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En la CDMX, la temporada decembrina siempre llega con el mismo dilema: organizar una cena navideña en casa o dejar que los expertos tomen el control. Cada vez más comensales están optando por la segunda opción, especialmente cuando algunos restaurantes preparan cenas de Navidad con menús especiales y experiencias diseñadas justo para esta fecha.

Si este año quieres cambiar la rutina y reservar en un lugar para cenar el 24 de diciembre, aquí te dejamos cinco cenas de Navidad en restaurantes que combinan buena cocina, servicio impecable y ambiente festivo. Ideales para quienes disfrutan comer bien y buscan una experiencia navideña sin complicaciones. Fotos: Cortesía

Descubre dónde reservar una cena navideña deliciosa en la CDMX .

Las mejores cenas de Navidad  para este 2025

Gran Cantina Filomeno

 

Gran Cantina Filomeno es de esos lugares que conquistan desde la entrada: una casona porfiriana en plena Roma, con vitrales antiguos, madera tallada y un ambiente que mezcla historia y modernidad. Para sus cenas de Navidad ofrecerán un menú especial de cuatro tiempos con sabores clásicos: bisque de camarón, lomo de cerdo con ensalada de piña, tortita de bacalao y un buñuelo con miel de guayaba y helado de queso- ideal para quienes buscan una cena de Nochebuena con identidad mexicana. 

Su coctelería y el servicio cálido terminan de cerrar la experiencia, convirtiéndolo en un plan perfecto para familias o grupos que quieren celebrar fuera de casa, pero con alma de tradición. Dónde: Plaza Río de Janeiro 54, Roma Norte. Costo: $1,900 MXN + $1,800 MXN barra libre. IG: cantinafilomeno

Cantina Filomeno
Gran cantina filomeno

Hacienda de los Morales

 

Si buscas una cena navideña tradicional con ambiente elegante, toma nota. Este lugar ofrecerá dos cenas de Navidad para el 24 de diciembre: una cena formal con música en vivo y otra con pista de baile y grupo versátil, ambas con menú de cuatro tiempos. Su propuesta incluye carpaccio de remolacha, crema de almendra, filete de res al horno y el tradicional pavo relleno. Además, habrá verbena y postres.

El servicio es impecable y la logística está pensada para que el comensal solo llegue a disfrutar, sin preocupaciones. Es la elección perfecta para quienes prefieren un plan seguro, organizado y muy navideño en un entorno lleno de historia. Dónde: Juan Vázquez de Mella 525, Polanco. Costo: Desde $2,800 a $3,100 por persona. IG: hdelosmorales

Hacienda de los Morales
Hacienda de los Morales

La Mansión

 

Si quieres estás buscando cenas de Navidad que combinen buena comida y ambiente festivo, La Mansión, el restaurante del hotel Marriott Mexico City Reforma es la opción ideal. Para el 24 de diciembre preparan un menú de cinco tiempos acompañado de cinco horas de barra libre, garantizando que la noche sea larga y divertida

La velada incluye DJ, pista de baile y shows en vivo pensados para toda la familia, además cuentan con servicio de niñera y estacionamiento. Para quienes deseen pasar la noche en el hotel y extender la celebración, cuentan con paquetes especiales.  Dónde: Paseo de la Reforma 276, Juárez, Cuauhtémoc. Costo: $2,650 MXN y $1,100 MXN menores (hasta 11 años). IG: lamansion_reforma 

La Mansion
La Mansion

Miralto

 

¿Te imaginas celebrar la Navidad a más de 180 metros de altura? En Miralto, el restaurante de la Torre Latinoamericana, esto es posible. La noche comienza en el Skybar del piso 40 con un coctel de bienvenida y sets fotográficos de temporada. Después, disfruta de una cena navideña de cuatro tiempos mientras escuchas un concierto de jazz que envuelve toda la atmósfera. 

Para cerrar, un brindis con vino espumoso celebra la noche en un escenario único: la Ciudad de México iluminada a tus pies. Una propuesta de cenas de Navidad que combina gastronomía, entretenimiento y vista panorámica.  Dónde: Torre Latinoamericana, Piso 41, Centro Histórico. Costo: $2,399 MXN adulos, $1,099 MXN niños de 3 a 7 años. IG: miraltomx

Miralto
Miralto

El Palacio de Hierro

 

Finalmente, si no tienes planeado salir de casa pero tampoco deseas ensuciar la cocina, una buena opción son las cenas de Navidad a domicilio preparadas por El Palacio de Hierro. ¿Buscas saborear algo de estilo internacional? Podrás elegir entre el pavo horneado, el filete Wellington o el lomo Marsala. Pero si prefieres lo local, con toque mexicano, también ofrecen pierna adobada, romeritos y bacalao a la Vizcaína de origen sostenible. Complementa tu cena con puré rústico o ensalada Waldorf, y cierra con el bizcocho de chocolate del tronco navideño, un bizcocho de chocolate relleno de compota de manzana, canela y praliné; va coronado con crema batida.

Puedes realizar tus pedidos de cenas de Navidad directamente en cualquiera de sus restaurantes (El Restaurante PalacioLa Cantina PalacioEl Huerto PalacioZubieta y El Indio Mezcalería) o vía telefónica. T. 555 5725 2246). Tienes hasta el 22 de diciembre para hacer tu pedido para la cena de Navidad y hasta el 29 de diciembre para la cena del 31 de diciembre. gastronomiapalacio.com

Cenas de Navidad a domicilio
Cenas de Navidad a domicilio

Si estás buscando cenas de Navidad que realmente cumplan, estos lugares tienen todo: platillos bien hechos, sabores de temporada y ambiente festivo. Aquí la comida es la protagonista y cada opción te dejará con ganas de volver, incluso antes de que acabe la temporada.

Si por otro lado prefieres pasar Navidad fuera del país, en esta nota te recomendamos 6 actividades en Houston para hacer en familia en estas fechas. 

En Casa de Uco Vineyards & Wine Resort, el tiempo parece detenerse entre degustaciones de vinos que realzan la fruta, paisajes sobrecogedores, asados en la pirca y actividades que te sumergen en el entorno. Te contamos todo acerca de este wine hotel internado entre viñedos de Argentina para que te animes a conocerlo. Texto: Elsa Navarrete y Erick Pinedo / Fotos: Cortesía

Casa de Uco: un wine hotel de ensueño en Mendoza

 

El camino hacia este wine hotel serpentea entre viñedos infinitos que se aferran a suelos pedregosos, custodiados por la imponente muralla de los Andes, cuyas cimas nevadas dibujan un horizonte hipnotizante. No hay carteles llamativos, ni autobuses turísticos ni cúmulos de personas, solo se percibe un silencio que se siente como un lujo. Ahí, en las coordenadas S 33° 36’ 02” W 69° 17’ 12”, con una ubicación muy codiciada, se encuentra Casa de Uco Vineyards & Wine Resort.

