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La mixología se ha convertido en todo un arte, ya que no cualquiera logra dominar este oficio y elaborar los cocteles con la cantidad exacta de ingredientes que les de un sabor único y exquisito. Además, algunos bartenders les han agregado un elemento muy especial: el lujo, algo que ha hecho que incremente su valor. Buscamos esas creaciones y te presentamos los cinco cocteles más caros del mundo, con los que quedarás sorprendido no solo por su alta calidad, también por su elevado precio.

 Gigi

Hasta el momento Londres es el país que ostenta tener el coctel más caro de todo el mundo. Allí se creó Gigi, preparado una única vez en el restaurante del mismo nombre en el exclusivo barrio de Marfair. Su alto costo se debe a que está preparado con una champaña de reserva 1990 Vintage Cristal, un coñac Samalens Vieille Relique Vintage Bas Armagnac, con más de 100 años de antigüedad y está coronado con virutas de hojas de oro. Fue creado por el manager Cesare Papagna para la actriz Grace Jones. Su precio rozó los 11,500 euros (casi 220 mil pesos).

Winston

Este coctel, que solo puedes encontrar en el Club 23 de Melbourne en Australia, poseía el título del más caro del mundo hasta el 2013, cuando fue desbancado por Gigi en Londres. Creado por el bartender Joe Heffernan, recibió este nombre por Winston Churchill, y está elaborado a base de coñac Croizet 1858, Grand Marnier Quintessence y Chartreuse VEP, todos elixires de muy alto nivel. Su costo aproximado es de 10,459 euros (más de 190 mil pesos).

Winston

Diamond is Forever Martini

Un país como Japón no se podía quedar atrás en este ranking, y allí, en el hotel Ritz-Carlton de Tokio, se sirve un lujoso coctel elaborado con jugo de limón frío y vodka Grey Goose, además del ingrediente especial: un diamante. En el fondo de la copa encontrarás un diamante de un quilate, mientras el ambiente es amenizado por extraordinaria música en vivo. Su precio supera los 10,600 euros (casi 174 mil pesos).

Diamond is Forever Martini

Salvatore´s Legacy

Este coctel es una creación de Salvatore Calabrese, uno de los bartenders más reconocidos a nivel internacional. Su alto precio (9,230 euros, más de 170 mil pesos) se debe a que en él se mezclan licores de algunas de la botellas más antiguas como lo es el coñac Clos de Griffier Vieux, de 1788, Dubb curaçao de naranja, de 1860, y Kummel Licor, de 1770.

Salvatore´s Legacy

Sapphire Martini

El ingrediente especial que hace de este coctel uno de los más caros del mundo son unos aretes de zafiro. A ellos se suman la ginebra Bombay Sapphire, vermú seco y licor de naranja. Solo lo encontrarás en el Foxwoods Resort Casino en Connecticut, Estados Unidos, a un costo de 2,633 euros (casi 44 mil pesos).

Sapphire Martini

 

 

No hay mejor manera de relajarse que pasar los días en un remanso apartado del bullicio citadino. Banyan Tree Cabo Marqués: un hotel paradisíaco para desconectarse de todo, dice Elsa Navarrete. Fotos: Charly Ramos. 

Con ánimo de darle una pausa al ajetreo de la rutina y despejar la mente, me dirijo hacia un refugio fascinante para perderme del mundo con gusto. Se trata de una de las propiedades de Banyan Tree, a tan solo cuatro horas de la Ciudad de México, donde esta fantasía se cumple.

Banyan Tree Cabo Marqués Acapulco

Comprometida con el medio ambiente y las comunidades de su entorno, la firma tailandesa ofrece hospedajes contemporáneos, de lujo y conscientes. Autora de algunos de los recintos y spas más seductores de la industria, te convence de que estás gozando lo mejor del destino. Y Banyan Tree Cabo Marqués, ubicado en Acapulco Diamante, no es la excepción.

Llego al hotel y entro en mood thai inmediatamente. Allí donde decida mirar, noto una perfecta combinación de naturaleza y lujo. Mientras el amable personal me recibe con un collar colorido y una infusión helada de jengibre, una vista excepcional de las aguas del Pacífico también me da la bienvenida desde el lobby. Con esencia de hierba limón flotando en el aire, lo único que sigue es adentrarse a este espacio armónico y empezar a relajarse.

