Archivos

Christian Bravo empezó en la marisquería de sus padres, donde le tocaba abastecer los ingredientes que integraban la carta; claro que los años pasaron y un buen día se vio atrás de la barra de los cocteles de mariscos.

Su mamá fue su primera maestra en la cocina y en la vida; sin embargo, Christian considera al chef Sergio Santamaría como quien le cambió la vida: “En su restaurante Las Golondrinas, él me abrió su cocina, su casa, me dio su amistad y definitivamente le debo lo que soy ahora”.

 

Christian Bravo

Una de las más grandes lecciones que le ha dejado su pasión es saber que a veces se está arriba y otras abajo; como bien lo comprobó cuando participó en la primera temporada de Top Chef México.

Claro que para él fue una experiencia única: “Siempre me ha gustado la televisión, me encanta; aunque si no hubiera sido chef, me habría gustado ser violinista o DJ”, cuenta con alegría.

 

 Christian Bravo

 

¿Quién está en tu mesa?

Christian admite que tiene muchos ingredientes que lo apasionan como los mariscos, los chiles, el maíz, pero que no podría vivir sin cilantro: “Me encanta por su sabor fuerte, es fácil de reconocer y puede ser sutil o potente, según cómo se trate”. Realmente es un amante de todo lo que se siembra y se produce en México, cuestión que se nota en Cueva Siete.

En el restaurante de cocina mexicana de UNICO 20º87º Hotel Riviera Maya, el chef Bravo se inclina más por lo moderno, pero ocupando ingredientes regionales de primera calidad comprados mediante comercio justo.

Entre ellos: recados rojo, blanco y negro; pepita de calabaza; cilantro criollo y licor de xtabentún, elaborado justo con la miel de abeja que se logra con las flores de xtabentún.

Así que encontrarás exquisiteces como un codzito relleno de sikil pak, cubierto de venado ahumado, al que le inyectan humo para que al abrirse luzca como un pib miniatura.

También una sopa fría de piña y chaya que se termina en la mesa con vino espumoso. “Lo importante es que la gente sepa que este resort ofrece buena calidad y una propuesta gastronómica interesante”, finaliza Christian.

 

Christian Bravo

 

Verde inconfundible

El Coriandrum sativum es mejor conocido en México como cilantro, aunque también recibe varios nombres en español como culantro, dania o perejil chino que se han difundido ampliamente por el mundo.

Lo curioso es que, sin importar el nombre que tome ni el país en que se encuentre, siempre será la misma especie del género Coriandrum.

Como bien señala el chef Christian Bravo, su sabor es inconfundible y lo puedes agregar a cualquier elaboración para lograr un toque ligero e impregnar su aroma.

Aunque en la cocina mexicana es un ingrediente indispensable, sus orígenes son inciertos, y algunos creen que viene del sureste de Europa o el norte de África, así que la duda sería por qué es tan popular en Latinoamérica.

A un costado de la Plaza de la República, donde se ubica el Monumento a la Revolución, en la Ciudad de México, ha llegado un nuevo restaurante que promete enamorar a los amantes de los antojitos mexicanos. Se trata de Don Ignacio, un espacio en donde encontrarás no solo una de las mejores barbacoas de la capital, sino gran variedad de platillos inspirados en la comida típica popular de nuestro país. 

Fuimos a conocerlo y comenzamos nuestro recorrido gastronómico degustando algunas de las entradas de la carta como: panuchos de cochinita pibil, servidos con cebolla encurtida y un ligero toque de picante. Luego unas frescas tostadas de marlín con suaves notas a jitomate y después unos tlacoyos de frijol fritos, servidos con ensalada de nopales. Todos en porciones abundantes e ideales para compartir.

Don Ignacio

Y como la especialidad de Don Ignacio es la barbacoa, no podíamos perdernos el consomé y los taquitos. Para cocinar esta delicia, el chef llega todos los días a tempranas horas, sazona con especias los únicos tres cortes de carnero que sirven en el lugar: espaldilla, maciza y pancita. Luego envuelve la carne en hojas de plátano y la deja cocinar cerca de siete horas, de acuerdo a la usanza tradicional, en un hoyo. De ahí su lema, «la barbacoa como Dios manda». Y vaya que la espera vale la pena, pues el resultado es una carne de insuperable suavidad e irresistible sabor.

