Archivos

Si acaso visitar un sitio como Los Cabos, en Baja California Sur, no fuera suficiente para deleitar los sentidos al máximo, su impresionante paisaje desértico mezclado con el azul intenso del Mar de Cortés, una exquisita oferta hotelera de gran nivel y una generosa variedad culinaria y de entretenimiento, siempre existirá un solo pretexto para visitarlo cuando menos una vez al año.

El Festival de Queso y Vino Los Cabos, que se realiza en el mes de marzo en el hotel Sheraton Grand Los Cabos Hacienda del Mar, es una exuberante fiesta dedicada a esos dos personajes culinarios capaces de saturar el paladar de historias, encuentros y sensaciones.

Fueron 126 variedades de quesos y cerca de 70 etiquetas de vinos de distintas partes del mundo desfilan ante los ojos insaciables de buscadores de placer, en esta que es su sexta edición.

Chaumes, Extra-sharp White cheddar, Caciocavallo, Havarti, Tomme de Savoie Lait Cru, Proboleta Rioplatense, Padua, Junípero añejo, Menhir, Brie de Meaux, Boursin herb, Mascarpone... Todos esos quesos esperan ansiosos a ser probados, saboreados y devorados por todos los que han asistido a esta fiesta, quienes se muestran alegres, ansiosos e impacientes por lograr que la noche -y el estómago- les dure lo suficiente para lograr probar de todo.

Con copa en mano, y al ritmo de la música del grupo que ameniza la reunión, los congregantes a este templo culinario se pasean de estación en estación, buscando el bocado que más los seduzca. Los pedazos de pan de diferentes texturas, colores, formas y tamaños se desbordan en grandes canastas; los mejores acompañantes para limpiar el paladar entre cada muestra, las uvas, reposan en recipientes de peltre.

 

El menú

Los platos van y vienen entre las manos de los comensales y los chefs, quienes trabajan en los centros de alimentos y bebidas de este hotel anfitrión. Ellos están atentos a las preguntas y dudas de quienes cuestionan cuál recomiendan y con qué vino es mejor acompañarlo.

Gaytan Castan, chef del restaurante De Cortez, recomienda un parmesano italiano muy fuerte, que se acomoda bien con un vino rosado, o un chirre, que es parecido al gouda, pero con sabores más fuertes; este también va con un rosado o un tinto. Por último, invita a probar un queso francés, el más fuerte y de sus preferidos, el cantal, que se toma con un vino tinto.

La fiesta sigue, y las 700 almas que año con año esperan ansiosas este magno evento, demuestran con sonrisas y caras de complacencia que se la están pasando más que bien. Porque no sólo están disfrutando de los mejores quesos y vinos del país y del mundo, sino que están probando otras delicias planeadas con mucha antelación y curadas con dedicación por las manos expertas del cuerpo gastronómico del hotel anfitrión.

 

Cristian Schwuger, chef ejecutivo del Sheraton Grand Los Cabos Hacienda del Mar, explica la variedad de acompañantes para complementar la experiencia: grilled cheese, sándwiches, pastas al formaggio, pizzas de higo y miel, quiche, raclette, carnes frías, marinadas, escabeches y helados de queso de cabra y vino tinto, entre otras suculencias.

Quienes llenan y rellenan las copas ansiosas son tres casas vitivinícolas: Casa Madero, Viña de Frannes y El Cielo. Pero también hay proveedores que representan otras vinícolas; cada uno trae de seis a siete etiquetas.

El Festival Queso y Vino Los Cabos no sólo llena de alegría y explosión de sabores a quienes asisten. Todas las entradas, de un costo por persona de $999 pesos, se donarán a Los Cabos Children’s Foundation, una asociación civil dedicada a la salud de los niños de Los Cabos y todo Baja California Sur.

Locación sin igual > Sheraton Grand Los Cabos Hacienda del Mar

La experiencia ofrecida por el festival no estaría completa sin hospedarse en el Sheraton Grand Los Cabos Hacienda del Mar, que, como su nombre lo indica, te transporta a una elegante construcción colonial muy mexicana, de patios con fuentes, columnas y arcos.

Distribuidas en 12 villas, sus 270 habitaciones están exhaustivamente cuidadas en sus detalles arquitectónicos y amenidades. Ofrece también 31 suites, con una, dos o tres recámaras.

Presume de tener el gimnasio más grande del destino, con aparatos nuevos; seis restaurantes de variedad gastronómica -dos tienen el distintivo Five Star Diamon Award, De Cortez Grill y Pitahayas-, seis bares y un spa, Cactus, donde podrás elegir un masaje relajante o algún tratamiento de belleza para auto consentirte.

Para conocer más, visita: sheratonhaciendadelmar.com

Misión de ceviches y aguachiles

Al llegar la cuaresma también se acerca la temporada de ceviches y aguachiles de Hoteles Misión, con recetas que respetan la tradición de los productos del mar como camarones y pescados frescos, así como elementos de la tierra, entre ellos el pepino y la cebolla morada, y que se enriquecen con chile habanero, serrano y de árbol.

