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Pequeñas y esféricas, estas frutas sorprenden al paladar con su sabor dulce y ácido a la vez, dicen Dulce Vega y Clarissa Hyman. Recetas y estilismo de alimentos: Linda Tubby / Fotos y Producción: Angela Dukes / Maridaje: Miguel Ángel Cooley.

El sabor de la grosella es uno de esos recuerdos infantiles que muchos mexicanos atesoramos con cariño. Es ese colorido tono rojo y sabor ácido-dulzón estaba en refrescos, golosinas y en raspados veraniegos que rápidamente pigmentaban el contorno de nuestros labios y boca. Sin embargo, pocos conocemos la forma original y fresca de esta frutilla.

En términos generales

Las grosellas son el fruto de distintas variedades de arbustos conocidos como groselleros, plantas herbáceas y leñosas que crecen de forma espontánea en regiones de clima templado a frío. Existen tres variedades principales: negras, rojas y blancas; todas originarias de diferentes partes del mundo. Con énfasis en Europa. Sus significativas concentraciones de vitamina C y pectina las hacen perfectas para preparar bebidas, jarabes, licores y mermeladas deliciosas.

Las grosellas son bayas silvestres

Las grosellas negras y rojas son bayas que crecen de forma silvestre en los Himalayas y del centro al norte de Europa y Asia. Ambas variedades son frutos no climatéricos, es decir, que no maduran después de la cosecha, por eso deben de ser recolectadas en su punto exacto. Las primeras, Ribes nigrum, son también conocidas como casis y zarzaparrilla, tienen un color morado oscuro que resalta entre los racimos de sus arbustos.

Al parecer surgieron primero que las rojas —fueron mencionadas por primera vez en un manuscrito alemán del siglo XV—; sin embargo, el intenso aroma de su follaje y sabor fuerte las hicieron impopulares. Por esta razón las grosellas rojas fueron la primeras en ser oficialmente reconocidas y cultivadas en el siglo XVI.

En la actualidad la variedad negra es cultivada en Borgoña

Donde se utiliza para hacer crema de licor de cassis, la cual suele ser mezclada con vino blanco para crear un glorioso aperitivo veraniego conocido como vin blanc cassis o Kir, en honor a su inventor Félix Kir, héroe de la Resistencia francesa.

Inicialmente, el interés por ambas plantas se centró en sus propiedades medicinales y no en sus cualidades culinarias. Se creía que eran útiles para el tratamiento de fiebres y para mejorar la digestión. Incluso hoy en día el jugo de grosella sigue siendo considerado como una bebida saludable en Alemania y Escandinavia. Así como el té de grosella negra, que se prepara con el jarabe de estas bayas endulzado con miel como remedio para combatir el dolor de garganta.

Las grosellas son mejores acidulantes naturales

Otra cualidad interesante de las grosellas es que son de los mejores acidulantes naturales que crecen en el norte de Europa, y por eso son un buen equivalente al zumaque (especia de Oriente Medio), la granada y el tamarindo.

Por su parte las grosellas rojas, Ribes rubrum, crecen igualmente en arbustos resistentes que se asemejan al de las uvas, y son plantas capaces de echar raíces en donde otras no pueden, como en suelos arcillosos.

Cuando se consumen frescas, tienen un sabor contrastante: ácido y ligeramente dulce, perfecto para cualquier tipo de postre, que combina en especial con duraznos y nectarinas.

Estas frutillas son populares en Europa, donde es fácil conseguirlas durante el verano y parte del otoño. En Gran Bretaña las emplean en una bebida carbonatada llamada Ribena, y es tan popular que para elaborarla usan el 95% de su cosecha anual de grosella negra. También la aprovechan en la salsa cumberland, cuya preparación involucra jalea de grosellas, jugo de limón o naranja, mostaza, cayena molida y jengibre. Tradicionalmente la usan  para acompañar platillos de cordero y carne de caza, además de ser un gran saborizante para el estofado de carne, otorgándole una estupenda acidez.

En el norte de Francia prefieren la grosella roja.

A mediados del siglo XVIII, el jugo de estas frutas se puso de moda en este país y tenía un nombre exótico: groseille d’outre mer, que significa grosella de un lugar lejano. Ahí mismo existe la mermelada de grosella de Bar-le-Duc, una exquisitez elaborada con una técnica exigente: cada grosella se perfora con una pluma de ganso para sacar las semillas, y luego se hierven con jarabe de azúcar y el jugo de grosella roja.