Más que un wine hotel en el Valle de Uco, al suroeste de Mendoza, es una promesa cumplida de refugio. Sus 320 hectáreas son un reino de viñedos, un lago y montañas. El edificio principal, construido con materiales naturales, livianos y de carácter minimalista para no alterar el magnífico entorno, alberga 16 habitaciones con terrazas. Mientras que por la propiedad se encuentran salpicadas tres villas. Al entrar en una de ellas, se siente la contemporaneidad de los interiores y se disfruta del paisaje: los rayos de sol atraviesan las nubes para iluminar las cumbres y los viñedos.

La amplitud y la calidez de la madera, el cuero y la lana dominan el espacio: una sala cómoda, una chimenea que promete veladas íntimas y una terraza que funciona como mirador privado hacia el espectáculo de la cordillera. Todo está exquisitamente dispuesto entre viñedos de Argentina.

Esta experiencia de desconexión en Casa de Uco Vineyards & Wine Resort, es posible gracias a una arquitectura contemporánea también inspirada en el entorno de viñedos. Las villas, desconectadas de toda energía externa, funcionan con un sistema híbrido de paneles y bombas solares que genera el agua caliente para la calefacción y el consumo. Incluso sus paredes fueron moldeadas con un sistema de encofrados plásticos, utilizado por primera vez en Argentina.

Actividades y experiencias culinarias imperdibles

La filosofía de este wine hotel en Argentina es clara: un respeto profundo por el entorno y lo local. “Además de la calidez y la vista maravillosa que ofrecemos, el huésped viene a conocernos; nuestro objetivo es que se vaya entendiendo qué es Mendoza y cómo somos los mendocinos”, explica la gerente de Casa de Uco Vineyards & Wine Resort, Adriana Fontanarrosa.

Esto se traduce en un menú que, diseñado por su chef ejecutiva, Ana Ortuño, es un himno a la tierra —vegetales y hierbas de su huerto y una cocina que potencia, sin inventar, los sabores de la región— y en un catálogo robusto de actividades —algunas de ellas incluidas en la tarifa— que privilegian el contacto con los viñedos y el paisaje de la cordillera.

Para sumergirse en la cultura del vino, hay que hacerlo con los cinco sentidos. De ahí que es ideal emprender una cabalgata guiada por la infinita aridez esteparia, en la que el único sonido es el crujir de la montura y el susurro del viento. Al llegar a la pirca, esa estructura de piedras apiladas que abraza el fogón, se realiza el almuerzo. La bienvenida es un pan de masa madre, untado con berenjena ahumada y queso local, acompañado de una copa de Casa de Uco Brut Nature. Este vino es elaborado mediante el método tradicional y regala una burbuja delicada y una textura elegante, envueltas de complejidad aromática.

“Ahumamos la carne con un poco de jarilla, como lo hacen tradicionalmente los gauchos en los asados del campo, y sazonamos con tomillo. Usamos plantas silvestres que dan mucho aroma y un sabor local”, nos revela el chef Mauro Pintado, quien lidera la cocina junto a Lourdes Rossini, mientras asa un ojo de bife y vegetales, manjares que maridamos con su etiqueta Casa de Uco Winemaker’s Blend, la inspiración del enólogo y el espíritu de la bodega.

Esta comida al aire libre es solo una de las experiencias culinarias exclusivas que ofrece este wine hotel de Mendoza. Más allá del restaurante principal, los huéspedes pueden adentrarse en su cava subterránea para una cena privada o reservar un lugar en la chef’s table con atención personalizada y vistas que abrazan estos viñedos de Argentina y el imponente Cordón del Plata​.

Explorar los viñedos de este wine hotel de Argentina

Recorrer los viñedos de Casa de Uco Vineyards & Wine Resort es una experiencia que puede vivirse arriba de una bicicleta. Este modo te permite una exploración libre e íntima del valle, sin guías ni itinerarios fijos: solo tú, el aire puro y la inmensidad de los viñedos que se extienden hasta el horizonte.

Y, después de rodar, ahí, rodeado por hileras de vid, en la pasividad campirana del valle, se puede ser parte del ritual del asado argentino, una fusión entre arte culinario, paisaje y tradición. El único plan: deleitarse con carnes jugosas asadas sobre las brasas (morcilla, chorizos, picaña, vacío, matambre, costilla, bife), así como vegetales frescos recolectados de la huerta orgánica de este wine hotel de Mendoza, Argentina.

La carne se marida con vinos de la bodega de Casa de Uco, que se sirven de forma rotativa para enriquecer la experiencia: un blanco vibrante como El Salvaje Blend de Blancs, un rosado delicado como El Salvaje Orgánico Rosado de Gris (100% pinot gris), y un tinto robusto como el Casa de Uco Vineyard Selection Malbec. Botellas que aportan matices únicos para realzar los sabores del asado en una experiencia profundamente mendocina.

Durante la temporada de vendimia —de finales de febrero a principios de abril—, los huéspedes de este wine hotel pueden participar en la cosecha de uvas en sus viñedos, una práctica tradicional que honra generaciones de viticultores en esta región de Argentina.

Equipados con botas y entusiasmo, colaboran en la recolección y pisado de las uvas en un entorno festivo y educativo. La jornada culmina con un brindis junto a empanadas mendocinas y una selección de quesos regionales, cerrando una vivencia que conecta con el alma vitivinícola de Mendoza.

Visita al corazón de este wine hotel

Tras un partido de tenis, un paseo en bicicleta entre viñedos, una clase de arquería y una sesión ultrarelajante en el spa, llega el plato fuerte en Casa de Uco Vineyards & Wine Resort. Esto es: adentrarse en su bodega de diseño vanguardista, donde puedes confeccionar tu propio blend para llevarte este vino como souvenir de Argentina. Aquí, el agrónomo Gustavo Ursomarso y el enólogo Gustavo Bauzá forjan una alianza creativa para interpretar el paisaje de Los Chacayes, una subapelación reconocida por la calidad de sus uvas.

Cada decisión obedece a un solo propósito: capturar con fidelidad absoluta la voz del terruño. En las 90 hectáreas de viñedos conviven ocho varietales: cuatro blancos (chardonnay, sauvignon blanc, torrontés y pinot gris) y cuatro tintos (pinot noir, malbec, cabernet franc y petit verdot). De ellos, brotan 16 etiquetas que encarnan la filosofía de “más fruta, menos madera”. En estos vinos, la madera no es el protagonista, sino un actor de reparto, cuyo papel es sutil: aportar elegancia, firmeza y notas terciarias que complejizan la obra sin opacar a la estrella.