Los postres también recuerdan a los sabores dulces más tradicionales, pues hay desde chongos zamoranos hasta pastel de tres leches. Sin embargo, nosotros probamos dos de los platillos propios del restaurante, un bizcocho de frutos rojos servido con helado de vainilla, y un pastel de triple chocolate con avellanas, excelentes opciones para disfrutar al final de la comida.

Don Ignacio

 

Visitar Don Ignacio es siempre una buena idea, si lo que buscas es un lugar de ambiente casual y tranquilo, con platos deliciosos y accesibles. Aunque sin duda, también es perfecto para ir a desayunar unos ricos tacos de barbacoa, luego de una noche de fiesta. Dónde. Av. De la República 157, Tabacalera. Cheque Promedio: $200 pesos. FB. Barbacoa Don Ignacio.

Checa la nota Lugares para comer barbacoa en la Ciudad de México. 

Villa Cora, Florencia: placeres aristocráticos

 

Cuenta la leyenda que hace casi 150 años, el barón Gustave Oppenheim decidió construir esta suntuosa morada para su joven esposa. Villa Cora fue diseñada por los arquitectos italianos Pietro Comparini y Giuseppe Poggi, cuando Florencia era la capital de Italia. Durante este tiempo ha pertenecido a varios dueños; a finales de 1960 se convirtió en hotel, aunque nuevamente se vio abandonado. Fotos: Cortesía Villa Cora, Florencia. 

 

Villa Cora > Florencia

Después de tres años de restauración, en 2010 volvió a abrir sus 44 habitaciones y suites, distribuidas entre la villa principal y las dos adyacentes. En la primera se encuentran 29 habitaciones divididas en cuatro pisos, cada uno con su estilo propio.

 

Villa Cora

 

Villa Cora > Decoración y jardines

La planta baja es conocida como el piso noble, y se caracteriza por sus maravillosos frescos; el segundo está dedicado a la ex emperatriz Eugenia, viuda de Napoleón III y algún tiempo dueña del inmueble. Su flor favorita eran las rosas, por lo que están presentes en la decoración y en los jardines. El tercer piso lo dedican a las culturas de Oriente, de ahí su acentuado estilo morisco. La joya es la junior suite 401 que ocupa el cuarto piso. Se accede a través de un elevador privado y tanto los muebles  como los cuadros rememoran los años 50 en Estados Unidos. Además, la Follie es una villa privada con dos habitaciones ubicada en el borde del parque que rodea Villa Cora.

Por su parte, Villino Eugenia, con sus vistas al famoso Jardín de Bóboli, es una pequeña casa de huéspedes con 13 habitaciones decoradas al estilo burgués del siglo XIX.

 

 

Villa Cora > Spa Bené

En esta se encuentra también el Spa Bené y se conecta con la villa principal a través de un túnel subterráneo. Disfrutarás de tres salas de tratamiento, tepidarium (cuarto tibio estilo romano), sauna, hammam, gimnasio, sala para masajes en pareja y otra con bañera, la cual está reservada para los tratamientos de balneoterapia. Los masajes van desde los que llevan técnicas asiáticas hasta europeas, e incluyen colaboraciones con prestigiosas empresas cosméticas, como la de la gurú Sarah Chapman, reconocida por su línea de belleza facial.

 

Villa Cora > Le Bistrot

El restaurante ofrece gastronomía clásica italiana de la mano del chef ejecutivo Alessandro Liberatore. En su menú, los ingredientes que regala cada estación son las estrellas, y los usa en preparaciones sencillas para lograr sabores francos. Si vas en primavera y verano, podrás visitar Le Bistrot, que se encuentra junto a la alberca entre los grandes robles donde el panorama y la brisa veraniega complementan el colorido menú de temporada. Prueba desde un risotto con azafrán, queso, salsa de hongos y pollo glaseado hasta una espaldilla de cerdo en cocción lenta.

Habitaciones desde $380 USD. villacora.it

 

Villa Cora

Hacienda Santa Cruz, elegancia campestre

 

La Hacienda Santa Cruz está compuesta por siete hectáreas de jardines, villas y un casco imponente, ocupa el espacio donde hace más de 400 años se ubicara un monasterio franciscano.

Posteriormente, como la mayoría de las propiedades agrícolas de Yucatán, dedicó su labor a la siembra y procesamiento del henequén, planta de la cual se extraían fibras valiosas. Hoy cuenta con 12 habitaciones divididas en tres categorías para que elijas aquella que se ajuste mejor a tu idea de una vacación señorial.