La tercera variedad, la grosella blanca, es una cepa albina de la variedad roja. Son deliciosas congeladas o pochadas en un almíbar ligero para servirse con helado y galletas de almendras.

Curiosamente en nuestro país las grosellas no son tan conocidas. De hecho, en términos de producción se les agrupa junto a bayas como la zarzamora y las frambuesas; ocupan 2% de la producción de fruta anual, principalmente en los estados de Morelos, Jalisco y Michoacán, sus productores. Debido a que son nativas de climas fríos, no toleran la exposición al Sol después de su cosecha y se deshidratan rápidamente si se almacenan en condiciones no adecuadas. Por esta razón en México es difícil encontrar las variedades europeas. Comprarlas deshidratadas en los mercados es más accesible, aunque si quieres saborearlas frescas, uno de los métodos más convenientes es comprar tu planta de grosella por internet y trasplantarla en tu jardín.

Otra opción para probarla en nuestro país es en soda artesanal. En Jalisco, desde hace tres años los chefs Fabiola Murillo y Ricardo Rodríguez lanzaron la marca Pimpers Paradise, en la que combinan jarabe de albahaca, un concentrado de grosella natural cultivada por ellos mismos y agua carbonatada.

También es posible probar la variedad Phyllanthus acidus

Cultivada en climas cálidos como los de Morelos y Yucatán. Es amarilla o verdosa, de forma estrellada y ovalada, dura como la manzana y de un gusto muy ácido. Puedes conseguir una planta en el Vivero de Yautepec, donde llevan 20 años vendiéndolas. Para cuidarla solo debes regarla diariamente y ponerla en exposición al Sol. Su cosecha se da durante el invierno y, por lo general, en tierras yucatecas se prepara en un dulce con almíbar.

Si alguna vez en los diversos mercados de México te encuentras con alguna variedad de grosella, ya sea congelada, deshidratada o fresca, no dudes en comprarla para experimentar su sabor auténtico. Aunque guardaremos con cariño los recuerdos de aquellas golosinas que marcaron la infancia y los labios de muchos de nosotros.

Recetas

En todas las recetas puedes sustituir las grosellas frescas por deshidratadas, de acuerdo con las instrucciones; o en todo caso, usa las recién cortadas del arbusto que hayas plantado en tu hogar.

grosellas

grosellas

grosellas

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Sorbete de grosella y yogurt de coco

Las claras de huevo pasteurizadas están disponibles en cualquier supermercado.

Para el yogurt de coco puedes buscar una marca de yogurts orgánicos que cuenten con este sabor.

 

Porciones: 6 porciones

Ingredientes:

Para el sorbete de grosellas

  • 2 paquetes de 170 g de grosellas rojas, sin tallos, frescas de preferencia
  • 85 g de azúcar glas
  • 1 vaso de leche de almendras (en caso
  • de utilizar grosellas deshidratadas)
  • 1 clara de huevo fresca o 2 cdas. de clara de huevo pasteurizada
  • 2 cdas. de azúcar regular

 

Para el sorbete de yogurt de coco

  • 125 g de yogur de coco (sin lácteos)
  • 100 g de azúcar glas
  • 200 ml de agua pura de coco
  • 1 cdta. de extracto de coco
  • 1 clara de huevo fresca o 2 cucharadas de clara de huevo pasteurizada
  • 2 cdas. de azúcar regular

 

Procedimiento:

  1. Para el sorbete de grosellas, poner las bayas y el azúcar glas en una cacerola grande a fuego bajo y revolver para disolver el azúcar en las bayas. En caso de utilizar grosellas deshidratadas, colocar primero en el vaso de leche de almendras por una hora para hidratar, y después proceder al paso anterior.
  2. Aumentar el calor y cocinar a fuego bajo durante cuatro minutos, hasta que las bayas estén blandas; retirar y enfriar completamente. Vaciar en un colador sobre un tazón, aplastar las bayas con una cuchara, mediante movimientos circulares.
  3. Batir la clara de huevo hasta que se formen picos suaves. Añadir una cuarta parte del azúcar regular a la vez, batiendo entre cada adición a punto de nieve. Añadir la mezcla de bayas hasta obtener un color uniforme. Batir la mezcla en una máquina de helados siguiendo las instrucciones del fabricante. Transferir el sorbete a un recipiente a prueba de congelación, dejando espacios para el sorbete de yogurt de coco. Congelar mientras se prepara el sorbete de yogurt de coco.
  4. Para hacer el segundo sorbete, colocar el yogurt de coco en un tazón, añadir y revolver junto con el azúcar glas, seguido del agua y el extracto de coco.
  5. En un recipiente aparte, batir la clara de huevo a punto de nieve y añadir una cuarta parte del azúcar regular a la vez, batiendo entre cada adición a punto de nieve. Añadir a la mezcla de coco hasta obtener una mezcla homogénea. Batir en una máquina de helados siguiendo las instrucciones del fabricante.
  6. Una vez listo, agregar cucharadas de la mezcla en los espacios que quedan entre el sorbete de grosella y congelar por lo menos cuatro horas antes de servir.

 

Maridaje Food and Travel:

Oporto con notas de higos, maderas y nueces, suave en boca y de buen nivel de dulzor.

Sugerencia: Croft, 20 Year Old Tawny Port

Ensalada de queso Chaource, espinacas, grosellas y bresaola con vinagreta de grosella

Anímate a preparar esta sencilla y deliciosa ensalada de queso Chaource,

espinacas, grosellas y bresaola con vinagreta de grosella. ¡Súper saludable!

 

Porciones: 8 porciones

Ingredientes:

  • 200 g de grosellas rojas sin tallos,
  • frescas de preferencia
  • 2½ cdas. de aceite de oliva
  • 1 cda. de aceite de oliva virgen extra
  • 1½ cdtas. de miel
  • 90 g de hojas de espinaca baby
  • 160 g de rodajas de bresaola
  • 150 g de queso francés Chaource cortado en 8 rebanadas

 

Procedimiento:

  1. Para hacer el aderezo, colocar 60 gramos de grosellas rojas en un procesador de alimentos y moler hasta obtener un puré (en caso de utilizar deshidratadas, emplear un poco de agua tibia hasta llegar a la consistencia deseada). Vaciar en un colador sobre un tazón y colar, aplastando el puré con una cuchara con un movimiento circular.
  2. Añadir una cucharadita de los dos aceites al mismo tiempo, seguidas de la miel y una pizca de sal. Colocar las hojas de espinaca en un plato para servir; esparcir encima un poco del aderezo y mezclar suavemente. Añadir las rebanadas de bresaola y de queso Chaource, revolver el resto de las grosellas rojas con el aderezo y añadir al plato. Servir inmediatamente con sobrante del aceite de oliva, si se desea.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino tinto francés con elegantes notas de cereza, grosella, flores y alta mineralidad.

Sugerencia: Bouchard Père & Fils, Pommard

Cranachan de verano con grosellas rojas, blancas y negras

Delicioso cranachan de verano con grosellas rojas, blancas y negras, ideal para disfrutar en esta temporada decembrina.

 

Porciones: 6 porciones

Ingredientes:

  • 55 g de hojuelas de avena
  • 20 g de avellanas picadas toscamente
  • 20 g de pistaches picados toscamente
  • 6 cdas. de miel de abeja
  • 300 ml de crema para batir
  • 100 g de queso crema
  • 2 cdas. de Drambuie o whisky
  • 250 g de grosellas negras sin tallos, secas o frescas
  • 100 g grosellas rojas sin tallos, secas o frescas
  • 50 g de grosellas blancas sin tallos, secas o frescas

 

Procedimiento:

  1. Precalentar el horno a 180°C. Poner la avena, las avellanas, los pistaches y tres cucharadas de miel sobre una hoja de papel encerado y, sin mezclar; colocar en el horno durante dos minutos para fundir la miel. Con una cuchara de madera grande, revolver la mezcla para cubrir uniformemente con la miel y hornear durante siete minutos, hasta que la avena esté dorada. Retirar del horno y remover la mezcla de la hoja de papel con una espátula. Reservar y dejar enfriando y endurecer.
  2. Colocar la mitad de la crema para batir en un recipiente y añadir el queso crema, las dos cucharadas de miel y el Drambuie o el whisky.
  3. En un recipiente aparte, batir el resto de la crema hasta que tenga una consistencia suave; añadir la mezcla de queso crema y dejar enfriando.
  4. Colocar la mitad de las grosellas negras en una cacerola pequeña con la última cucharada de miel; calentar para ablandar las bayas y dejar que enfríe completamente. Colocar una capa de ambas mezclas en un vaso pequeño, seguidas de una capa de cada color de grosellas, y finalizar con una porción de la mezcla de avena y más grosellas. Verter opcionalmente encima un poco de jugo de cocción de la grosella antes de servir.