Saborear el Valle de Uco

 

Al caer la noche en Casa de Uco Vineyards & Wine Resort, el manto estrellado aguarda a los huéspedes. La esencia de este lugar te permite olvidarte de los horarios y de las preocupaciones, y simplemente estar, mientras degustas el sabor del terruño en una copa de vino y la paz monumental de los Andes, en Argentina. ¿Listo para desconectarte en este wine hotel entre los viñedos de Mendoza? ¡Conócelo pronto! Habitaciones: desde $600 USD. casadeuco.com

Sigue leyendo y descubre cómo nos reconectamos con la naturaleza en el Círculo Polar Ártico.

Viajar por Quintana Roo siguiendo El Camino del Agua es dejar que el paisaje tome la brújula. Aquí, el agua es guía, memoria y un puente entre mundos. De bahías tranquilas a lagunas multicolor, fluye entre manglares y resguarda ciudades mayas cubiertas de selva. En esta ruta, cada destino es una orilla distinta; un lugar donde el agua conecta historias antiguas con voces actuales; una experiencia de turismo sustentable y cultural que te lleva por lagunas multicolor, selvas vivas, zonas arqueológicas y pueblos mayas que resguardan saberes ancestrales. Fotos: Gabriel Núñez

Chetumal, la capital donde empieza El Camino del Agua

Chetumal en El Camino del Agua

En el extremo sur del estado, con su propio aeropuerto internacional, Chetumal es el punto de partida de El Camino del Agua, una ciudad llena de historia y sabor local. Aquí convergen el mar Caribe y la frontera con Belice, lo que se refleja en su cultura, arquitectura y gastronomía.

No te puedes perder:

  • Desayunar en el Mercado Central y probar las tortas de lechón o cochinita.
  • Visitar el Museo de la Cultura Maya, uno de los más completos del país.
  • Pasear por el Malecón de la Bahía al atardecer y probar una marquesita frente al mar.
  • Admirar los murales del “Barrio Mágico” y las casas caribeñas tradicionales.

Bacalar: paraíso de los siete colores

 

A solo 40 kilómetros de Chetumal, Bacalar es el corazón de El Camino del Agua. Su famosa laguna es una joya natural de siete tonos turquesa que está conectada por canales naturales y cenotes. El pueblo combina historia colonial, herencia pirata y conciencia ambiental.

No te puedes perder:

  • El Fuerte de San Felipe y su museo dedicado a la época pirata.
  • Nadar en el Cenote Azul, rodeado de vegetación.
  • Conocer la importancia de los estromatolitos del Canal de los Piratas, evidencia de los primeros organismos vivos de nuestro planeta. 
  • Recorrer la laguna al amanecer en un velero de Bacalar Trip Colectivo.
  • Degustar pescado frito o ceviche en Balneario Lol-Ha, donde puedes nadar en un manantial.
Bacalar en El Camino del Agua

Mahahual: vida marina y ritmo caribeño

Mahahual y el Banco Chinchorro en El Caminon del Agua
Mahahual y el Banco Chinchorro en El Caminon del Agua

Mahahual es el puerto donde el Caribe se vuelve calma y color. Con su malecón frente al mar y su ambiente relajado, es perfecto para descansar, bucear o convivir con locales y turistas que bajan de los cruceros. Sin duda, una para para disfrutar los atardeceres que embellecen los cielos de El Camino del Agua.

No te puedes perder:

  • Bucear o hacer esnóquel en Banco Chinchorro, parte del segundo arrecife más grande del mundo, con Tritones de Mahahual.
  • Caminar por el malecón y disfrutar de los clubes de playa.
  • Saborear mariscos frescos y agua de coco.
  • Visitar las cercanas Zonas Arqueológicas de Chacchoben o Kohunlich.

Maya Ka’an: la esencia viva del sur

Maya Kaan en El Camino del Agua

Maya Ka’an representa el alma cultural de El Camino del Agua. Es una red de comunidades mayas como Felipe Carrillo Puerto, la cabecera del municipio; Tihosuco, con historia y patrimonio cultural, y el pueblo de Señor, que abren sus puertas al turismo responsable al compartir rituales, milpas y tradiciones.

No te puedes perder:

  • Participar en ceremonias tradicionales con los tatishes (guías espirituales).
  • Visitar Tihosuco y su Museo de la Guerra de Castas con U Belilek.
  • Explorar los huertos familiares, apiarios y talleres de artesanías.
  • Dormir en hospedajes comunitarios en la selva y escuchar historias junto al fuego.

Tulum: el encuentro entre historia y mar

 

Tulum es la puerta norte de El Camino del Agua y un punto donde el pasado y el presente conviven frente al Caribe. Su zona arqueológica sobre los acantilados es una de las postales más icónicas de México, mientras que Sian Ka’an, con sus canales mayas, manglares y vida silvestre, ofrece una inmersión profunda en la naturaleza y la historia ancestral.

No te puedes perder:

  • Recorrer la Zona Arqueológica de Tulum, única ciudad maya junto al mar.
  • Navegar por la Reserva de Sian Ka’an con Community Tours Sian Ka’an.
  • Flotar por los canales naturales entre manglares.
Tulum en El Camino del Agua
Sian Ka'an en El Camino del Agua

Para recorrer El Camino del Agua

 

Lo ideal es dedicar entre cinco y siete días para disfrutar con calma de cada punto, combinando experiencias naturales, históricas y culturales. Este recorrido es para quienes buscan autenticidad, respeto ambiental y conexión humana. Una ruta donde cada destino ofrece una historia distinta, pero una misma enseñanza: en el sur, el agua despierta la memoria.

No esperes más para entrar en contacto con la belleza genuina de El Camino del Agua: entra a mexicancaribbean.travel y empieza a trazar tu recorrido por esta tierra mágica.

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¿Antojo dulce? Esta temporada ya huele a galletas de jengibre, manzana con canela, pasteles con forma de pinos navideños y chocolate caliente. Las panaderías y reposterías de la CDMX han lanzado sus postres más espectaculares, y el tiempo para probarlos es limitado. Te compartimos la guía definitiva con seis (deliciosos) postres de temporada para saborear antes de que finalice el año. Fotos: Cortesía

¡6 postres de temporada en CDMX!

 

Desde los mini bocados franceses de Ficelle y el croissant otoñal de Cleotilde, hasta la repostería viral y navideña de Cuarentena Baking, preparamos una ruta con seis (increíbles) postres de temporada en CDMX. ¡Corre antes de que el 31 de diciembre convierta estos dulces gustitos en un recuerdo!