Banyan Tree Cabo Marqués Acapulco

A bordo del buggy (un carrito de golf) recorro los senderos del acantilado para ir descubriendo, entre altos árboles y vegetación abundante, sus villas asentadas sobre pilotes. En total son 45 y están construidas de tal forma que se integran armónicamente al paisaje, convirtiéndose cada una en un pequeño paraíso recóndito. La habitación es amplia y cómoda, pero la zona de la tina merece mención aparte al regalar una panorámica natural de los tonos azules del mar.

Llena de ventanales, me siento como en una casa de árbol que exhala solo buen gusto y sofisticación. Aunque, si uno quiere desconectarse por completo: ¿qué mejor que una piscina privada? Aquí todas las villas cuentan con una de borde infinito. Estoy frente al Pacífico, sumergida en las aguas de mi piscina, cuando llega a mi mente la pregunta del millón: ¿qué era eso tan importante que tenía que hacer? Nada, solo contemplar el resplandor del océano, lo cual es todo un lujo.

Para entregarme por completo a la paz del lugar, acudo al Banyan Tree Spa. Del extenso menú de terapias orientales que fueron creadas para revitalizar al huésped de pies a cabeza, escojo el masaje balinés. En la cabina, una de las terapeutas —todas ellas capacitadas en el Banyan Tree de Phuket, Tailandia— me ofrece un baño de pies para comenzar esta experiencia holística, enfatizada con el uso de hierbas, especias, sales y aceites aromáticos.

Banyan Tree Cabo Marqués

Después del tratamiento celestial, tomo un té y un pequeño refrigerio que consta de fruta con yogurt, reconociendo la ecuación de su éxito: atención a los detalles y profesionalismo en todo momento. También se puede seguir disfrutando de la maestría de las terapeutas sin salir de la villa. Solo hay que hospedarse en una que cuente con pabellón de spa.

Dedicado a brindar paz terrenal y rincones que invitan a la meditación, este recinto también busca el equilibrio del cuerpo y el deleite del paladar con las diferentes propuestas gastronómicas bajo la tutela del nuevo chef ejecutivo Rurik Salazar, quien ya ha trabajado para la marca en Mayakoba.

Para el mediodía, avivan la parrilla de Las Rocas para cocinar pescados y mariscos. Asentado en la parte baja del acantilado, también destacan la sección de ceviches (como el verde con aceitunas y tomate verde) y de tostadas (sugerencia: de pulpo enamorado). Estos manjares son perfectos al pie de la alberca panorámica o de cualquiera de sus placenteras tumbonas azules. Otra buena forma de compartir la mesa, es preguntar por las parrilladas (argentina, mexicana o tailandesa) que pueden preparar en la exclusividad de la villa.

Banyan Tree Cabo Marqués Acapulco

El viaje culinario continúa embarcándose en La Nao. Su gastronomía contemporánea brinda desde manjares con toques tailandeses hasta platillos con productos locales. Y ahí, en su terraza, yace el mítico árbol baniano (banyan tree) que solía dar refugio a los viajeros que recorrían Ia India. Esta insignia de la marca, en honor a esta comodidad otorgada por la naturaleza, es el preludio de la piscina central recién remodelada, el lugar ideal para comenzar el día después del vasto bufet de desayuno.

En cualquier Banyan Tree del mundo hay un Saffron que comparte auténtica cocina tailandesa. En este caso, la sirve el chef Jakkree Phuttharuk, quien me sorprende con su sopa de coco. Bastó con una sola probadita para transportarme e intuir que sería una gran velada. Camarones envueltos en pasta kataifi, un pad thai (fideos de arroz) con ensalada de mango y la costilla de res braseada en curry integran un menú. Mismo  que acompaña a la perfección a otro de los protagonistas: las puesta del Sol del Pacífico.

Por ahora, los días de descanso se terminan, pero confieso que la estancia ha sido memorable. Con vistas arrebatadoras, este hotel resulta un santuario zen, donde la relajación se vuelve adictiva. Villa doble desde $395 USD. banyantree.com 

Será en abril del próximo año cuando Perú se convierta en la sede del Segundo Foro Mundial de Turismo Gastronómico, un evento internacional de la mano de la Organización Mundial del Turismo (OMT), en combinación con Basque Culinary Center (BBC) de España. El anuncio lo realizó la ministra de Comercio Exterior y Turismo peruana, Magali Silva, en el marco de la XXI Asamblea General de la OMT, en el que se comentó que se espera la asistencia de más de 200 expertos en turismo y gastronomía.