Siendo el primer año en que la cadena lanza una oferta gastronómica elaborada con mariscos, serán tres los platillos basados en cocina sinaloense a presentarse en los 21 restaurantes Del Pueblito de los Hoteles Misión de la República Mexicana, del 15 de marzo al 15 de abril.

ceviches y aguachiles

El chef ejecutivo de Hoteles Misión Toreo Centro de Convenciones, Daniel Rojas, presentó los tres platillos. El primero es un ceviche de pescado muy fresco al paladar, compuesto de pescado blanco, cilantro, cebolla morada, pepino y decorado con aguacate.

Para paladares que soportan más el picor se recomienda la elección del aguachile rojo de camarón cocido en limón, al que se le agrega una salsa de chile de árbol, limón y ajo, con aguacate y pepino. También está el aguachile verde con camarón cocido con limón, acompañado de una salsa con cilantro, limón y chile serrano, además de un toque de cebolla morada.

ceviches y aguachiles

Cada uno de los platillos tendrá un costo de 140 pesos y la sugerencia de bebida para que acompañes los platillos es una cerveza fría con la intensión de contrarrestar el sabor del picante y ajustar el paladar para el siguiente bocado, según la recomendación del chef. Checa qué sucursal te queda más cerca y disfruta de la temporada de ceviches y aguachiles en hotelesmision.com.mx

La edición mexicana del evento premium que reúne a los profesionales de las industrias restaurantera y hotelera en Lyon, Francia, desde hace más de 30 años, se ha consolidado en nuestro país como una de las mejores expos de food service, hoteles y restaurantes, luego de dos exitosas ediciones. Por ello, ahora anuncia su tercera muestra, que contará con la presencia de la chef Josefina Santacruz, propietaria de los restaurantes Sesame y Paprika, quien será embajadora por tercer año consecutivo. La cita será del 11 al 13 de abril en el World Trade Center de la Ciudad de México, donde se espera la asistencia de poco más de 12 mil visitantes.

Como parte de las actividades que tendrá Sirha México, se realizarán las eliminatorias continentales de los concursos más importantes en el mundo de la gastronomía. Se trata del Bocuse d’Or y la Coupe du Monde de la Pâtisserie. Para el Bocuse d’Or América, estarán compitiendo 12 equipos (6 por día) que deberán elaborar 2 recetas a base de lechón y salmón, mientras que en la Coupe du Monde de la Pâtisserie: Copa Maya, serán solo 8 los contendientes que participarán con esculturas de azúcar y chocolate, así como postres al plato. La final de ambos será en enero 2019 en Sirha Lyon.

Sirha

Concursos Nacionales

Asimismo, se desarrollarán concursos nacionales como la 2da Copa Sirha, en el que se presentarán propuestas de armonización entre vinos y platillos; la Copa Mexicana de Barismo, donde los participantes deberán demostrar sus habilidades en las categorías de espresso, arte late y brewing. Y en la Copa Food Service de Panadería, profesionales del pan hornearán piezas clásicas y de tendencia, promoviendo recetas saludables.

También habrá espacios de degustación y demostración de quesos, vinos, charcutería y pan en La Ruta del Queso y el Vino; y de cerveza artesanal en el territorio Cerveceros ACERMEX. Mientras que en el festival de cocina World Omnivore Tour, renombrados chefs como Sofía Cortina, Joaquín Cardoso, Eduardo García y Pablo Salas, compartirán su saber culinario en clases magistrales.

Sirha

Los visitantes podrán encontrar proveedores de alimentos, bebidas y servicios, así como utensilios, maquinaria y accesorios de cocina, entre mucho más. No te pierdas este evento exclusivo para profesionales del sector. Regístrate gratis antes del 10 de abril en sirha-mexico.com

Sitio arqueológico es encontrado en el Pico de Orizaba

Una estructura de tipo cuadrangular que podría ser un adoratorio prehispánico con posible uso astronómico y ritual denominado tetzacualco, fue hallado en la ladera oeste del volcán del Pico de Orizaba, por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), junto con el arqueólogo y espeleólogo Ismael Arturo Montero García.

Instituto Nacional de Antropología e Historia

De acuerdo con información del INAH, en el sitio ceremonial también se encontraron cerámica decorada y lítica dispersa en la superficie, lo cual constituye hasta el momento, el más grande de esa cúspide, cuya temporalidad podría oscilar entre los periodos Clásico (200 – 700 d.C.) o Epiclásico (700 – 900 d.C.).

El hallazgo es similar a los registrados en el Iztaccíhuatl, el Popocatépetl y en el Monte Tláloc.

Pico de Orizaba
Foto: Arturo Montero, INAH.

Restauración del Patrimonio Cultural y Ecológico en los Volcanes

La investigación comenzó en el año 2005, cuando Ismael Montero, miembro del Proyecto Eje Investigación, Estudio, Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural y Ecológico en los Volcanes, que desarrollan la Escuela Nacional de Antropología e Historia y la Dirección de Estudios Históricos, observó en una fotografía aérea que en un paraje de la ladera oeste del Pico de Orizaba se distinguía una estructura cuadrangular. En su momento supuso que se trataba de un adoratorio prehispánico de los denominados tetzacualco.