Ficelle

 

Comenzamos con los mini postres de temporada navideña en Ficelle, la panadería y pastelería ubicada en el corazón de la Condesa. Aquí, todas las noches los panaderos y pasteleras que conforman el equipo elaboran delicias que llenan la vitrina del día, utilizando productos de excepcional calidad, naturales y orgánicos. Bajo la dirección de Eric Lenoir, socio chef pastelero de Ficelle, con más de 30 años de experiencia en pastelería francesa, en esta terraza sirven increíbles bocados dulces. Para esta temporada, encontrarás champiñones de chocolate, trufas de chocolate con avellana, galletas de jengibre y pinos de chocolate con malvavisco. Todo va acompañado con un café de Monsieur Croque, hermano mayor de Ficelle. Dónde: Tamaulipas 39, Condesa. IG: ficelle_cdmx

Ficelle

Cleotilde Barra de Café

 

Otro de los mejores postres de temporada en CDMX está en Cleotilde Barra de Café. En esta cafetería de especialidad y panadería artesanal siguen disfrutando del otoño a través de su croissant de calabaza. Lo crujiente de este delicioso pan y su inconfundible aroma a mantequilla se encuentran con un relleno cremoso de calabaza con un toque de cardamomo dulce y aromático. Este croissant de calabaza estará disponible hasta la primera quincena de diciembre. El espacio es además muy acogedor, con plantitas que cuelgan del techo, mesas y bancos para disfrutar de tu dulce gusto. Dónde: Av. Progreso 240, Escandón / Gelati 20, San Miguel Chapultepec. IG: cleotilde.cafemx

postres temporada cdmx

Cuarentena Baking

 

¡Un clásico si hablamos de postres en CDMX! Cuarentena Baking, la repostería viral, presentó su colección navideña para esta temporada, más linda que nunca. Toma nota de las creaciones que tendrán disponibles para celebrar la Navidad: en cuanto a galletas, elige entre la gingerbread biscoff, grinch (pistache y kataifi crocante), hot chocolate peanut butter y toffe nut macadamia con caramelo salado; también tienen casitas de jengibre con crumble de Lotus; pasteles de pino navideño; tarta de queso quemada y brownies con decoraciones muy navideñas. Dónde: Puebla 57, Roma Norte. IG: cuarentenabaking

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Helados Carmela

 

También hay una selección de helados irresistibles para esta temporada en CDMX, la encuentras en Carmela. Esta heladería presenta cuatro sabores inspirados en la magia de la temporada invernal, ideales para compartir durante los momentos especiales de estas fiestas:⁠ mazapán, cereza stracciatella, caramelo salado⁠ y mandarina. Lo mejor es que estos helados están hechos a partir de ingredientes naturales. Un tip extra: aprovecha sus promociones como el  miércoles 2×1 en helados o la stroopwafle gratis en la compra de un café (mediano o grande) de lunes a viernes de 8:00 am a 12:00. Dónde: conoce sus sucursales. IG: heladoscarmela

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Margarette

 

Si buscas una opción de postres de temporada en Lomas de Chapultepec, tienes que conocer las creaciones de Margarette. Aquí tienen las más auténticas ginger cookies, además de casitas de jengibre y pecan pie. Toma nota: debes realizar tus pedidos al menos con un día de anticipación escribiendo al WhatsApp 5562227835. Para complementar, también puedes probar su clásico key lime pie o las galletas de avena. Dónde: Lomas de Chapultepec / entregas a domicilio. IG: margarette.cdmx

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Maricú Cocina Dulce

 

Cerramos este listado de postres de temporada en CDMX con la colección navideña 2025 de Maricú Cocina Dulce, una de las grandes pioneras de la pâtisserie française en México. No puedes dejar de probar las delicias que se preparan en la cocina de la reconocida chef Maricú Ortiz, esta vez podrás elegir entre buñuelos, bolitas de frutos secos (nuez, almendra y pistache), Fruit Cake Navideño Tradicional —hecho con frutas cristalizadas mexicanas, pino y corona de chocolate de leche con frutos secos, brownies navideños— chocomenta, galleta de jengibre y natural. Dónde: Av Moliere 222, Polanco. IG: maricucocinadulce

postres temporada cdmx

¿Listo para esta dulce misión? Elige tu primer destino y no dejes que el 2025 termine sin que hayas disfrutado de estas creaciones únicas.

 

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Llega esa época del año que a todos encanta: regalos, Santa Claus, el árbol de Navidad y la ilusión a flor de piel, pero ¿te has preguntado cuál es el origen de estas tradiciones? Seguramente no, y por eso nos adentramos a los episodios más significativos de estas festividades para descubrir cuáles son los mitos de la Navidad, cuáles son sus verdades y por qué aún así nos encanta celebrarlos. ¡Vamos a descubrirlos! Fotos: Charly Ramos

Cena Histórica: un viaje a la memoria desde la mesa

 

Antes de cerrar 2025 nos reunimos alrededor de la cocina para disfrutar de la última cena histórica del año, una experiencia curada por Food and Travel que nos ha llevado a descubrir esos capítulos de la humanidad que apasionan conversaciones. Para esta edición, Orígenes, mitos y realidades de la Navidad, la cita se dio en Heritage Bistró Bar, el espacio de cocina bistró con inspiración mexicana del Hotel Marquis Reforma. Entre su atmósfera acogedora, con tintes modernos y un aire sofisticado, el divulgador de la historia Pedro Fernández fue nuestro guía durante la velada en busca de los mitos de la Navidad.

Mitos de la Navidad

La cena se vivió con emoción y platos diseñados para disfrutar la esencia de la temporada, bajo la creatividad del chef Josué Rodríguez, director de Alimentos y Bebidas del Hotel Marquis Reforma, y Daniel Rivera, chef ejecutivo de Heritage Bistró Bar. “Todos los platos tienen algo muy atractivo, un sabor que te deja impresionado porque dices ‘nunca lo había probado de esta manera’”, nos dijo el chef Rivera para definir la esencia del menú de cuatro tiempos, creado exclusivamente para esta cena.

El mito de la Navidad más popular: ¿por qué celebrar el 25 de diciembre?

 

El primer capítulo se abrió en torno a esta interrogante. Mientras los invitados probaron el amouse-bouche, un macarrón con tartare, compota de jitomate, crema ácida, caviar y cebollín que resultó contrastante entre sabores y la textura crocante, se habló de si realmente Jesús nació el 25 de diciembre. La respuesta es que no, pero lo que sí se sabe es que la fecha tomó su origen a partir del siglo III d. C., cuando el cristianismo, como religión, se vio ante la encrucijada de competir contra otros cultos y deidades. Si muchos dioses del imperio romano y otras civilizaciones tenían fecha exacta de nacimiento, ¿por qué Jesús no?

El emperador Constantino fue el primero que empalmó la fecha con algunas festividades romanas, y el papa Liberio hizo el decreto oficial. La razón detrás se asocia a que varios dioses paganos, como Mitra, nacieron en cercanía al solsticio de invierno, por ello, lo más lógico era hacer pasar que Jesús también tenía su natalicio en la misma temporada. Así nació uno de los mitos de la Navidad más intrigantes.