 

Hacienda Santa Cruz

Las villas de la categoría Junior se antojan perfectas para una escapada romántica, con su mobiliario antiguo, iluminación natural y vista a los jardines: reproduce la fantasía de tener tu propia casita en la sabana yucateca.

Fotos: Rodo Vallado y Charly Ramos.

 

Hacienda Santa Cruz > Habitaciones

Las habitaciones de la categoría Master, por su parte, también resultan idóneas para dos, solo que aquí encontrarán techos más elevados, muros recubiertos con el tradicional estuco maya (conocido como chucum) y baños de grandes dimensiones: para no salir de su tina en todo el día. Estas suites se distinguen también por su terraza privada donde podrán reposar bajo la sombra de los naranjos y árboles de pich.

En lo que respecta a las Estándar Doble, combinan los atractivos y amenidades de las categorías anteriores al proveer amplios dormitorios, panorámicas a los jardines y fino mobiliario de inspiración clásica yucateca. Todas cuentan con acceso a bicicletas de préstamo para recorrer los senderos de la propiedad.

 

Hacienda Santa Cruz

 

Hacienda Santa Cruz > Restaurante

¿Buscas refrescarte a mitad de un cenote sin tener que desplazarte demasiado? En la Hacienda Santa Cruz podrás nadar plácidamente en su cenote interno, excavado y acondicionado de tal forma que en él confluyen el encanto natural de estas formaciones geológicas con las facilidades de una piscina.

Aparta un sitio en alguna de las tumbonas que rodean al cenote y pide un coctel elaborado en Valentina, el restaurante del hotel dirigido por el chef Pedro May.

Especializado en cocina local, sus desayunos, comidas y cenas a la carta están diseñados para aprovechar los ingredientes que provee su huerta, ubicada a un costado de la cocina: más fresco, imposible.

Prueba el sikil pak (salsa de tomate y pepita) o el chamorro con frijol kabax para comprobar su delicado equilibrio entre sabores yucatecos y técnicas contemporáneas.

Pensando en las necesidades de todo tipo de huéspedes, la Hacienda Santa Cruz ha acondicionado una sala de reuniones con la más reciente tecnología y capacidad para 40 personas; además, su cancha de futbol se presta para organizar dinámicas de integración al aire libre.

 

Hacienda Santa Cruz

 

A su vez, quienes busquen celebrar una boda inolvidable hallarán aquí una auténtica capilla virreinal, frondosos jardines y una explanada bajo techo donde la fiesta podrá extenderse en tiempo y espacio cuanto ustedes quieran.

Cierra con broche de oro en su spa: un moderno complejo compuesto por piscinas, tinas y un circuito de hidroterapia de última generación instalado bajo cúpulas catalanas que le añaden distinción europea. Reserva alguna de sus salas y déjate consentir mientras la brisa que cruza la selva maya te arrulla.

Dónde. Calle 86 S/N, Santa Cruz Palomeque, Mérida, Yucatán.

Junior suite desde $4,000 MXN. haciendasantacruz.com

El ambiente casual y moderno del restaurante Carolo tiene una nueva sede en la Ciudad de México. Se trata de Carolo Palmas, el más nuevo de los integrantes de grupo Carolo, inaugurado a mediados de diciembre del 2017. Su ambiente sencillo y reconfortante es atractivo para estos días fríos y nublados. Fuimos a conocer su terraza cubierta y aquí te contamos cómo nos fue.

Dentro de la decoración del restaurante predominan el uso de piel, mármol y madera, además de la cocina que es abierta a la vista del público. Su cocina es principalmente mediterránea y contemporánea, con un estilo casual. Para dar la bienvenida comienzan con un pan de semillas horneado ahí mismo, acompañado con vinagre balsámico y aceite de oliva.

Carolo

 

El menú fue diseñado por el chef ejecutivo César de la Parra, y en sus cinco sucursales de la Ciudad de México: Bosques, Carso, Interlomas, Santa Fe y ahora Palmas, pueden encontrarse todos los platillos. Comenzamos la degustación con un par de croquetas de jamón serrano, espolvoreado de queso parmesano rallado, de textura suave al interior y ligeramente crujientes por fuera. Para luego saborear una reconfortante sopa de jitomate bola rostizado. Este platillo va a acompañado de pesto de albahaca y unas esferas de queso de cabra frito.