A principios de 2017, como parte del trabajo que desarrolla el investigador en la Comisión Nacional para Áreas Naturales Protegidas, comenzó a investigar más a fondo sobre esta cumbre conocida en náhuatl como “Citlaltépetl”.

En octubre del año pasado, ascendió junto con los investigadores María de Lourdes López Camacho y Osvaldo Murillo, del INAH, y los guías de montaña Rodolfo Hernández, Martín Moreno, Nadia Mota y Ariana Jiménez, a la ladera oeste del volcán en busca de aquello que había observado en la ilustración satelital.

Foto: Lourdes López, INAH.

Pico de Orizaba

De esta forma fue que el equipo halló a cuatro mil 230 metros sobre el nivel del mar, con una vista hacia el Valle de Puebla-Tlaxcala, un sitio arqueológico de características similares al tetzacualco del Monte Tláloc, el cual se identificó con el nombre de Poyauhtlan, que en náhuatl significa “Lugar donde se hacen ligeras las nubes”.

En dicho punto fue donde se localizó una estructura cuadrada; con paredes de dimensiones como: el muro sur, 35 metros de largo; el poniente, 35.7 m; el norte, 35.6 m, y el este, 35.2 m, con un área general aproximada de mil 188 metros cuadrados.

Asimismo, la edificación presenta un par de salidas o aperturas. La primera, ubicada al poniente, mide aproximadamente 4.6 metros. La segunda mide aproximadamente 2 metros, presenta un par de posibles escalones y se ubica en el flanco norte, al frente se localiza un monolito.

Pico de Orizaba
Foto: Arturo Montero, INAH.

 

Durante la exploración, también se hallaron abundantes materiales cerámicos en superficie, con formas similares a las de las fases Xolalpan, Metepec y de tipo Coyotlatelco. Respecto a los objetos líticos, se encontraron restos de pizarra, navajillas y puntas de flecha de obsidiana gris, algunas tan intemperizadas que tienen tonalidad blanca.

El especialista Arturo Montero García concluyó que de confirmarse la presencia de al menos un tetzacualco para el Pico de Orizaba, la personalidad teológica de la montaña alcanzaría mayor relevancia.

El sabor de viajar te incita a la búsqueda de nuevos secretos, así como a volver a los lugares que te brindaron buenas experiencias. San Miguel de Allende no falla en esto. Los recorridos por este Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO siempre llevan a The Restaurant, un espacio gastronómico obligado que recién cumplió 10 años.

Su chef, el estadounidense Donnie Masterton’s, se ganó los paladares tanto de los locales nacionales como de los lugareños procedentes de otras partes del mundo, a través de uno de los primeros fine dining del destino que apoyó al producto de la región hace una década.

Para conmemorar dichos logros, Donnie realizó una cena especial para la cual invitó a sus amigos cocineros, entre ellos: Lalo García (Maximo Bistrot, Ciudad de México), Octavio Becerra (Edin Park, Los Ángeles), Tomás Bermúdez (La Docena, Guadalajara), Matteo Salas (Áperi, San Migue de Allende) y Joseph Hargrave (Tacolicious, San Francisco). Así, en un patio de inspiración marroquí se sirvió un menú de 10 tiempos maridados con vinos de la región, de otras partes del país e internacionales, además de la cerveza local Dos Aves y el tequila Casa Dragones.

La localidad y la multiculturalidad

No fueron las únicas particularidades de la cena. Ésta también fue acompañada por excelente música: cada chef hizo una playlist para armonizar su platillo. Destacó el huevo cocido, puré de coliflor caramelizada, queso parmesano y trufa dentro de un frasco para comerse a cucharadas, de Octavio Becerra, mientras sonaba Summer Madness de Kool & The Gang. De la misma sorprendió la maestría y limpieza de sabor de la panna cotta de yogurt de rancho y miel de mezquite del chef de la casa Donnie cuando se disfrutaba Catfish de Bob Dylan.

Sin duda, este restaurante sabe hacerle honor a la cocina casual y reconfortante que refleja la temporalidad de los ingredientes, en un ambiente siempre ameno. De ahí el éxito de The Restaurant. Dónde Sollano 16, Centro, San Miguel de Allende. Teléfono. (415) 154 7862. therestaurantsanmiguel.com

Cinco destinos para escapar del calor

Hay fríos que paralizan. Es imposible respirar porque sientes como se filtra hasta los pulmones y te congela los órganos internos. Y sin embargo en ocasiones sentimos que es el clima ideal para beber una buena taza de café, té o chocolate con la compañía adecuada. Aquí te prestamos un listado de los cinco lugares a los cuales debes ir acompañado y si disfrutas de la aventura.