Otros mitos de la Navidad: ¿existieron los Reyes Magos?

 

Melchor, Gaspar y Baltazar en realidad no aparecen con esos nombres en ninguno de los evangelios de la iglesia católica. Y mucho menos se afirma que se transportaban en un caballo, un elefante y un camello. Esto es un relato de la tradición popular que disfrutamos actualmente, pero su origen es un tanto incierto, convirtiéndolo en otro de los mitos de la Navidad. Primero, todo parece indicar que se asignó el número de tres magos porque existe el registro de los tres regalos al niño Jesús: oro, incienso y mirra. Sin embargo, no se sabe cuántos reyes magos o sabios de oriente existieron realmente.

Santa Claus entra en escena

 

Antes de platicar de este querido personaje, llegó a la mesa el segundo tiempo de la Cena Histórica sobre mitos de la Navidad. En este caso fue una terrina de foie gras con frutos secos, chutney de manzana y guayaba, y una reducción de oporto hecha por casi cuatro horas. Este plato ofreció una explosión de sabores en boca que se acompañó de pan brioche rostizado a la plancha y el maridaje preciso de Casa Madero 2V. Las etiquetas de esta vinícola mexicana que rompe récords hicieron mancuerna con los siguientes tiempos gracias a su versatilidad y estructura.

En cuanto al mito del hombre que reparte regalos desde el Polo Norte, este personaje sí existió, pero bajo otras características. Nicolás fue un obispo que vivió en Turquía hacia el siglo III d.C., con un carácter bondadoso e incluso asociado a varios milagros. Su figura llegó a Europa por medio de los holandeses y a partir de ahí, al paso de los siglos, se expandió y conoció en Estados Unidos.

¿Y el hombre vestido de rojo con aspecto bonachón? Todo fue una creación de Coca-Cola en los años 1930 del siglo pasado, aunque con una máxima muy clara: Santa Claus no tiene religión, pero sí llega a todos los rincones del mundo en la noche del 24 de diciembre, siempre y cuando los niños hayan sido buenos durante el año.

Mitos de la Navidad

El protagonista de la casa: el árbol de Navidad

 

Justo en este territorio tan personal pudimos descubrir el valor de una casa más sana, limpia y segura con Koblenz. Esta marca mexicana con más de seis décadas de experiencia nos dio una prueba de su extenso catálogo y gran calidad en cada uno de sus productos para vivir unas fiestas memorables y tener días prácticos. La estufa Ginebra con freidora de aire, la devoradora inalámbrica Orión y el horno de microondas MWKM-16IHA fueron los tres productos que nos inspiraron en esta noche, pero puedes descubrir toda su oferta en su nuevo espacio en CDMX diseñado para transformar la experiencia de compra, llamado Kasa Koblenz.

En cuanto al árbol de Navidad, este llegó a los hogares por una serie de hechos específicos: cuando la iglesia católica comenzó a evangelizar a los pueblos germánicos paganos, se dieron cuenta de que tenían una tradición arraigada a sus dioses: el adorno de los robles como forma de culto, pues creían que sus deidades vivían en los troncos y los abandonaban en invierno. Sin embargo, los cristianos los convencieron de cambiar el roble por el pino, principalmente porque este no perdía sus hojas y por su forma en triángulo, asociado a la Trinidad católica.

Mitos de la Navidad
Mitos de la Navidad
Mitos de la Navidad

El momento estelar en esta Cena Histórica

 

Para el plato fuerte se mezcló proteína de la más alta calidad y técnicas bien cuidadas para su elaboración. Se trató de un black cod (bacalao negro) traído de Alaska con salsa de gambas y pimientos asados, un marinado de miso por unas tres horas y papas confitadas con cebollas a las brasas. “Estamos hablando de un producto muy delicado, en el que lo más importante es la cocción. Y en la guarnición hicimos algo más salado para que contrastara con el sabor dulce”, explicó Daniel Rivera acerca del pescado empleado para el platillo.

El bacalao pudo aprovecharse al máximo gracias a Freshbox, una marca también mexicana que se encarga de distribuir carnes, pescados y mariscos de la más alta calidad con procesos cuidados al extremo para mantener los nutrientes y garantizar el sabor único en cada bocado.

Cena Histórica sobre los mitos de la Navidad
Mitos de la Navidad

Con estas referencias de varias latitudes se dio el momento preciso para inspirarnos a viajar junto a Visa, que invita a descubrir el mundo mediante experiencias exclusivas, seguridad y comodidad. Esta tarjeta es aceptada en millones de establecimientos, ofrece protección contra equipaje perdido y un seguro médico gratuito para sumar solo buenos momentos en cada aventura.

Y del lado de la charla nos movimos hasta el origen del Año Nuevo. ¿Por qué empezamos nuevo ciclo cada enero? Esa pregunta tuvo su respuesta en los viajes de Julio César a Egipto y su adopción del calendario solar. A través de este cambio en la vida del imperio romano, también se determinó honrar a Jano, dios de los buenos inicios, y hacer que el año nuevo cuadrara con el mes dedicado a esta deidad: enero.

Luego, la llegada del calendario gregoriano dio punto final a ese momento, así que desde el siglo XIV adoptamos formalmente la fecha para marcar el inicio oficial de un nuevo año.

Y tú, ¿ya conocías estos mitos de la Navidad? Luego de esta experiencia tienes más datos para disfrutar de las fiestas y celebrarlas con tus seres queridos. Además, podrás ser parte de las próximas cenas históricas por Food and Travel que nos esperan en 2026. Sigue nuestras redes sociales y no te pierdas ninguna.

Mitos de la Navidad

Recientemente nombrado mejor restaurante de la región por Latin America’s 50 Best Restaurants, El Chato encabeza todo un movimiento gastronómico en Colombia impulsado por la visión y perseverancia del chef Álvaro Clavijo. Así se vive una jornada de abasto, exploración y disfrute en compañía del equipo de El Chato. Fotos: Arturo Torres Landa

Buscar productos, hallar identidad

 

Álvaro Clavijo no parece tener nunca tiempo que perder. La suya es la energía de un dínamo: despierta y constante, pero canalizada. Su gesto es el de la concentración permanente, y es esa suma de intelecto y vigor lo que parece alimentar la máquina de creatividad que empuja a El Chato, su restaurante. Situado en la posición No. 1 de Latin America ‘s 50 Best Restaurants, considerado así el mejor restaurante de la región,  El Chato ya es un referente no solo de la cocina colombiana, sino del subcontinente entero.