 

Maridaje Food and Travel:

Whisky escocés con aromas de manzana, frutos secos y ahumados, es cremoso y equilibrado en boca.

Sugerencia: Bruichladdich, Islay Single Malt

Mermelada de grosella negra y geranio rosa

Disfruta esta mermelada untada en pan con mantequilla. Colócala dentro de frascos esterilizados. Basta con llenar los frascos con agua hirviendo y dejarlos reposar durante 15 minutos. Tira el agua y ponlos a secar en un horno a baja temperatura. Vierte la mermelada mientras los frascos aún estén bastante calientes.

 

Porciones: 4 frascos de 250ml

Ingredientes:

  • 500 g de grosellas negras, frescas o deshidratadas
  • 300 ml de agua caliente (en caso de utilizar deshidratadas)
  • 500 g de azúcar, o 350 g de azúcar, en caso de usar frutos deshidratados
  • 1 limón, su jugo
  • Las hojas de 3 geranios rosas (opcional)

 

Procedimiento:

  1. En caso de usar grosellas frescas: colocarlas en una cacerola grande con 250 mililitros de agua fría, calentar a fuego bajo y cocinar durante 20 minutos hasta que estén blandas.
  2. En caso de utilizar grosellas deshidratadas: hidratar en agua caliente por una hora y escurrir un poco (deja alrededor de 200 ml de agua y hierve hasta que se suavicen).
  3. En ambas situaciones, continuar y añadir el azúcar, el jugo de limón y las hojas de geranio, si se utilizan. Continuar la cocción hasta que el azúcar se haya disuelto por completo. Llevar a ebullición rápida, durante unos 15 minutos, o hasta que la mezcla comience a espesarse.
  4. Para comprobar la firmeza, colocar un plato en el refrigerador y verter encima una gota de mezcla. Dejar enfriando durante unos minutos y aplastar ligeramente la mezcla fría con un dedo. Debe arrugarse ligeramente en lugar de regarse por el plato (la mezcla comenzará a espesarse a medida que se enfríe, así que no excedas la ebullición, o se hará muy rígida. Una mermelada debe ser más suave que una jalea). Retirar las hojas de geranio. Dejar reposando durante diez minutos, vaciar en los frascos calientes, tapar y etiquetar.

Casa Herradura se ha distinguido siempre por ofrecer excelencia en cada gota de sus productos, y este tequila, es el mejor ejemplo para describir el gran trabajo de esta destacada tequilera. Nos referimos a Selección Suprema, galardonada en diversas ocasiones con las más valoradas preseas a nivel mundial, como la de “Mejor Tequila” en la San Francisco Competition 2000.

Selección Suprema de Casa Herradura se produce 100% con agaves azul tequilana weber, además es cocido en un horno de mampostería y con el talento de los destiladores de Casa Herradura. Este tequila necesita 49 meses de añejamiento, que combinado con 140 años de experiencia de la destacada destilería, hacen de este producto algo único.

Selección Suprema

El tueste del agave en un horno de arcilla

Para posteriormente someterlo a un horneado y un proceso de doble destilación, así como un añejamiento barricas de roble americano durante 49 meses. Es lo que le da el toque especial a este tequila extra añejo, por ello, cada botella de Selección Suprema de Herradura es considerada una verdadera obra de arte.

En cuanto a su cuerpo y sabor, el tiempo en barrica le da indiscutiblemente el tono intenso de su color ámbar con matices cobrizos, su brillantez y limpieza hablan de un proceso artesanal. Su adherencia en la copa y su forma lenta de ir resbalando, confirma su exquisita corpulencia.

Selección Suprema

Mientras que su elegante y bien equilibrado aroma con notas a madera de roble, vainilla, caramelo, nuez, frutas secas y especies, otorga una deliciosa experiencia sensorial al olfato. Y su sabor, bien balanceado entre lo dulce, lo ácido, la madera, su suave sensación al paladar y su gran persistencia, dejan indudablemente un extraordinario fin de boca. Costo aproximado. $2,995.00 MXN.