Gastronomía Perú

 

“Este tipo de eventos posiciona a Perú como un destino ideal para reuniones y consolida a la gastronomía peruana en el mapa mundial, la cual se asocia directamente al turismo, respeta la tradición y busca la sostenibilidad. Por eso, acogemos con mucho orgullo y responsabilidad el cargo de organizar este evento, que sale de España para realizarse en Perú”, aseguró la ministra.

Hay que recordar que la primera edición del Foro Mundial de Turismo Gastronómico se llevó a acabo en San Sebastián, España, a finales del mes de abril de este año. En el que se impulsó la reflexión sobre el tema, enfatizando el papel del sector público en el ámbito del turismo gastronómico. peru.travel

Su carne jugosa y suculenta es una justa combinación de los gustos dulce y ácido, con un toque de umami, por lo que es una fruta versátil, dice Juan Pablo Montes.

Imagínate por un momento que los jitomates no existen. ¿Cuántos platillos serían distintos o ni siquiera existirían? ¿Cuál ingrediente hubieran agregado al inventar la ensalada caprese? Olvídate del pan tomate, de algunos tipos de pizza, de los jitomates deshidratados, de varios tipos de salsas, también de la sopa minestrone y un sinfín de recetas más que nunca se habrían preparado. Y también adiós a las tortas ahogadas, al fideo seco y todo aquello que se haga llamar “a la mexicana”. Así de importante es esta fruta… Sí, fruta.

La historia del jitomate no se podría contar sin la de su hermano: el tomate verde. Como ocurre en muchos sitios fuera de México, a lo que en nuestro país se le llama jitomate, afuera se le conoce como tomate, y claro, cuando vienen a México y piden un tomate, les entregan una pequeña bola verde cubierta por una cáscara. Por supuesto, de inmediato surgen las explicaciones sobre uno y otro.

La razón es que los dos miembros de la familia de las solanáceas tienen la misma raíz lingüística, así como usos semejantes en la dieta. El término genérico proviene de la palabra náhuatl tomatl que significa objeto gordo, y parte del verbo tomaua: parecer gordo. En náhuatl, se suelen usar diferentes prefijos para identificar variedades del mismo fruto como xaltomatl, donde xalli es arena, que se usaba para los tomates verdes plantados en arena; xicotomatl —donde xictli es ombligo—, que se refería a tomates con el centro sumido, y el miltomatl, que básicamente es el tomate de la milpa.

Por su parte, el jitomate no siempre fue el ingrediente popular que es hoy. En Mesoamérica, el cultivo más frecuente y antiguo fue el de tomate verde, domesticado hace más de siete mil años, según datos obtenidos de la excavación en el sitio de Zohapilco, en el valle de México, donde se encontraron semillas carbonizadas que datan del 5090 a.C.

Su hermano rojizo en realidad es originario de la región andina de América del Sur, particularmente de Perú, Ecuador, Bolivia y Chile. Se cree que su llegada a Mesoamérica fue a partir de aves migratorias que traían las semillas, pues no hay ningún tipo de registro que indique influencia humana en su distribución, de manera similar a lo que ocurrió con el cacao. A diferencia de los andinos, que no encontraron utilidad a la planta, las culturas mesoamericanas empezaron a ocuparlo en su dieta, aunque les era mucho más placentero el sabor ácido del tomate verde.

Así que es fácil asumir que la palabra jitomate proviene de la palabra xitomatl, comprobando que el tomate fue primero. Se pensaba que el prefijo provenía de la palabra xiuitl (hierba), aunque ahora se cree que es más probable que parta de la palabra xipehua (desollar o descortezar). Los indígenas primero consideraban al tomate verde con su cáscara natural y el jitomate era la fruta sin la cubierta.

Los conquistadores no hicieron tal diferencia entre el uno y el otro, por lo que se quedaron solo con la palabra tomate.

Los carnosos jitomates les parecieron encantadores a los españoles, y se cree que se les menciona en muchos de los escritos. El jesuita José de Acosta, quien viajó por México y Sudamérica durante el siglo XVI, se expresó de ellos como “frescos, jugosos y grandes”. Bernal Díaz del Castillo, en su libro La verdadera historia de la conquista de la Nueva España, narra el paso de los conquistadores por Cholula en su camino de lo que ahora es Veracruz hacia Tenochtitlan, y de cómo los indígenas se la pasaban “tratando de matarnos cada día y comer nuestras carnes” y “tenían las ollas listas con pimientos, tomates y sal…”, por lo que se tratan de posibles referencias a jitomates.

