties son excelentes.

Si tener vistas a algunos de los hutongs más peculiares de Pekín te suena atractivo, elige The Emperor (en.theemperor.com.cn), una gran opción calidad-precio con una piscina en la azotea.

Aunque pronunciar su nombre puede resultar complicado, el hotel Lv Garden Huanghuali Art Gallery (lv-garden.com) y su colección de artefactos de las dinastías Qing y Ming son imperdibles. Este hotel boutique se encuentra bien situado para salir a visitar la Gran Muralla.

 

Pekín

¿Dónde comer y beber?

Como la mayoría de las cosas en Pekín, la comida está llena de historia y es diferente a la que encontrarás en otras partes de China. Dirígete a Siji Minfu, ubicado en el segundo callejón de Langfang, para comer pato pekinés. Su piel crujiente se sirve sumergida en azúcar y con pasta de frijol dulce tradicional. Otra buena opción es Man Fu Lou, en la calle Di’anmen. Prueba el hotpot, un plato que está arraigado a la cultura local. Se trata de una olla de caldo que hierve en tu mesa, en el cual tú mismo puedes cocinar tiras de carne, fideos, hongos y huevos de codorniz. Zhajiang Noodle King, en el antiguo Pekín, se especializa en zha jiang mian, una ensalada de fideos con pasta a base de frijol y carne de cerdo.

¿Se te acaba el tiempo? Reserva unas horas para visitar el Templo de Yonghe (yonghegong.cn), una amplia red de edificios del siglo XVII cuyos patios están perfumados con incienso.

Tip de viaje Contrata los servicios de un guía (tourguides.viator.com) para ayudarte a entender el simbolismo arquitectónico en los hutongs. El color de un techo y el número de columnas revelan fascinantes datos sobre el pasado de cada edificio.

 

Información de viaje

La moneda es el yuan renminbi (1 CNY = 2.85 MXN) y el huso horario es GMT + 7. La mejor época para viajar es durante la primavera, entre los meses de abril y mayo, para disfrutar del clima templado, así como cuando la temporada de lluvia ha terminado y las temperaturas oscilan entre 15 °C y 25 °C.

Cómo llegar

Air Canada (aircanada.com) vuela desde la Ciudad de México a Pekín, vía Toronto. Viaje redondo desde $940 USD.

Recursos

China National Tourist Office (cnto.org) es el sitio web de turismo en China y ofrece consejos útiles e inspiración para planear tu viaje.

Más información

Please Don’t Call Me Human de Wang Shuo ($25 USD, amazon.com) plasma una historia satírica sobre la vida en el Pekín moderno.

Destinos en el mundo para disfrutar en pareja

Celebra en grande el 14 de febrero, y dile a tu pareja que lo festejen viajando a algunos de estos cinco destinos que son de lo más romántico en el mundo. Perfectos para que ambos disfruten y su amor crezca. ¡A viajar!

Ensenada, México

destinos en pareja

Si un viaje a la playa es un cuento romántico, un viaje a los viñedos es una novela pasional. En este destino de nuestro país ambos pueden disfrutar de comida, paisajes, vino, naturaleza y mar, todo en pleno equilibrio que los hará querer volver una y otra vez. Las opciones de hospedaje son diversas, desde las clásicas al pie de la playa, hasta glampling u hospedaje directamente en las bodegas para acompañar el desayuno con copas de vino. ¡Salud!

Agra, India

El Taj Mahal es un must de muchos viajeros en el mundo y más de aquellos trotamundos empedernidos. Se encuentra en la ciudad de Agra en la India, y el origen de este mausoleo se debe al emperador musulmán Shah Jahan, quien al morir su esposa favorita llamada Arjumand Banu Begum, edificó este magnifico sitio. Conocer esta historia de amor les encantará y además viajar a la India los transformará profundamente a ambos.