Catado Selección Suprema

Cuerpo: De gran cuerpo, cremoso y sedoso. Forma una gran cintura, de la cual se desprenden grandes piernas que descienden lentamente.

Aroma: Delicado aroma de agave cocido, presencia de madera seca, vainilla, canela y pétalo de rosa.

Color: Ámbar oscuro, evidencia de su largo añejamiento en barricas.

Sabor: Se confirma el agave cocido entrelazado con la madera suave. Es cremoso en el paladar y muy suave al pasar.

Grado alcohólico: 40% Alc. Vol.

Presentación: 750 ml.

Añejamiento: 49 meses.

 

A partir del primero de junio de 2017, Aeroméxico iniciará dos vuelos diarios entre la Ciudad de México y Calgary, la ciudad más importante de la provincia canadiense de Alberta.

Al ya contar con operaciones hacia/desde Montreal, Toronto y Vancouver, Calgary se convertirá en el cuarto destino canadiense y el número 19 de Norteamérica en estar conectado vía Aeroméxico con la capital mexicana.

Esta ruta estará operada por equipos Boeing 737-800 para 160 pasajeros, de los cuales 16 podrán disfrutar la comodidad y el servicio de la Clase Premier.

Aeroméxico

Este nuevo vuelo directo entre Calgary y la Ciudad de México aumentará las opciones de conectividad para sus pasajeros y ayudarán a impulsar el turismo, y la inversión, sobre todo ahora que se eliminaron los requisitos de visa para los mexicanos.

Estos son los sitios que te invitamos a conocer en esta bella ciudad, nombrada en el 2007 por la revista Forbes como la más limpia del mundo:

  • En el corazón de esta ciudad, la avenida Stephen es la opción ideal para salir de compras en Calbury.

Aeroméxico

  • Al sur se encuentra el Parque Provincial Feesh Creek para que pasees en bicicleta, patines o salgas a correr.
  • El zoológico de Calgary cuenta con más de 120 especies de las cuales aprender algo nuevo.
  • La vista desde la torre Calgary es bellísima, ya que puedes ver toda la ciudad, pero en la noche tiene un encanto especial.
  • Las montañas rocosas dentro del Parque Nacional de Banff es un sitio ideal para dar largas caminatas mientras te deleitas de la vista.

 

Oaxaca es un estado fascinante desde donde se le observe: sus calles históricas y coloniales, amplia cultura prehispánica, cálidas y hospitalarias personas e increíble y diversa gastronomía, vibran en cada rincón. Por eso, y más, asistimos a la octava edición del Saber del Sabor, evento que desde sus inicios homenajea a los productos, técnicas y conocimientos que se encuentran en Oaxaca y nuestro país.

La Calenda

Mientras usábamos de guía a la música que se escucha en las calles, descubrimos uno de los significados festivos que México tiene. La Calenda de Inauguración del Saber del Sabor había comenzado. Era una auténtica fiesta colmada de bailarines, músicos y monos de calenda, es decir títeres gigantes, que salieron desde la Iglesia de Santo Domingo con destino a la Plaza de la Danza. Todo mostrándonos el camino hacia el elemento protagonista: la gastronomía.

Saber del Sabor

Las ocho regiones de Oaxaca

Fue ahí donde nuestros paladares realizaron un viaje a través de las ocho regiones oaxaqueñas. Ahí encontramos platillos tradicionales como chileajo, puré de papa y cochito horneado del Istmo de Tehuantepec, creado por Aurora Toledo; chiles de agua rellenos de picadillo de los Valles Centrales, hechos por Damariz Xochimilco; tamales de tichindas y de chile chilhuacle, de la Costa y Cañada, respectivamente; machucado mixe de la Sierra Norte de Magali Sofía García; Costillares de puerco de la Cuenca, hechos por Rosario Cruz Cobos; y más.

Por la mañana del día siguiente asistimos a Las Quince Letras, de la cocinera y embajadora de la cocina oaxaqueña: Celia Florián, quien además es una de las homenajeadas en esta edición del festival. Ahí ella nos consintió con un desayuno de ganadores: chocolate con leche y pan de yema; higaditos de mayordomía, un platillo con huevo, caldo de gallina e hígado, típico de los Valles Centrales de Oaxaca y presente en celebraciones importantes gracias a su increíble sabor; además de tamales de calabaza támala, de sabor delicado pero contundente.