Al final, los españoles se llevaron tanto al jitomate del género Lycopersicon como al tomate verde del género Physalis. Debido a la gran variedad, optaron por las especies más comunes: L. esculentum var. esculentum y Physalis philadelphica. Básicamente, el tomate verde normal y el jitomate bola, aunque el segundo no era tan terso como ahora. En Europa, ningún país quiso comerlos en un principio, y los españoles los usaban como ornato.

Lee el artículo completo en nuestra edición de septiembre o en su formato digital.

RECETAS Y FOTOGRAFÍAS TOMADAS DEL LIBRO THE TOMATO BASKET DE JENNY LINFORD. FOTOS: PETER CASSIDY ($17.50 USD, amazon.com.mx). 

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Gazpacho and Bloody Mary prawn cocktail Ensalada de jitomates, melón y queso feta    Mermelada de jitomate a la vainillaFiletes de trucha

Filetes de trucha a la plancha con salsa vierge

 

Deleita tu paladar con esta exquisita receta de Filetes de trucha a la plancha con salsa vierge, en la que los jitomates son los protagonistas.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 4 filetes de trucha salmonada de 150 g c/u
  • Sal y pimienta, al gusto
  • Un poco de mantequilla
  • Papas a la mantequilla, para servir (opcional)

 

Para la salsa vierge

  • 350 g de jitomates maduros
  • 1 echalote pequeño, pelado y picado finamente
  • 2 cdas. de hojas de estragón fresco, picadas finamente
  • 2 cdas. de hojas de perejil fresco, picadas finamente
  • 2 cdas. de hojas de albahaca fresca, picadas finamente
  • 4 cdas. de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cda. de vinagre de vino tinto
  • Sal y pimienta, al gusto

 

Procedimiento:

  1. Para la salsa vierge, colocar los jitomates en agua hirviendo por un minuto; luego transferir a un recipiente con agua fría con hielos. Retirar la piel, cortar a la mitad los jitomates, retirarles las semillas y picar la pulpa en cubos.
  2. Mezclar el jitomate picado con la cebolla, el estragón, el perejil, la albahaca, el aceite
  3. y el vinagre. Sazonar y dejar reposar durante 15 minutos para permitir que los sabores se incorporen.
  4. Precalentar la parrilla del horno a fuego medio. Colocar los filetes de trucha en una charola para hornear cubierta con papel encerado. Sazonar con sal y pimienta y untar con un poco de mantequilla. Hornear durante 5 minutos, hasta que estén cocidos.
  5. Verter sobre cada filete un poco de salsa vierge y servir con papas a la mantequilla o la guarnición elegida.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino blanco francés, notas cítricas, herbáceas y de miel.

Sugerencia: Château Pont de Brion Blanc, Molinari

Mermelada de jitomate a la vainilla

 

Si no has probado la mermelada de jitomate, atrévete a prepararla, te fascinará.

 

Porciones: 1.3 kg apróximadamente

Ingredientes:

  • 1 kg de jitomates maduros
  • 1 kg de azúcar refinada
  • 6 g de pectina en polvo
  • El jugo de 2 limones recién exprimidos
  • 1 vaina de vainilla, abierta a lo largo, remover las semillas

 

Procedimiento:

  1. Hervir los jitomates y cortar en trozos grandes (reservar el jugo). En un tazón grande, colocar los jitomates picados con su jugo y mezclar con el azúcar, la pectina, el jugo de limón, la vaina y las semillas de vainilla. Cubrir y dejar macerar por dos horas. Colocar un tazón pequeño en el refrigerador (éste se utilizará para comprobar la textura de la mermelada posteriormente).
  2. Transferir la mezcla de jitomate a una sartén y calentar a fuego bajo. Revolver constantemente, hasta disolver todo el azúcar. Subir el fuego y dejar hervir. Cocinar de 6 a 10 minutos.
  3. Comprobar la textura; apagar el fuego y colocar un poco de mermelada en el tazón refrigerado. Dejar reposar por 30 segundos y presionar la mermelada con una cuchara. Si la superficie de la mermelada se arruga, está lista. Si no, continuar hirviendo a fuego bajo y probar de nuevo cinco minutos después.
  4. Una vez alcanzado el punto deseado, retirar la sartén del fuego y dejar reposar por 15 minutos. Retirar cualquier capa que se haya formado en la superficie. Guardar en frascos esterilizados con tapa cuando aún esté caliente.
  5. Mantener en un lugar fresco y seco de 4 a 10 semanas antes de comer. Una vez abiertos los frascos de mermelada, mantener en refrigeración.