Entre lulos y feijoas

 

A pesar de ser más joven que muchos de ellos, Clavijo forma parte de esa saga de cocineros latinoamericanos que a principios del siglo XXI supo acudir a los productos y recetas originarios para destilar de ellos la esencia de una cocina nacional e identitaria que pudiera ser traducida en clave contemporánea para las audiencias globales. Y así como los exponentes de México se envolvieron en la bandera del maíz o los de Perú en la multitud de papas, el chef de El Chato también volteó a ver a la tierra para encontrar en los numerosos frutos de Colombia las bases iniciales de su propuesta.

Cerca del mediodía, el mercado de Paloquemao tiende sus colores bajo un cielo gris de principios de año. Enorme, con sus 24 mil metros cuadrados, se trata de uno de los principales centros de abasto de Bogotá, y es gracias a su tamaño y alcance que Álvaro Clavijo lo visita para comprar algunos de los insumos que emplea en El Chato. En el piso hay costales de batata de pulpa morada y anaranjada, cajones de aguacate Choquett del tamaño de la cabeza de un chihuahua y cientos de plátanos machos colgando como estalactitas verdes.

Mercado de Paloquemao

Clavijo se detiene (por unos segundos) a revisar un manojo de arvejas (chícharos), y luego continúa la marcha hacia el local 81-081, donde un cartel con nombres en inglés y español delata el giro casi turístico que ha adquirido el puesto de Distri-Frutas Cruz. La reputación es justificada, sobre todo cuando por detrás de sus montones de productos, sacan un plato con trozos de fruta que ofrecen a los visitantes.

El mango, la pitaya o la guayaba rosa resultan ricas pero no sorprenden por ser más familiares, pero al momento de tratar de describir el sabor del lulo, la gulupa o la curuba, la corteza cerebral gustativa pierde el rumbo.

El Chato a 40 kilómetros de El Chato

 

La consigna de Álvaro Clavijo de emplear solo productos colombianos en El Chato exige una exploración más profunda, una que lleve hacia directamente al campo. Finca Tagua, a 40 kilómetros de Bogotá, es una propiedad agrícola en las verdes montañas de Guasca, en el departamento de Cundinamarca (centro de Colombia), donde el equipo de Clavijo se surte de más ingredientes.

A través de técnicas de cultivo orgánico y con el medio ambiente, aquí producen vegetales, granos, frutas y hierbas, para lo cual recurren a procedimientos rotativos que permiten tanto cosechas a corto plazo como cultivos perennes. Las cabras, vacas y gallinas criadas en esta finca andan en libertad dentro de sus parcelas, mientras el chef de El Chato y su equipo se introducen entre los sembradíos a palpar el estado de maduración de una mazorca, a sentir el aceite que segregan las hierbas al frotarlas con las yemas de los dedos.

Chef Álvaro Clavijo de El Chato, mejor restaurante de Latinoamérica
Finca Tagua

Clavijo encuentra un parche con passifloras y de entre sus flores (psicodelia pura en forma de pistilos y pétalos multicolor, largos como dedos de anémona) entre una granadilla verde, que parte y comparte para que los demás probemos la pulpa y semilla con la que habrán de inventar cocteles y platillos que exploren todos los matices de la fruta.

Finca Tagua

Así es cenar en el mejor restaurante de Latinoamérica

 

El restaurante El Chato es una proyección del propio Álvaro Clavijo, incluso en lo arquitectónico. Por fuera, el inmueble del barrio de Chapinero que aloja a este concepto también recurre a la sobriedad y elegancia del negro, aunque por dentro hay pura rumba y electricidad. Hay que sentarse en las mesas frente a la cocina abierta, la primera fila de un escenario cuyo proscenio es la barra donde los cocineros finalizan los platillos.

Técnica, producto, refinamiento, discurso: los elementos que conforman la propuesta de Clavijo muestran su paso por cocinas de Europa, en particular la de Noma, de donde los enterados afirman reconocer la precisión total en la cocción y emplatado de El Chato.

El Chato, mejor restaurante de Latinoamérica
Chef Álvaro Clavijo de El Chato, mejor restaurante de Latinoamérica
Chef Álvaro Clavijo de El Chato, mejor restaurante de Latinoamérica

El menú degustación de El Chato ofrece, por supuesto, un panorama sofisticado de los ingredientes endémicos y de la vanguardia de Colombia, una experiencia que empieza con arepas deliciosas que se acompañan con cangrejo y casabe, platillos ligeros pero sabrosos cocinados con albahaca y arvejas. Luego va cobrando sustancia con el Corazón de res, bañado en un garum de hongo shiitake, para después ingresar a la profundidad de Colombia en el plato llamado Camarón, preparado con chontaduro (fruto rojo y carnoso de palma sudamericana), coco y carantanta, este último, producto típico de del departamento del Cauca que se elabora con la masa seca que se pega al interior de una olla donde cocieron maíz.

El Chato, mejor restaurante de Latinoamérica
El Chato, mejor restaurante de Latinoamérica

El Tamal nos mantiene dentro del país gracias al uso de caracol del Caribe y de pusandao, un caldo espeso del Pacífico colombiano que puede llevar pescado, carne y plátano: combustible para seguir bebiendo vino y viche de azúcar fermentada. Y al llegar al plato fuerte, lo hacemos probando una lengua de ternera acompañada de una salsa de pimienta verde, berros y calabacín. Lustrosa y rica, rodeada de una salsa aterciopelada de color verde intenso, se acompaña también con una (enorme) hormiga culona en un guiño hacia la frontera Amazónica de Colombia.

Como resulta natural, tanto el menú degustación como el menú a la carta se modifican a lo largo del año de acuerdo con la disponibilidad y frescura de los ingredientes. Una vez claro lo anterior, recomiendo llamar con anticipación a El Chato para comprobar si el postre con hinojo y mambe estará disponible en la visita.

Elaborado con el ancestral polvo verde que se obtiene de moler hojas de coca, su potencia herbal tiene la capacidad de calmar el mal de altura y de hacer que pierda la vergüenza de pedir un segundo plato de este postre, por favor.

Entre historia, sabor y arquitectura, La Casa del Mendrugo emerge como una casona que resguarda el pulso antiguo de Puebla. Su propuesta combina patrimonio, cocina tradicional y hallazgos arqueológicos, invitando a descubrir un espacio donde cada detalle narra un fragmento del pasado. Descubre más razones para visitarlo. Texto: Luza Alvarado / Fotos: Cortesía

La historia detrás de La Casa del Mendrugo

 

Ubicada en una de las zonas más hermosas del Centro Histórico de Puebla, La Casa del Mendrugo es un tesoro gastronómico y arquitectónico que cuenta diferentes capítulos de la historia de Puebla.

Este inmueble del siglo XVI fue construido para funcionar como un colegio de la orden jesuita, el Colegio de San Jerónimo. Así, el lugar funcionó como tal hasta la expulsión de los jesuitas de la Nueva España. Y por si te lo preguntabas, su nombre actual proviene de la palabra “mendrugo”, que simboliza las limosnas que se donaron para solventar su construcción.