Saber del Sabor

Otro encuentro culinario destacado fue en Sabina Sabe, donde el chef anfitrión Miguel Jiménez Herrera, junto a los chefs David Cetina y Eduardo Palazuelos, se encargaron de mostrarnos sabores oaxaqueños y yucatecos. Sus platillos fueron: venado laminado, queso holandés relleno de carne molida, alcaparras y almendras acompañadas con k’ool (sopa espesa a base de masa, sal y manteca); y ceviche tropical en chile de agua, con maíz inflado y chapulines.

El Saber del Sabor es un festival

Que además de integrar al arte gastronómico, se compone también de arte plástico y pictórico por eso visitamos Galeria Quetzalli, cuyo objetivo principal es desarrollar proyectos sociales y culturales en Oaxaca. Ahí observamos obras de Francisco Toledo, Maximino Javier y Rufino Tamayo, las cuales también están a la venta. Complementando así el recuerdo del ente tan diverso que es Oaxaca. La octava edición del Saber del Sabor tuvo lugar del 13 al 18 de diciembre de 2016, marcando altas expectativas para el siguiente año.

Saber del Sabor

En este mes de celebraciones, compartimos un dulce festejo con tres de las mejores reposteras del país: Sonia Arias, Paulina Abascal y Mari Tere Ramírez Degollado.

Ellas son mujeres con diferentes historias, pero con ingredientes en común: las tres crecieron con una fuerte influencia familiar que les dio sustento y determinación para elegir el camino de la cocina dulce.

Desde niña, lo único que Sonia quería era amasar y hornear todos los días; después, junto con su abuela, se sentaba a vender galletas o brownies. Mari Tere creció en la cocina viendo a su mamá, la legendaria Carmen Titita Ramírez Degollado, de quien aprendió los secretos del fogón. Paulina hacía pasteles a los 7 años de la mano de su gran mentora, su abuela.

Las tres son herederas del gusto por hacer y compartir sus creaciones a través de los detalles dulces que halagan al paladar. Aunque comparten el placer por la cocina, su amor por ésta las llevó, de inicio, por distintos caminos. Por ejemplo, Mari Tere y Sonia comenzaron una vida académica en el extranjero para especializarse en Repostería. Por otro lado, Paulina primero estudió Administración Hotelera en México, y más tarde, la vida la llevó por el camino de los pasteles y los postres.

Son grandes mujeres y chefs, así como exitosas empresarias mexicanas que dirigen su vida con orgullo y entusiasmo. Paulina cuenta con su taller de repostería, un programa de televisión y el lanzamiento de su más reciente libro, en el que narra los viajes que ha realizado a diferentes partes del mundo.

Sonia también comparte dulzura a través de su programa de pastelería en televisión, y desde el restaurante Jaso, con su esposo y compañero de batalla Jared Reardon, dirige Jaso Bakery.

Mari Tere, al lado de su colega Joan Bagur, es el corazón y la levadura del taller Sal y Dulce Artesanos. Ahí construyen un imperio dulce que ya cuenta con ocho puntos de venta en la ciudad, y han extendido su emporio con la Hamburguesería OKdf.

Para esta temporada de festejos, nos comparten sus gustos. Sonia es fanática de la champaña y también disfruta de los vinos intensos, lo mismo un tinto o un blanco, según el estado de ánimo. Mari Tere agradece la oportunidad de haber vivido en España y haber probado diferentes vinos que enriquecieron su paladar. A Paulina le gusta disfrutar de alguna bebida caliente, y por qué no, de un martini de lichi.

Sonia es intensa, apasionada y exigente. Mari Tere una guerrera, constante y sincera. Paulina es determinada, amorosa y dedicada. A su manera, nos comparten sus recuerdos de infancia con postres que celebran la vida y el esfuerzo. Pero sobre todo, que demuestran que la tenacidad y la fuerza no están peleadas con un corazón azucarado. Felices y deliciosas fiestas. ¡Salud!

Recetas

Pastel con decoración de escarcha Bûche de Noël Sacher navideño

Pastel despeinado de chocolate Pastelito macarrón de Navidad Milhojas navideño