Montreal 

para escapar del calor

Perteneciente a la provincia de Quebec, en Canadá, es el lugar más importante de habla francesa en todo el continente americano. Montreal está considerada como la capital cultural, por ello te recomendamos visites el museo de Bellas Artes y de arqueología. De igual forma camines por los barrios de la ciudad donde se ofrece una gran variedad gastronómica, siendo buenos refugios para atajarse del intenso frío.

Islandia

Aquí el fuego y la nieve se contraponen, representan una lucha constante para configurar el paisaje. Ubicado en el extremo noroeste de Europa, es un lugar para encontrarse, las comodidades disminuirán según tu grado de aventura puesto que la oferta turística va desde lo más cómodo, como ir y venir a las reservas y parques ecológicos en auto, o en su defecto, practicar el senderismo donde percibirás un alto grado de silencio.

Estocolmo

para escapar del calor

La capital de Suecia está repartida en 14 pequeñas islas y todas ofrecen una experiencia inigualable. Galma Stan es una pequeña ciudad fundada en 1252, por tanto este lugar ofrece un turismo histórico singular por sus casas, edificios públicos e iglesias de estilo gótico. Son 80 los museos que puedes encontrar en Estocolmo, entre ellos está el de Alfred Nobel, inventor del premio Nobel, donde descubrirás su vida y la explicación de las categorías del galardón.

Suiza

Este país cuenta con una de las mejores infraestructuras de transporte público del mundo. El glacier express realiza un recorrido de ocho horas llevándote por toda la Cordillera de los Alpes; atraviesa 91 túneles, 291 puentes y une dos de las localidades más hermosas: St.Moritz y Zermatt. Podrás realizar ecoturismo, senderismo y, si eres de los que disfruta una cielo estrellado y arroparte con el frío, podrás acampar bajo el manto celeste.

San Petersburgo

para escapar del calor

 

La historia de Rusia en sí es controvertida, por su pasado comunista, por tanto ajena a la visión de mundo occidental. A razón de esto, los monumentales castillos de los zares convertidos en museos que resguardan grandes obras de arte ruso, las iglesias, como la del Salvador sobre la sangre derramada, imponentes y totalmente inusuales a lo que conocemos, se te impondrán a la percepción como una experiencia de descubrir lo otro, al otro.

Hace 56 años nació Los Almendros, restaurante que desde entonces ha traído a la Ciudad de México, la cocina tradicional yucateca. Originalmente el lugar pertenecía a un privado, sin embrago, grupo CMR, se percató de su valor y fue éste quien trajo a la capital mexicana este clásico sitio de desayunos y comidas.

De sus dos sedes, Polanco e Insurgentes, la primera en abrir fue ésta última, por lo que su arquitectura que evoca a una de las típicas casonas que se encuentran en Paseo Montejo, Mérida. Nosotros visitamos la de Polanco, donde el líder culinario Ambrosi Vara, de la mano del chef Miguel González Calderón, sirven platillos con recetas apegadas a la tradición.

Los Almendros

Uno de ellos es el panucho de cochinita pibil, de sabor equilibrado e indulgente; así como el pescado mero a la tikin xic, con achiote, naranja agria, acompañado de arroz blanco.

En cuanto a sus bebidas puedes elegir aguas de fruta fresca o una champola, bebida clásica, hecha con agua de horchata hecha en casa con una mezcla de helado artesanal de mamey, coco o guanábana. Dónde: Campos Elíseos 164, Polanco y Avenida Insurgentes Sur 1759, Guadalupe Inn.  Cheque promedio: $350 pesos. Teléfonos: 5531 6646 y 5663 5151. losalmendros.com.mx

Los Almendros

San Luis Potosí es Patrimonio de la Humanidad

Un Centro Histórico, 70 hectáreas, 42 calles, 1,500 inmuebles, antiguas casonas transformadas en museos y restaurantes, templos barrocos y construcciones neoclásicas… El conjunto de estas estructuras y su excelente estado de conservación hizo que San Luis Potosí presuma hoy la certificación de Patrimonio Mundial. Nombramiento que la UNESCO y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), le concedieron el pasado 8 de marzo de 2018.

Museo Nacional de la Máscara

Esta distinción es el resultado de un cuarto de siglo de trabajos realizados por los gobiernos del estado y de la ciudad para conservar en buen estado la arquitectura de su centro histórico. Sitio que incluye monumentos como la Catedral, el Museo Nacional de la Máscara, El Centro de las Artes, la Plaza de Aranzazú, la Iglesia del Templo del Carmen, el Teatro de la Paz, el museo del Virreinato, la Plaza de San Francisco y el Jardín Hidalgo.

 

San Luis Potosí

San Luis Potosí es el primer estado mexicano que ambas instituciones reconocen como Patrimonio Mundial, por lo que en su nombramiento se incluye también al Camino Real de Tierra Adentro, ruta utilizada entre los siglos XVI y XIX para transportar la plata extraída de las minas de San Luis Potosí, Zacatecas, Guanajuato. ¡A visitarlo!

También te puede interesar Platillos tradicionales de San Luis Potosí. 