Posteriormente, el edificio fue usado como pensión para estudiantes y, con las Leyes de Reforma, pasó a manos privadas. Desde entonces tuvo varios dueños, incluyendo familiares del actual propietario, quien la restauró en 2008 después de años de abandono. Es así como este restaurante llegó a como se conoce actualmente.

Un restaurante y algo más

 

Durante la restauración de La Casa del Mendrugo se hallaron importantes vestigios arqueológicos: un pozo colonial, entierros prehispánicos con influencia olmeca y cerámica virreinal. También se incorporaron piezas ceremoniales prehispánicas provenientes de los valles centrales de Oaxaca, donadas por el abogado Jorge Roberto Ortiz-Dietz, de origen zapoteca-alemán.

Con todos estos hallazgos se creó un museo en la segunda planta de la casa. Este alberga tres colecciones principales que se complementan con exposiciones temporales.

El patio de La Casa del Mendrugo funciona hoy como restaurante, y en una de las accesorias se abrió La lonchería de Chuchita, con un menú de cafetería. Ambos lugares ofrecen cocina poblana, española e internacional, integrando las numerosas influencias culturales que ha recibido Puebla a lo largo de su historia.

La tradición de Puebla está bien representada en el menú por el mole, el pipián verde, la lasaña de huitlacoche y las infaltables chalupitas. La paella, las tapas y tortas de jamón serrano y los vinos para maridar forman parte de la sección española de la carta.

Además, en La Casa del Mendrugo hay platillos internacionales, como pastas, cortes y ensaladas y ofrece recetas de temporada que expresan la identidad de Puebla. Entre ellos, los chiles en nogada durante los meses de agosto y septiembre, así como el tradicional mole de caderas en octubre y noviembre.

Visita pronto este lugar

Además de probar el restaurante o la cafetería de La Casa del Mendrugo, otro de los espacios imperdibles es su tienda, la Casa de Innovación y Diseño Artesano Tina Valente. Ofrece textiles, cerámica, joyería y objetos de diseño realizados por manos mexicanas. Un lugar para perderse y encontrar ese regalo único para llevar a casa.

¿Ya se te antojó comer en La Casa del Mendrugo? Visítalo pronto en Puebla. Cheque promedio: $700 MXN. Dónde: Calle 4 Sur 304, Centro, Puebla. casadelmendrugo.com

Si ya te antojamos conocer Puebla, toma nota de estos cuatro lugares que te encantarán.

Unos 750 kilómetros de longitud te esperan con aventura y sabor sin límites. Estamos hablando de Baja California, el estado fronterizo donde se entrelaza el mar con el desierto, y la adrenalina con el apetito. En este territorio no solo comes muy bien, sino que lo vives al máximo con planes que no puedes encontrar en ningún otro espacio del país. ¿Quieres saber qué comer y disfrutar en tu próxima aventura por aquellas tierras? Sigue leyendo. Fotos: Cortesía

Contrastes y paisajes extremos: aquí nace la cocina de la Baja

 

Si hay algo que hace singular a Baja California es su entorno. Una ubicación privilegiada entre el océano Pacífico y el golfo de California le ha dado un semblante bien definido a la zona, donde conviven el mar, los acantilados, las montañas y los valles junto a largas extensiones áridas. Y en el plato, también se reflejan estos opuestos que dan identidad a toda su cocina.

El estado es cuna de la famosa ensalada César y ofrece un mosaico de productos de mar como en pocas regiones; cuenta entre sus ingredientes endémicos con chiles, dátiles y cítricos, en su suelo se produce la mayor cantidad de vino del país y por si fuera poco, sus recetas se sazonan con la influencia de otras culturas.

Qué comer y disfrutar en Baja California
Qué comer y disfrutar en Baja California

Pero quizá lo más increíble está en dónde comes. Mientras pruebas sabores únicos, también puedes experimentar naturaleza, entornos salvajes y cielos memorables. Por eso, hemos formulado nuestra guía de qué comer en Baja California junto a los tips de qué vivir en cada región de un estado con siete municipios y entornos de personalidad propia.

Qué comer y disfrutar en Baja California

Qué comer y hacer en tu visita por Baja California

 

Desde el norte, hay que ir a Mexicali, la capital del estado. Ahí hay dos protagonistas clave: el desierto y los dátiles. Para disfrutar, puedes hacer un recorrido por las dunas al atardecer: Cuervitos o Algodones ofrecen aventuras como sandboarding y escenarios de ensueño para amantes de la fotografía. En el plato, hay que apuntar a la carne asada y a los postres con dátil cachanilla, de sabor dulce y presencia única en esta región.

Qué comer y disfrutar en Baja California
Qué comer y disfrutar en Baja California

Hacia el corazón montañoso del estado, en Tecate, prepárate para surcar uno de los paisajes más impactantes en tu paso por La Rumorosa, donde conviven formaciones rocosas, cañones y extensas superficies de desierto. El entorno es ideal para subir la emoción con actividades extremas como escalada, practicar ciclismo o marcar una pausa en sus miradores. La comida es igualmente una experiencia singular: no te vayas sin probar el pan artesanal y sorprenderte con las propuestas de alta cocina.

Si estás en el Valle de Guadalupe, la brújula marca recorrer viñedos, quedar sin aliento ante los conmovedores valles y catar la producción de alma propia que toma forma en más de 200 bodegas en la zona. Suma a tus actividades la opción de fogatas, paseos relajados en bici y una oferta culinaria que ya es famosa en todo el mundo y premiada por las guías más prestigiosas.

Qué comer y disfrutar en Baja California
Qué comer y disfrutar en Baja California

Muy cerca de ahí, en el Pacífico central, vas a descubrir Ensenada y Rosarito. Esta zona es famosa por su mar, y codiciada por sus productos súper frescos. Las carretas de mariscos son un clásico de esta región, al igual que los tacos de pescado y los platos a base de langosta. De hecho, aquí es imperdible la langosta al estilo Puerto Nuevo.

Y para disfrutar, toma en cuenta la pesca deportiva, el surf y el avistamiento de fauna como los lobos marinos.

Qué comer y disfrutar en Baja California
Qué comer y disfrutar en Baja California

Nuestra última recomendación de qué comer y hacer en Baja California nos lleva a San Felipe y San Quintín, dos localidades que comparten la esencia de mar y desierto. Entre la agenda hay que considerar el kayak, las rutas marinas y la visita al conjunto de volcanes inactivos en San Quintín, donde se ha desarrollado un entorno que parece de otro planeta por unir en un solo espacio humedales, conos y dunas. Aquí son esenciales los ostiones de Bahía Falsa y los mariscos más frescos que vas a probar.