Verona, Italia

Para muchos amantes de la literatura, la historia que William Shakespeare escribió es una de las más románticas de todos los tiempos. Aquella narración sucede en Verona, Italia, tornando a esta ciudad en una de las más románticas del mundo. Para rendir homenaje a Romeo y Julieta te sugerimos visitar la casa de Julieta, un castillo rústico con ladrillos que perteneció a los Montescos. Aunque si prefieres algo lejano a la clásica tragedia, Verona te sorprenderá con espacios como la arena de Verona, el museo de Castelvecchio, la Piazza delle Erbe y el Lago de Garda.

París, Francia

destinos en pareja

París por sí sola es encantadora, pero visitarla en pareja es realmente un cuento de hadas. Ahí existen distintos lugares que te hablarán sobre el amor. Uno de ellos es el “muro de los te quiero”, escondido por la Basílica del Sagrado Corazón, ahí podrás admirar la frase que existe hasta en 311 ocasiones y en 250 idiomas diferentes. Si visitan el Pont des Arts, todavía podrán ver algunos candados que varios amantes han puesto para asegurar su amor. Finalmente los jardines de Luxemburgo, construidos por la reina María de Médici, es perfecto para rodearse de la naturaleza.

San Francisco, Estados Unidos

destinos en pareja

Esta ciudad estadounidense resulta romántica para las parejas de jóvenes que buscan conocer un ambiente cultural, gastronómico y arquitectónico sin igual. Tomen una bicicleta a lo largo de la costa y crucen el puente del Golden Gate para después admirar el idílico atardecer y terminar cenando en el barrio de North Beach, dónde encontrarán una auténtica sazón italiana.

Tan versátiles como deliciosos, es momento de redescubrir lo que estos moluscos pueden aportar a tus recetas. Estilismo de alimentos y recetas: Linda Tubby. Fotografía / Producción: Angela Dukes / Maridaje: Miguel Ángel Cooley. 

De sabor dulce, suave y elegante

Los mejillones son ideales para realizar un sinfín de platillos en cualquier época del año. Estos moluscos bivalvos se clasifican en diversas familias, siendo las más producidas la Mytilidae, la Unionidae y la Dreissenidae (la primera marina y las otras dos dulciacuícolas). De particular forma ovalada y ligeramente puntiaguda en un extremo, son especies filtradoras que se fijan al suelo acuático, alimentándose de las partículas orgánicas suspendidas que hallan a su paso.

Los mejillones son criaturas que crecen entre rocas costeras, conectados por medio de sus barbas o bisos, que los protegen de los depredadores y los mares tempestuosos, mismas que durante la Edad Media eran consideradas accesorios de lujo, dado su parecido a las fibras de oro. Por lo general, son criados en cuerdas y redes suspendidas de balsas o barcos palangreros, pero en algunos lugares como Bretaña y Normandía, se utiliza una invención accidental del náufrago escocés Patrick Walton en el siglo XIII: postes de madera llamados bouchot, en los que se fijan los mejillones al crecer. Se recolectan a mano o con un sistema hidráulico, y luego se colocan en tanques de agua de mar para eliminar las impurezas.

Sin duda es sorprendente que los mexicanos no tengamos un platillo propio que honre a estos moluscos, especialmente si consideramos su ubicuidad en las aguas templadas y salobres alrededor de las costas de Baja California o Sinaloa, y nuestra inclinación por los frutos del mar. En realidad, los platillos mediterráneos de mejillones son muy populares en el mundo, en especial la paella de mariscos con azafrán.

Los mejillones frescos son baratos, nutritivos y sustentables

Y más versátiles de lo que puedes imaginar. Funcionan muy bien para preparar platillos asiáticos, y su dulzura se realza con las notas del jitomate y las anchoas. Su sabor profundo y reconfortante es aprovechado por el chef Benito Molina, quien los prepara con seis chiles y chorizo; por el chef Emmanuel Zúñiga, que sirve tradicionales mejillones a la marinara en su restaurante Lampuga, y por el chef Alfonso Cadena, que en Hueso los sirve a la mantequilla.