 

 

 

 

Okinawa: sabiduría natural

La isla japonesa de Okinawa ha desarrollado una cultura gastronómica vibrante que nutre a una de las poblaciones más longevas del mundo. Michael Raffael se encuentra con algunas de las personas que se esfuerzan por mantener viva la tradición. 

Fotos: Peter Cassidy.

Un par de perros-león, mejor conocidos como shisa, custodian el portal del castillo Shuri, en Okinawa. El macho, boquiabierto, permite que la buena fortuna entre por la puerta.

Su compañera, con el hocico cerrado, evita que se vaya. Los emblemas se repiten en toda la isla, en las paredes, los tejados, las tiendas y los hoteles. Estas estatuas, a menudo feroces, a veces cómicas o incrédulas, reflejan el enfoque ambivalente de la isla japonesa hacia las influencias extranjeras. Acepta todo, desde cerdos negros chinos hasta Spam (una especie de jamón en lata), y luego hacen algo inesperado con ello.

El reino de Ryukyu

En la época feudal era un país independiente con su propia forma de vida y se hablaban al menos cuatro idiomas. El reino de Ryukyu, fundado en 1422, se convirtió más tarde en el Estado vasallo del clan japonés Satsuma, pero continuó hasta mediados del siglo XIX, cuando el gobierno Meiji lo anexó al país.

Después de la devastación de la Segunda Guerra Mundial, la isla pasó dos décadas bajo administración estadounidense antes de que Estados Unidos se la devolviera a Japón. Los shisas no los protegieron del mundo exterior, pero los habitantes de Okinawa se han reinventado para obtener una identidad propia.

Pottery Street

En Tsuboya se encuentra Pottery Street, una calle especializada en alfarería, fundada por un decreto del rey Ryukyu en 1682, cuyas cerámicas van desde lo exagerado hasta lo exquisito.

Okinawa

Okinawa

Okinawa es tanto una isla como una flotilla de islas más pequeñas, algunas vinculadas a ella por puentes. Los alrededores de Naha, la capital, son un revoltijo de construcciones anárquicas de concreto, abrazados a las vías del monorriel, que actúa como la espina dorsal de la ciudad y se extiende por valles estrechos.

Más allá, se encuentra la selva subtropical, salpicada por pueblos productores de azúcar, beni-imo (camote morado) y arroz. Junto con los mariscos, frutas y hierbas, éstos forman la base de la dieta de Okinawa, la cual al parecer es una verdadera receta para la longevidad. En la aldea de Ogimi, el dietista y propietario de una marca de café, Emiko Kinjo, dice que aquí las personas viven más de 90 años, más que en cualquier otro lugar en Japón: “Plantar sus propias verduras, cosecharlas, cocinarlas y comerlas. Es un ciclo virtuoso. Si cultivas tu comida, ésta te dará energía”.

La fórmula, admite, no varía mucho de como era en el pasado, cuando los campesinos apenas si tenían la suerte de llegar a una mediana edad. Lo que ha cambiado es que ahora se consume algo de proteína animal, el régimen está mejor equilibrado y hay acceso a la medicina moderna. Su amiga Taira-san, de 99 años de edad y 1.20 metros de estatura, se acerca en su triciclo después de pasar la mañana cuidando su propiedad. Ella revela algo interesante: hace unos meses enterró a su hijo. Comer alimentos procesados daña la salud. Los hijos viven menos que sus padres.

Kiyoko Yamashiro

Kiyoko Yamashiro es una descendiente directa de la familia real Ryukyu. En Kin-cho, en el café Garamanjyaku (café se utiliza en lugar de la palabra restaurante), recrea platillos de las cocinas del castillo de Shuri. “La comida era medicinal. Cada ingrediente que comía el rey tenía un significado, pero nos estamos ‘americanizando’ y corremos peligro de perder las cosas buenas que tenemos. Quiero corregir esa situación”, dice.

Nuchigusui, el plato que ella sirve sobre una hoja de jengibre en un cuenco de laca, se traduce como la medicina de la vida. Es una síntesis intrincada de sabores y texturas: plantas como la artemisia, los bulbos de vid de Madeira, taro frito, calabaza, algas mozuku, un cubo de cerdo cocido a fuego lento, zanahorias, camote, espinacas moradas, calabaza amarga, cebollín y tofu, cada uno sazonado individualmente para resaltar su sabor. Según Kiyoko, los hombres preparaban la comida para la clase dominante, pero las mujeres son mejores cocineras: “Tu madre es tu doctor. Las personas para las que cocino son como mis hijos”.

El azúcar de caña sin refinar, la sal del mar de Nuchiuna (rica en minerales) y la pasta de miso le brindan a la comida de Okinawa su toque característico. La familia del arquitecto Arinori Tamanaha ha producido estos últimos desde el reinado de Ryukyu King Sho Tai, hace 170 años.