 

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Este viaje para almas inquietas puede encontrar su aliado en la cerveza artesanal del estado. Te contamos aquí la historia, mientras decides cuándo empezar tu aventura.

La comida navideña de México ofrece un viaje de aromas y colores que recorren todo el país: cada región deja su huella en la mesa, desde el mole con romeritos del centro, hasta los tamales envueltos en hojas de totomoxtle en el sur. La cena de Nochebuena se convierte en un verdadero mapa de tradiciones familiares, donde cada receta guarda historias, ingredientes locales y técnicas heredadas que se sienten en cada bocado. Lo que hace única a esta temporada es su diversidad: cada hogar tiene sus rituales, cada mesa una historia, y cada platillo un secreto que vale la pena descubrir. Fotos: Adobe Stock

Comida navideña en México que revela la riqueza gastronómica del país

Romeritos

 

Muy populares en el centro de México –especialmente en CDMX, Puebla, Estado de México y Tlaxcala– los romeritos son un quelite de sabor ligeramente salino que, al cocinarse en un mole profundo y aromático, se transforman en un plato totalmente festivo, un clásico de la comida navideña en México. Se sirven con tortitas de camarón seco y papas, una mezcla que refleja el mestizaje culinario.

Su preparación comienza con la limpieza y hervor de los quelites antes de integrarlos al mole espeso, un paso clave para equilibrar sabores. Aunque pueden comerse en otras fechas, su presencia en estas regiones es sinónimo de la Navidad.

Romeritos. Así es la comida navideña en México.

Pavo navideño

 

Aunque el pavo es originario de Mesoamérica, la tradición de servir pavo en Navidad tomó fuerza con la influencia europea y las celebraciones decembrinas católicas. En México, se acostumbra asarlo entero y rellenarlo con una mezcla de nueces, carne molida, frutas secas y especias, lo que aporta aromas cálidos y un carácter festivo al platillo. Su cocción lenta es clave para lograr una carne jugosa y una piel dorada que anuncia la cena principal. 

En algunos estados del norte se acompaña con puré, mientras que en el centro se sirve con salsas más especiadas. Cada bocado combina historia y tradición, y por eso sigue siendo uno de los platillos de comida navideña en México más esperados del año.

Pavo navideño. Así es la comida navideña en México.

Tamales

 

Los tamales tienen un origen profundamente prehispánico y su presencia en Navidad está ligada a su carácter comunitario: se preparan en familia, con un proceso que involucra maíz, masa, rellenos y envolturas vegetales. Dependiendo de la región, pueden ser de mole, de rajas, de cochinita, o dulces con frutas y colorantes naturales.

El toque navideño suele incluir ingredientes de temporada como ciruelas, pasas o nueces. Su cocción al vapor permite conservarlos calientitos por horas, lo que los hace ideales para largas reuniones, por eso son uno de los platillos de la comida navideña en México más queridos.

Tamales. Así es la comida navideña en México.

Bacalao a la vizcaína

 

Este platillo llegó desde la tradición ibérica, donde el bacalao seco era típico en días de vigilia. En México se adaptó añadiendo jitomate, cebolla, aceitunas, alcaparras, papa y, en algunas versiones, chile güero. El proceso de desalar el pescado durante varias horas es parte fundamental de su preparación y del sabor final. 

Su mezcla de notas saladas, ácidas y ligeramente dulces le ha permitido mantenerse como uno de los infaltables de la comida navideña en México, especialmente en el centro del país. Se sirve bien caliente, acompañado de pan y suele cocinarse en grandes cazuelas para compartir entre toda la familia. 

Bacalao. Así es la comida navideña en México.

Lomo o pierna de cerdo

 

El lomo –o la pierna de cerdo– son de los grandes protagonistas de las mesas mexicanas en Navidad por su sabor intenso y su carne jugosa. Se marina con especias, jugo de frutas o un toque de vino tinto, y se glasea con salsas agridulces de ciruela o arándano, que le dan un toque festivo y sofisticado. 

La pierna, con su mezcla perfecta de grasa y carne, se mantiene tierna tras horas de horneado, mientras que el lomo ofrece un corte más delicado y suave. Se sirve acompañado de puré, verduras rostizadas o frutas en almíbar.

Lomo. Así es la comida navideña en México.

Ensalada de manzana

 

La ensalada de manzana dulce es un clásico dentro de los platillos de la comida navideña en México. Su base son manzanas en cubos combinadas con leche condensada, que le dan una textura cremosa y un sabor suave y dulce. A esta mezcla se le agregan piña en almíbar, pasas, nueces y, en algunas versiones, cerezas o durazno, creando un contraste ideal con los sabores salados de la mesa.

Se prepara con anticipación y se sirve fría, convirtiéndose en el toque dulce que corona a la perfección la cena navideña.

Ensalada de manzana. Así es la comida navideña en México.

Buñuelos

 

Dentro de las preparaciones de comida navideña en México, los buñuelos dorados destacan porque no pueden faltar en las mesas mexicanas durante diciembre. Su masa delgada de harina, huevo y manteca se fríe hasta quedar perfectamente crocante y se espolvorea con azúcar, canela o se baña con jarabe de piloncillo, logrando un sabor festivo e irresistible. 

Llegaron a México desde España durante la época virreinal, pero aquí se transformaron con técnicas e ingredientes locales, convirtiéndose en un postre emblemático de posadas y reuniones familiares. Comerlos recién hechos, calientitos y crujientes, se ha vuelto un ritual de la temporada que muchos esperan.

Buñuelos. Así es la comida navideña en México.

Ponche caliente

 

Aunque no forma parte de los platillos de Navidad como tal, el ponche es la bebida que acompaña y eleva cada bocado, llenando de calidez la mesa. Combina frutas profundamente mexicanas como el tejocote, la guayaba y la caña con especias aromáticas como canela y clavo, cocinadas a fuego lento hasta que los aromas se intensifican y el dulzor natural se vuelve irresistible. 

Muchas familias agregan piloncillo, y algunas incluso lo preparan con ‘piquete’, ya sea ron o whisky, que intensifica su sabor y aporta un carácter festivo. 

ponche navideño. Así es la comida navideña en México.

La Navidad en México se saborea en cada plato: cada receta cuenta una historia, refleja tradiciones familiares y celebra la riqueza culinaria de cada región. Desde los romeritos y el pavo, hasta el bacalao, el lomo y la ensalada de manzana, la mesa se convierte en un verdadero festín de sabores y colores. La comida navideña de México no solo nutre, sino que une a las familias, mantiene vivas las tradiciones y hace que la temporada sea inolvidable.

Si este año te toca ser el anfitrión, aquí te compartimos 5 recetas sencillas y deliciosas que seguro conquistarán a todos en la mesa.