Son tan fáciles de conseguir que puedes comprarlos al vacío en los supermercados, aunque la rotación rápida de las pescaderías generalmente garantiza que los mejillones crudos estén frescos y el sabor sea mucho mejor. Para cocinarlos, simplemente enjuágalos y frótalos bajo el chorro de agua fría hasta que estén limpios y suaves.

¿Cómo cocinarlos?

Usa los dedos o un cuchillo pequeño para quitar las barbas de las conchas, y cuécelas a vapor en una olla tapada con poca agua. Las técnicas varían, pero ésta es la fórmula que más funciona. Sabrás que están cocidos cuando salga vapor por debajo de la tapa y las conchas se abran.

Trata de no sobrecocerlos, ya que pueden hacerse chiclosos. El caldo que queda en la olla es delicioso si se combina con ingredientes como vino blanco, hierbas, especias, ajo y echalotes.

Para consumirlos, hay que tener en cuenta que no se recomienda comer los mejillones que no estén bien cerrados o que no se cierren al golpearlos suavemente. Aunque la advertencia de no ingerir mejillones que permanecen cerrados después de cocinarlos parece ser un mito antiguo.

En 2008, según el biólogo marino Nick Ruello, este consejo surgió de un libro de cocina antiguo, poco investigado. Ruello descubrió que 11.5% de todos los mejillones no se abrían durante la cocción, pero una vez que se abrían manualmente, 100% de ellos estaban “adecuadamente cocidos y era seguro comerlos”. El consejo es abrirlos en tu plato y, si huelen bien, no hay problema.

Mejillones en Bélgica y el norte de Francia

Los mejillones con papas fritas (moules et frites) son prácticamente obligatorios e implican ciertos rituales, especialmente en áreas costeras como Ostende, en el país belga. Como describió el fallecido escritor gastronómico Alan Davidson: “El procedimiento correcto es extraer el primer mejillón de su concha con un tenedor, sumergirlo en el caldo de cocción y comerlo; después hay que usar la concha como si fueran un par de pinzas para extraer el segundo mejillón, y así sucesivamente. Las conchas sobrantes deben acomodarse en forma de círculo alrededor, pero no en el plato, y cada concha en forma de V debe ajustarse a la anterior. Un tarro de cerveza es ideal para acompañarlos”.

Los mejillones poseen un sinfín de cualidades nutritivas. Se dice que ayudan a la función cerebral, a combatir la artritis y son una gran fuente de vitaminas, zinc, hierro y ácido fólico. Además, son un digno contendiente para la carne roja: 15 mejillones proporcionan el equivalente en proteínas a un bistec de res de 175 gramos, pero con una fracción de la grasa saturada que contiene la carne, lo que los hace una buena alternativa. Buenos para el paladar, buenos para la salud, buenos para el mundo: los mejillones podrían considerarse un súper alimento marino.

 

 

 

 

Risotto de mejillones y azafrán

 

Exquisita receta de risotto de mejillones y azafrán,

es muy práctica de hacer y seguramente dejará encantada a toda tu familia.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 3 dientes de ajo, finamente rallados
  • Una pizca grande de hebras de azafrán
  • 3 cdas. de aceite de oliva virgen extra, más extra para servir
  • 1 bulbo pequeño de hinojo,
  • finamente picado
  • 1 cebolla mediana, finamente picada
  • 100 ml de vino blanco
  • 1 kg de mejillones, limpios y sin barbas
  • 300 g de arroz carnaroli
  • 25 g de mantequilla
  • 7 g de tallos de eneldo, sin hojas y picados en trozos grandes (reservar algunas hojas para decorar)

 

Procedimiento:

  1. Poner el ajo y el azafrán en un mortero con un poco de sal de mar y aplastar hasta obtener una pasta. Agregar 1 cucharada de agua hirviendo y reservar. Calentar el aceite en una sartén de base pesada a fuego medio antes de agregar el hinojo y la cebolla. Cocinar por 5 minutos hasta que los ingredientes se ablanden, sin dorarse, y reservar. Mientras tanto, poner el vino, 150 mililitros de agua fría, los mejillones y una pizca grande de sal marina en una cacerola grande. Cocinar a fuego medio-alto durante 4 minutos, agitando la cacerola regularmente hasta que se hayan abierto todos los mejillones.
  2. Colocar un colador grande sobre un recipiente. Vaciar los mejillones en el colador y dejar que el líquido de cocción se drene en el recipiente. Retirar los mejillones de sus conchas, reservando 12 pequeños de ellos en sus cochas para decorar. Pesar los jugos de cocción reservados y agregar agua hirviendo hasta obtener 600 mililitros de líquido. Verter con cuidado este líquido en una sartén grande a fuego bajo, dejando cualquier piedra o impureza en el fondo del recipiente.
  3. Añadir el arroz a la mezcla de cebolla e hinojo y revolver para cubrir con el aceite. Agregar la mezcla de ajo y azafrán y revolver bien. Incorporar el caldo de mejillón caliente poco a poco, hasta que cada adición se haya evaporado, antes de agregar más. Continuar removiendo y agregando caldo de vez en cuando hasta que solo quede aproximadamente una cucharada del mismo.
  4. Sazonar al gusto y apagar el fuego. Agregar los mejillones y la mantequilla, revolver, tapar y cocinar por 5 minutos más. Añadir la cucharada de caldo restante y agregar el eneldo picado. Dividir el risotto de mejillones y azafrán en 4 tazones calientes y colocar encima los mejillones en su concha. Decorar con hojas de eneldo y servir de inmediato.

 

Maridaje Food and Travel:

Los sabores sencillos de este clásico italiano permiten que la calidad de los ingredientes sea la protagonista. Vino espumoso con aromas de manzana, mantequilla y pan tostado. Tiene acidez persistente y alcohol integrado.

Sugerencia: Alma Cuvée Brut, Bellavista.

 

Mejillones vietnamitas al curry

 

Mejillones vietnamitas al curry amarillo con papas a la francesa,

ideal para esta próxima temporada de cuaresma.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 1 kg de mejillones, limpios y sin barbas
  • 2 hojas de lima kaffir

Para la pasta vietnamita de curry

  • 2 ramas de hierba limón, finamente picadas
  • 2 hojas de lima kaffir, picadas
  • 2 chiles rojos grandes, sin semillas y finamente picados
  • 30 g de galanga, en rodajas finas
  • 4 dientes de ajo grandes, pelados y finamente picados
  • 1.5 o 2 cm de raíz de cúrcuma, finamente rebanada
  • 1 cdta. de semillas de cilantro, recién molidas
  • 35 g de azúcar de palma
  • 2 cdas. de salsa de pescado
  • 1 limón grande o 2 pequeños, el jugo
  • ¼ cdta. de cardamomo molido
  • 250 ml de crema de coco

Para servir

  • Papas a la francesa congeladas

 

Procedimiento:

  1. Para hacer la pasta de curry (idealmente un día antes, para que los sabores se desarrollen), colocar la hierba limón, las hojas de lima kaffir, los chiles, la galanga, el ajo y la cúrcuma en una licuadora y moler bien. Agregar los ingredientes restantes, con ¼ de la crema de coco, y mezclar hasta obtener un puré. Transferir a una sartén con el resto de la crema de coco. Cocinar a fuego medio, hasta que la mezcla burbujee suavemente, durante 5 minutos, sin revolver demasiado. La pasta puede reservarse durante unas horas o hasta el día siguiente (si se prepara en la noche, colocar en un recipiente tapado y refrigerar).
  2. Una vez listo para cocinar los mejillones, preparar las papas congeladas según las instrucciones del paquete. Para cocinar los mejillones, poner 6 cucharadas de agua en una cacerola grande con las hojas de lima kaffir y los mejillones. Cocinar a fuego medio durante 4 o 5 minutos, sacudiendo la cacerola de vez en cuando hasta que todos los mejillones se hayan abierto.
  3. Colocar un colador grande sobre un recipiente. Vaciar los mejillones en el colador, permitiendo que el líquido se drene en el recipiente. Enjuagar la cacerola y verter cuidadosamente el jugo de los mejillones de nuevo en la cacerola, dejando cualquier piedra o impureza en el fondo del recipiente.
  4. Agregar la pasta de curry a la cacerola y recalentar. Cuando empiece a burbujear, agregar los mejillones. Continuar revolviendo hasta que estén calientes. Servir con papas a la francesa calientes.