Su almacén en el distrito de Shuri está en una calle que conduce al castillo. Las cajas de madera en las que Arinori almacena el koji, que se usa para fermentar arroz, cebada o soya para hacer miso, son idénticas a las que usaban sus antepasados. Los barriles de madera de cedro donde se fermentan antes de molerse son tan antiguos como los habitantes más longevos de la isla.

Su sobrino tiene un restaurante en el centro de la ciudad. El menú incluye una variedad de especialidades tales como ratatouille sabor japonés y una pizza hecha con una fina masa de miso y un delicioso sabor umami. También ofrece un plato de degustación con tres arroces y dos misos de cebada —hasta de un año de añejamiento— con una variedad de crudités.

Okinawa

 

Okinawa tiene alrededor de 100 kilómetros de largo de norte a sur, y menos de 10 kilómetros de ancho en la mayor parte de su territorio. El mar enmarca la costa con sus colores intensos. Durante la marea baja, se puede apreciar la arena de coral que yace debajo de una capa de agua clara. Más lejos, el agua cambia de color a azul verdoso intenso, luego azul grisáceo y finalmente a azul marino. Aka, en las islas de Kerama (a un corto trayecto en ferry desde la costa) cuenta con una de las 10 mejores playas del mundo. Los buceadores recorren los arrecifes en busca de tortugas, peces cofre, damiselas y mantarrayas.

En la mañana, cuando el mercado Makishi abre sus puertas, los pescaderos exhiben su captura, que generalmente incluye mero rojo, pez loro, pulpo, langosta, cangrejo y caracoles. Para ordenarlos, los filetean, cortan y acomodan para hacer sashimi, que sirven en platos de bambú con forma de barco para ofrecerlos al público en los puestos de comidas que están arriba. Para el desayuno, la cocinera de Chura-Hana rebana el esbelto pescado a lo largo de la espina dorsal, lo espolvorea con harina y lo fríe hasta que queda tan crujiente que puede romperse fácilmente. “Hay que empezar por la cabeza y terminar con la cola para no morder los huesos”, aconseja.

Mientras tanto, su vecina fríe las donas locales llamadas sata andagi. Dependiendo de cómo uno lo interprete, estas bolas de masa frita, hechas con yema de huevo, simbolizan la virilidad o la fertilidad. Ella nos dice que la receta se originó en China. Es una frase que escucharás una y otra vez de los habitantes de Okinawa, ya sea cierta o no. El tofuyo (tofu oloroso cubierto de koji rojo —un tipo de levadura— y awamori, el espirituoso de arroz local): chino; los cerdos negros Agu: chinos; las shima rakkyo: cebollas chinas; la shikuwasa (una especie de mandarina): china; el camote morado: chino; los fideos de soba de trigo de Okinawa: chinos.

Satomi Izena

Los isleños tienen una especie de relación amorosa con el cerdo. En los mercados se venden cabezas de cerdo deshuesadas, ahumadas con madera de cerezo, las cuales se exhiben en los mostradores de las tiendas delicatessen. Satomi Izena es la chef de un restaurante tradicional de fideos, Shimujo. Hace un caldo de cerdo que mezcla con dashi para servir el soba. Al agregar cartílago de cerdo cocido a fuego lento, la sopa se convierte en soki soba.

En el barrio de negocios de Naha, el restaurante Nagadoya Omoromachi se especializa en shabu-shabu. El nombre del plato refleja el sonido que se hace al sorber la carne o los vegetales del caldo hirviendo. El mesero lleva a la mesa un plato de panza y lomo de cerdo Agu, junto con un plato de champiñones y vegetales, para que los comensales cuezan una pieza a la vez.

Antes de cada bocado, sumergen la carne en ponzu (salsa) de soya y jugo de shikuwasa. Emiko describe esta fruta, del tamaño de una mandarina, como su superalimento favorito. Traída desde China hace 300 años, fue utilizada por primera vez para preparar telas tejidas con corteza de árbol de plátano. En la actualidad, crece de manera silvestre en Okinawa, aunque también se cultiva.

Gastropub estilo Okinawa

Urizun, en el distrito de bares Sakae-Machi, es una especie de gastropub estilo Okinawa. Es una institución de Naha, que sirve awamori de cada uno de los 50 destiladores de Okinawa. Este espirituoso casi se extinguió al final de la guerra, después de que el bombardeo estadounidense de Shuri destruyó el distrito donde trabajaban los destiladores tradicionales. Sin embargo, mientras las fábricas fueron devastadas, el koji negro, esencial para su fermentación, sobrevivió.

Okinawa

Awamori

El awamori, hecho con arroz tailandés, no se elabora de la misma forma que el sake. Y como el buen vino, mejora con el tiempo. Las familias a menudo compran una botella para celebrar un nacimiento y la almacenan en cavas hasta que el niño llega a la edad adulta. Hasta los tres años de añejamiento, puede variar entre los 30 y 60 grados de alcohol. Pasado ese tiempo, se le conoce como kusu.