Ensalada de jitomates, melón y queso feta

 

Si te encantan las ensaladas y eres fan de los jitomates, toma nota de esta receta en las que combina esta deliciosa fruta con meló y queso feta.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • ½ melón verde, pelado, sin semillas y picado en cubos grandes
  • ½ melón chino, pelado, sin semillas y picado en cubos grandes
  • 300 g de jitomates, en cuartos
  • 2 cdas. de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cda. de vinagre de jerez
  • 2 cdas. de cebollín fresco, picado finamente
  • Sal y pimienta, al gusto
  • 100 g de queso feta, cortado en cubitos

 

Procedimiento:

  1. En un platón, mezclar los melones junto con los jitomates, el aceite, el vinagre y el cebollín. Sazonar al gusto. Mezclar con cuidado el queso feta y servir.
  2. Para darle un giro a la ensalada, seguir las instrucciones anteriores y sustituir el queso feta por 50 gramos de queso azul desmoronado. Después, añadir tres rebanadas de jamón de Parma desmenuzado y servir.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino blanco argentino, seco, aromático, notas frutales como melón y guayaba.

Sugerencia: MIO Torrontés

Bloody Mary con camarones

 

Aprende a preparar esta deliciosa receta de Bloody Mary con camarones, en el que el ingrediente principal es el jitomate.

 

Porciones: 8 porciones

Ingredientes:

  • 14 jitomates cherry
  • 1 ½ cdas. de vodka
  • 1 dash de salsa Worcestershire
  • 1 cdta. de salsa Tabasco
  • 2 cdas. de mayonesa
  • 2 cdtas. de puré de tomate
  • 300 g de camarones cocidos y pelados
  • 1 cda. de apio, picado finamente
  • 1 cda. de pimiento amarillo o rojo, picado finamente
  • ½ lechuga romana, picada
  • Cebollín fresco, picado, para decorar
  • 8 vasitos tequileros o copas martineras

 

Procedimiento:

  1. Cortar una pequeña cruz en la base de cada jitomate. Colocarlos en un recipiente hermético junto con el vodka, la salsa Worcestershire y la salsa Tabasco. Tapar y dejar macerar en refrigeración por al menos 6 horas, o durante toda la noche. Luego, cortar cada jitomate marinado a la mitad y reservar.
  2. Colocar la mayonesa y el puré de tomate en un tazón grande; revolver bien. Añadir los camarones, los jitomates, el apio y el pimiento.
  3. Poner una capa de lechuga en cada vasito o copa, repartir la mezcla de camarones en partes iguales, decorar con cebollín y servir.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino blanco italiano, buena acidez, seco, notas frutales y herbáceas.

Sugerencia: La Valentina Trebbiano d’Abruzzo DO

El Festival Internacional de Cine de Toronto, considerado la antesala del Oscar y el segundo más importante después de Cannes. Este festival para cinefilos celebrará este año su edición número 40, del 10 al 20 de septiembre, en la provincia de Ontario, Canadá. Y si te consideras del grupo de los grandes cinéfilos no lo puedes dejar pasar.

Durante estos días, podrás disfrutar más de 300 películas de todos los rincones del mundo, y ser de los primeros en ver aquellas que serán galardonadas en la industria y los éxitos de taquilla en el festival más influyente del mundo. Además de conocer las mejores películas independientes y convivir de cerca con cineastas y celebridades de la pantalla grande.

TIFF 40th Anniversary

La forma más sencilla de formar parte de este gran festival es volando en ruta directa con Air Canada que, durante todo el año, ofrece vuelos directos desde la Ciudad de México a Toronto. Además, cada uno de los asientos de su moderno Airbus 319 cuenta con equipos independientes de entretenimiento, lo cual te asegura una nueva y mejor experiencia de viaje.

Ahora que lo sabes y formas parte de los mejores cinefilos, no lo pienses más y lánzate a vivir la magia del cine en la maravillosa ciudad de Toronto. aircanada.comtiff.net