 

Maridaje Food and Travel:

Dale un toque asiático a este platillo con hierba limón, lima kaffir y chile. Vino blanco con aromas de durazno, limón y queroseno; en boca es refrescante.

Sugerencia: Wehlener Sonnenuhr, Riesling Kabinett, Dr. Loosen.

 

Ensalada de mejillones

 

Deliciosa ensalada de mejillones, apionabo, berros y jamón serrano

con alcaparras y aderezo de perejil, y disfruta al máximo este manjar marino.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 275 g de apionabo, pelado y cortado en bastones
  • 25 g de mantequilla
  • 4 rebanadas de jamón serrano o ibérico
  • 1 kg de mejillones, limpios y sin barbas
  • 1 cdta. de mostaza de Dijon
  • 4 cdtas. de vinagre balsámico blanco
  • 3 cdas. de aceite de oliva virgen extra
  • 1 manojo de berros
  • 1 cda. de alcaparras
  • 5 g de hojas de perejil pequeñas, picadas

 

Procedimiento:

  1. Colocar el apionabo en una cacerola con una pizca de sal de mar y cubrir con agua hirviendo. Cocinar a fuego bajo durante 5 minutos, reducir el fuego y cocinar por otros 4 minutos. Escurrir cuando estén suaves y devolver a la cacerola junto con la mantequilla y un chorrito de agua. Cubrir y cocinar a fuego bajo por 3 minutos. Saltear el jamón serrano durante 1 minuto por cada lado hasta que se seque un poco. Cuidar que no se cocine demasiado. Dejar enfriar en una rejilla hasta que esté crujiente; después, cortar en pedacitos y reservar.
  2. Colocar los mejillones en una cacerola grande con unas cucharadas de agua y una pizca grande de sal de mar y cocinar a fuego medio-alto durante 4 minutos, agitando la cacerola regularmente hasta que todos los mejillones se hayan abierto. Colocar un colador grande sobre un recipiente. Vaciar los mejillones en el colador y permitir que el líquido de cocción se drene en el recipiente. Retirar todos los mejillones de las conchas, excepto unos cuantos (reservar para servir), y colocar en un recipiente. Colocar la mostaza y el vinagre en un frasco con tapa de rosca y agitar bien. Agregar el aceite y volver a agitar para emulsionar y obtener un aderezo cremoso. Para servir, dividir el apionabo entre cuatro platos. Agregar el berro a los mejillones sin concha, rociar con el aderezo y añadir las alcaparras y el perejil. Agregar esta mezcla a los platos con el apio nabo y finalizar con los mejillones en su concha y el jamón serrano. Agregar el resto del aderezo al plato y espolvorear con pimienta negra recién molida.

 

Maridaje Food and Travel:

El jamón salado combina a la perfección con la carne de los mejillones en esta ligera y deliciosa ensalada para la hora del almuerzo.Vino blanco con notas frutales de durazno blanco, toronja, piña y manzanilla, de incipiente acidez y final suavel.

Sugerencia: Chenin Blanc, Casa Madero.

 

Mejillones rellenos de pisto

 

Receta de mejillones rellenos de pisto con migas crocantes,

y deslumbra a toda tu familia con este exquisito platillo proveniente del mar.