El menú de tapas de Urizun incluye filete de cerdo cubierto con semillas ajonjolí negro; sashimi de pez loro y mozuku (alga marina en forma de espagueti). Ya sean cultivadas o cosechadas en la naturaleza, las algas mozuku son el principal cultivo comercial de Okinawa. Cultivadas, crecen en esteras pegadas al lecho marino.

Los agricultores trabajan en equipo para cosecharlas: un buzo les pasa un tubo de succión para que su compañero las aspire; un tercer miembro de la tripulación lava y apila la cosecha en cajas. Una vez que salen del bote, todavía cubiertas de salmuera, tienen una textura crujiente y un sutil sabor a yodo. Los cocineros tienden a cubrir esta particularidad con vinagre de arroz suave, lo cual los convierte en una especie de pepinillo.

Champaru

Champaru es el nombre de un platillo frito de tofu y huevo típico de Okinawa, es casi un plato nacional. Literalmente significa mezclar influencias, y difícilmente podría encontrar una mejor manera de describir la comida y la cocina de la isla. Va de lo provincial a lo refinado. ¿Más japonesa que china? Por supuesto que sí. Pero las influencias de otras naciones también están presentes. El taco de arroz es la prueba fehaciente.

 

Los habitantes más viejos de Okinawa

Los habitantes más viejos de Okinawa tienen un gusto desarrollado por el sashimi de cabra madura. En la actualidad, el ingeniero civil convertido en granjero Masahide Shinjo vende bolas de yogurt de cabra, “muy populares entre los niños”, afirma.

Y el inglés John Davis recientemente comenzó a hacer queso de cabra aquí. Su Ozato White con pesto es una invención propia, al igual que su queso macerado en awamori.

En la zona comercial de Naha, se encuentra Kokusai Street, donde verás numerosos lugares que venden helados de camote de un brillante color púrpura. Es lo primero que los visitantes comparten en sus redes sociales.

Sí, el camote de Okinawa está lleno de nutrientes. Sí, se ve y sabe bien. No, no cura el cáncer ni previene las arrugas. Sin embargo, hay un proverbio local que sí podría serte muy útil: Hara hachi bu: come hasta que estés lleno al 80%. Eso es sabiduría epicúrea pura, y sí, proviene de China.

Información de  viaje

Okinawa es una isla al suroeste de Japón, ubicada en el Mar Oriental de China. Los vuelos desde la Ciudad de México duran aproximadamente 25 horas y el huso horario es GMT + 9. La moneda es el yen japonés.

Okinawa

Cómo llegar

All Nipon Airways (ana.co.jp) vuela desde la Ciudad de México a Okinawa, vía Tokio. Viaje redondo desde $1,060 USD.

Cómo moverse

Yui Rail Este monorriel conecta el aeropuerto de Naha y el castillo de Shuri. El autobús 111 va desde el aeropuerto hasta la terminal de autobuses de Naha.

Recursos

Visit Okinawa Japan (visitokinawa.jp) es el sitio web oficial de la oficina de turismo local y contiene información actualizada y consejos prácticos.

Más información

The Girl with the White Flag de Tomiko Higa ($10 USD, amazon.com) relata las memorias de una niña de siete años separada de su familia durante la Batalla de Okinawa.

Islands of Protest editado por Davinder L Blohmik y Steve Rabson ($19 USD, amazon.com) es una colección de historias y poemas cortos sobre la población local, que desde hace mucho tiempo ha convivido con soldados.

Dónde comer 

Los precios que se muestran son por persona por un menú de tres tiempos, sin vino, a menos que se indique lo contrario

Bistro Yamashirogyu La carne que se cocina en la mesa comunal de este lugar es especial, ya que proviene del ganado que se cría localmente. El jugo de shikuwasa (mandarina de Taiwán) que se sirve con la comida es refrescante y adictivo. Desde $60 USD. 029 900-0032, Naha.

Café Garamanjyaku El restaurante de Kiyoko, ubicado en Ryukyu, cuenta con paredes de cedro y un entorno exuberante gracias a su jardín. El enfoque, sin embargo, está en su cocina sublime. Las especialidades incluyen platos equilibrados en textura y color que reflejan 40 años de experimentar con plantas silvestres y hierbas. Desde $50 USD. 10507-4 Kin, distrito de Kunigami. garamanjyaku.ti-da.net

Café Soy Labo Un interesante restaurante junto a una fábrica de tofu artesanal. Su deliciosa comida es principalmente vegetariana. Desde $25 USD. 86-1 Ikeda, Nishihara.

Chura-Hana Elige tu pescado en el mercado de Makishi y después llévalo a Chura-Hana para que lo preparen. Este lugar posee uno de los mejores espacios para comer al aire libre. Desde $20 USD. Naha

Emi-no-Mise La dueña de este restaurante, ubicado en el pueblo de Ogimi, es la autora de un libro de cocina que contiene las recetas más antiguas de los aldeanos de la región; muchas de ellas se incluyen en su “menú para la longevidad”. Desde $55 USD. 61 Okanehisa, Ogimi.

Okinawa

Misomeshiya Marutama En este restaurante el protagonista es el miso. Los platillos que sirven están influenciados tanto por Occidente como por Japón. Desde $35 USD. 1F, 2-4-3, Izumizaki, Naha.