 

Porciones: 4  a 6 porciones

Ingredientes:

El pisto es una especie de ratatouille español. Puedes agregar algunos ingredientes extra a este plato, tales como semillas de hinojo, albahaca y espinaca.

  • 40 mejillones grandes, limpios y sin barbas
  • 400 g de jitomates, pelados
  • 1 cebolla mediana, finamente picada
  • 3 dientes de ajo, machacados con un poco de sal de mar hasta obtener una pasta
  • 3 cdas. de aceite de oliva virgen extra
  • ½ cda. de semillas de hinojo, recién molidas
  • 3 pimientos del piquillo (de frasco)
  • 100 g de espinacas baby
  • 5 g de hojas de albahaca, finamente picadas
  • 40 g de pan molido
  • 15 g de queso manchego, recién rallado
  • 1 limón, la ralladura

 

Procedimiento:

  1. Colocar los mejillones en una cacerola grande con unas cucharadas de agua fría, cubrirla y cocinar a fuego medio-alto durante 4 minutos, hasta que los mejillones se hayan abierto, agitando la cacerola con regularidad. Vaciar los mejillones en un colador y drenar. Retirar la mitad de los mejillones de las conchas, dejando la otra mitad en ellas, y colocar en una sola capa sobre una charola para hornear. Cortar en cuartos los jitomates pelados, colocar las semillas en un colador sobre un tazón y aplastar hasta obtener todo el jugo que sea posible, usando la parte posterior de una cuchara. Desechar las semillas sobrantes.
  2. Picar finamente los jitomates y agregar al recipiente con los jugos prensados. Colocar la cebolla, la pasta de ajo y 2 cucharadas de aceite en una sartén grande y cocinar a fuego medio hasta que la cebolla y el ajo estén suaves, pero no dorados, por unos 3 minutos. Agregar un poco de pimienta negra recién molida, las semillas de hinojo y los jitomates, y cocinar durante 7 minutos, hasta que la mezcla se espese. Picar los pimientos del piquillo en cubos pequeños y agregarlos a la sartén. Cocinar un minuto más. Sazonar con una pizca de sal, si es necesario. Reservar y dejar enfriar completamente.
  3. Mientras tanto, colocar las espinacas en un recipiente grande y verter encima agua hirviendo. Después de 2 o 3 minutos, las espinacas deben haberse marchitado. Escurrir y refrescar con agua fría. Exprimir para eliminar el exceso de humedad y agregar a la mezcla de jitomate. Agregar la albahaca y sazonar con sal de mar. Precalentar el horno a 200 °C. Mezclar las migas de pan, el queso rallado y la ralladura de limón. Cubrir los mejillones en su concha con la mezcla de jitomate y espolvorear con migas de pan. Puedes calentarlos de inmediato o refrigerar hasta el momento
  4. de servir. Añadir el resto del aceite y hornear durante 5 minutos. Terminar de cocinar en una parrilla a temperatura alta —con la rejilla a unos 15 centímetros por encima del calor— durante aproximadamente 1 minuto, hasta que los mejillones estén dorados y la mezcla burbujee.Servir caliente o tibio.

 

Maridaje Food and Travel:

Los sabores ibéricos tradicionales de esta versión española del ratatouille hacen de éste un plato ideal para una fiesta de tapas. Vino blanco con nariz floral y muy frutal, de buen volumen, acidez y untuoso en boca.

Sugerencia: Chardonnay, Bramare, Viña Cobos.

 

La cocina de un restaurante está compuesta por un equipo de personas con la capacidad de hacer sonreír sin si quiera conocernos. Hoy los cocineros, más que preparar platillos, están a cargo de muchas cosas más y para lograr “sacar” un servicio excelente, la organización es muy importante. Las brigadas de cocina son un término que Auguste Escoffier, considerado padre de la cocina clásica, utilizó por primera vez en el siglo XIX. Mismo para definir la estructura jerárquica de un equipo culinario con los tipos de chefs que conocemos.