Nagadoya Omoromachi Este restaurante de shabu-shabu se especializa en carne de cerdo Agu de Okinawa. Si ya has comido este platillo, no te detengas y prueba éste. Es realmente bueno. Desde $35 USD. 4-17-17 Omoromachi, aldea de Ogimi; 1-2F edificio Hirayama, Naha.

Shimujo El soba de Okinawa está hecho con trigo, y para confeccionar los fideos usan agua purificada con cenizas de banianos. El dashi mezclado con cerdo es delicioso. Desde $35 USD. 2-124-1 Shuri Sueyoshicho, Naha.

Urizun Abierto desde hace 40 años, este lugar sigue siendo vibrante y moderno. Almacena awamori de cada destilador de las islas. La comida es tan sabrosa como podría esperarse en Okinawa. Desde $47 USD, incluyendo una jarra de awamori de 160 mililitros. Consigue ayuda de un hablante de japonés para hacer tu reservación. Asato 388-5, Naha.

Dónde quedarse 

Hyatt Regency Naha Este hotel tiene justo lo que esperas de una cadena global que mantiene altos sus estándares. Su ubicación —cerca del mercado y del centro comercial de Naha— en la calle Kokusai es ideal. Sus baños están equipados con alta tecnología y las pijamas de algodón que encontrarás en la habitación son tan cómodas que querrás llevarte una a casa. Habitaciones dobles desde $210 USD. naha.regency.hyatt.com

Okinawa Daiichi Hotel Este maravilloso hotel de cinco habitaciones sirve un desayuno que es difícil de superar. Se confecciona con productos de las islas y se sirve en cerámica cuidadosamente elegida de Pottery Street y vidrio artístico. Por $34 USD, es una verdadera ganga. Puedes reservar tu lugar para el desayuno aun si no te hospedas aquí. Las habitaciones son exclusivas y están equipadas con tinas de hidromasaje. 1-1-2 Makishi, Naha. okinawadaiichihotel.ti-da.net

RIHGA Royal Gran Okinawa Este lujoso hotel ofrece vistas al puerto, lo cual notarás al hacer check-in en el piso 14. Las habitaciones de las plantas inferiores son amplias y están equipadas con todas las comodidades de un hotel japonés moderno, incluyendo burbujas de baño del mismo color que el icónico camote morado de Okinawa. Habitaciones dobles desde $170 USD. 1-9 Asahimachi, Naha. rihgaroyalgran-okinawa.co.jp

Ryukyu Onsen Senegajima Este hotel costero cuenta con sus propias aguas termales para uso de los huéspedes y la población local. Puedes usar la ropa especial que proporciona el hotel para bañarte, aunque la mayoría de sus visitantes disfruta de hacerlo totalmente desnudos. Habitaciones dobles desde $200 USD. 174-5 Senagajima, Tomigusuku. hotelwbf.com/senaga/en

Sheraton Okinawa Sunmarina Resort Uno de los muchos resorts en Onna. Es más silencioso que la mayoría y está orientado a entusiastas de los deportes acuáticos y familias con niños que se comportan bien. Habitaciones dobles desde $200 USD. 66-1 Fuchaku, Onna. sheratonokinawasunmarina.com

Okinawa

 

Dónde comprar 

Aguri Shop Shimachurara Esta tienda de souvenirs solo ofrece productos locales, con énfasis en el cuidado de la piel y la salud. Tal vez descubras la fuente de la longevidad de Okinawa…

Mercado Makishi Busca una buena pasta de miso de Tamanaha Miso. El awamori con chile es una preparación muy útil y popular. Para tu mejor amigo (¿o enemigo?), compra una lata de Spam de Okinawa. La isla desarrolló un gusto por este embutido durante la ocupación estadounidense de la posguerra.

Pottery Street Si buscas un par de shisas para ponerlas fuera del porche cuando vuelvas a casa, visita este lugar. Adquiere también una pieza de cerámica fina de los artesanos locales. Y asegúrate de probar el bukubuku (té frío espumoso) en alguna de sus cafeterías. Ubicado a las afueras de la calle principal de Kokusai.

Glosario de comida

Abura miso Sazonador de cerdo picado y miso para el arroz

Bukubuku Bebida espumosa y fría de té de jazmín y arroz integral cocido

Champuru Un platillo frito de Okinawa con huevo y tofu

Ingana, handaba, kandaba e ichoba Vegetales de hoja

Okinawa

 

Tofu Jimami Hecho con cacahuates

Koji Hongo Utilizado para hacer miso y awamori

Nankotsu Costilla de cerdo cocida con cartílago blando

Sata andagi Una especie de donas hechas con yema de huevo Shikuwasa (Citrus depressa) Una fruta, jugo e ingrediente culinario

Michael Raffael y Peter Cassidy viajaron a Okinawa por cortesía de Visit Okinawa Japan y ANA. visitokinawa.jp, ana.co.jp