Aquí te dejamos una breve descripción de cada puesto mencionado por él, sin embargo hay que tomar en cuenta que con el paso del tiempo, los puestos han cambiado y evolucionado o se han sustituido por otros.

 

Chef Corporativo

Es el más alto en la jerarquía de una cocina y este puesto es más común en grupos hoteleros o restauranteros. Principalmente por que se desempeña como consultor y supervisor de la calidad. Él, además de crear los menús que se utilizarán, se encarga de evaluar a otros cocineros y sus resultados técnicos.

El chef corporativo es un personaje que tiene una amplia experiencia técnica y administrativa, porque también utiliza sus conocimientos financieros.

 

tipos de chefs

 

Chef Ejecutivo

Es un personaje importante ya que se ha convertido en un administrador financiero y responsable ante propietarios, gerentes o incluso al chef corporativo descrito anteriormente.

Él tiene a su cargo a todos aquellos empleados que hay en una cocina, lo que incluye a los chefs pasteleros, chocolateros, panaderos, y personal de mantenimiento, almacén y limpieza. En ocasiones el chef ejecutivo puede tener contacto con los clientes directamente.

 

Chef de cuisine

En la época de Auguste Escoffier, el chef de cuisine era el que estaba a cargo únicamente de la cocina. Por lo que propone nuevas recetas y supervisa al personal.

Está encargado también de controlar los costos y de capacitar al equipo de cocina. Es un puesto más pensado para restaurantes que para hoteles, por lo que esta persona trabaja muy de la mano con el gerente del establecimiento.

 

tipos de chefs

 

Sous chef

Es el segundo a cargo en una cocina  en esta lista de tipos de chefs en caso de ausencia del chef de cuisine o ejecutivo, él toma el mando. Para Augusto Escoffier una brigada de cocina podía contener varios grados de sous chefs, esto para garantizar que las tareas de las cocinas se cumplieran correctamente.

 

Chef de Partie

Él está a cargo de la administración de una estación dentro de una cocina. Es decir que está especialmente enfocado en salsas, en las entradas, platos fuertes, parrillero, ensaladas o los postres. Antes de ascender a sous chef, este personaje debe dominar las técnicas de cada estación.

El espíritu soñador de la chef Gabriela Ruiz la ha traído hasta la Ciudad de México, específicamente a Lomas Virreyes, donde se inauguró su nuevo restaurante llamado Carmela y Sal. Aquí la cocina tiene raíces tabasqueñas, al igual que la creadora del concepto.

El restaurante está funcionando desde el pasado mes de diciembre, pero la inauguración oficial de Carmela y Sal fue el pasado 7 de febrero. Ahí en la puerta del establecimiento, la chef Gabriela Ruiz, en compañía de la chef Martha Ortiz, hicieron el corte de listón.“Estoy agradecida con todos y especialmente con Martha, quien ha sido como mi madrina en muchos proyectos”, comentó la chef tabasqueña.

 

Carmela y Sal

La carta

Su carta estará compuesta con clásicos tabasqueños reinterpretados por Gaby, además de algunos favoritos de Gourmet MX, su restaurante en Tabasco, los cuales cuentan una historia. “Carmela y Sal es mi hijo pequeño y planeo estar aquí de tiempo completo por lo menos un año”, comentó la chef.

Algunos de los bocadillos que podrás encontrar son la ensalada de jícama con uva, pistache y pesto de albahacas; así como las tostadas de quesillo, aguacate y hoja santa. Además, sus opciones de bebidas fueron confeccionadas por Jan y Noa Van Ongevalle, mixólogos belgas que aportaron un toque sutil y único a cada coctel.

Dónde: Pedregal 24, Lomas Virreyes, Lomas de Chapultepec. Teléfono: 55 7600 1280.

Carmela y Sal