En cuanto a los espacios resalta su terraza cubierta que, de miércoles a sábado, desde la hora de la comida, ofrece música en vivo a cargo de un Dj. De su menú es conveniente compartir las rebanadas de salmón ahumado con chips de baguel, caviar y crema de rábano picante. Pide para ti solo los tacos de rib eye o de chamorro con cocción lenta de 17 Horas. ¡Seguramente te gustarán! Dónde: Av. Paseo de la Palmas 781, Lomas de Chapultepec. Cheque Promedio: $650 pesos. carolo.com.mx

 

Carolo

Oh tamal cocinado perfectamente bien, al punto de derretirse en nuestros paladares y dar calor a nuestros corazones”, dice un fragmento del libro Tamales, Comadres and the meaning of Civilization, de las autoras Ellen Rojas Clark y Carmen Tafolla, en donde se describe la relación de México y los tamales, preparación obligada en nuestro país, y que los afortunados que encontraron el niño en la rosca de reyes, pagarán hoy, 2 de febrero, Día de la Candelaria, los deliciosos tamales y el atole.

El tamal, del náhuatl tamalli “envuelto”

Es un nombre que se le ha dado a varios platillos latinoamericanos preparados usualmente con una mezcla de maíz; a la que se le fueron añadiendo ingredientes europeos como la manteca de cerdo, hoy día uno de sus principales ingredientes, y una variante de relleno que se cuece dentro de una hoja al vapor. Para finalmente ser envueltos en hojas de mazorca. No hay registros suficientes que avalen el porqué es que los comemos durante dicha celebración; sin embargo, se cree que puede relacionarse con la fiesta registrada por el cronista Fray Bernardino de Sahagún, acerca del nacimiento del Sol y comienzo del año mexica el 12 de febrero.

tamal

 

Tamales en los comitalli

Durante la celebración las mujeres mexicas cocinaban tamales en los comitalli, unas ollas de barro redondeadas que eran utilizadas como antiguas vaporeras y que representaban la figura femenina del embarazo del que surgían pequeños niños del maíz -tamales-. Que se ofrecían y compartían aquel día. Posteriormente dio pie a la mezcla entre fiestas relacionadas con la luz; el día de la Candela de España y el nacimiento del Sol por parte de la cultura prehispánica.

«Comían también tamales de muchas maneras; unos de ellos son blancos y a manera de pella, hechos no del todo redondos ni bien cuadrados... otros tamales comían que son colorados…», expresaba a principios del siglo XVI, Fray Bernardino de Sahagún, en el libro Historia General de las cosas de Nueva España. 

tamal

 

Huauhquiltamalqualiztli

Por otro lado, la influencia del tamal en las mesas mexicanas durante una celebración también se registra en un festín llamado Huauhquiltamalqualiztli. Comer tamales hechos con hojas de amaranto”, en los que este alimento era compartido en honor al dios Tláloc a la mitad del décimo octavo mes del Izcalli -periodo-.

Entre los tamales más populares en México se encuentran los envueltos en hoja de maíz, los oaxaqueños con su hoja de plátano, el zacahuil elaborado en tina de metal; los de chipilín de Tabasco, y las corundas y uchepos, típicos de Michoacán.

Así que este, llamado por algunos, “capricho gastronómico”, es la mejor manera de clausurar las fiestas navideñas o simplemente de darte un gusto al saborear las especialidades de casa o localidad, y porqué no, de probar alguna variedad, de las muchas que hay en el país, en compañía de tus seres queridos. ¡A comer tamales se ha dicho!

También checa la nota Tamales y atoles mexicanos. 

125 años de Fairmont Le Château Frontenac

 

Érase una vez, un idílico castillo enclavado en un risco que miraba hacia un río majestuoso… La excepcional estratégica ubicación del Fairmont Le Château Frontenac ha hecho que desde que lo inauguraron, en 1893, sea un sueño hecho realidad para cualquier huésped. Fotos: Charly Ramos. 

Situado en el interior de las murallas de la ciudad vieja de Quebec, se trata de uno de los hoteles más fotografiados del mundo. Su historia comenzó a finales del siglo XIX, cuando William Van Horne, presidente de Canadian Pacific Railway, recaudó fondos suficientes para construir la escala ideal para sus viajeros: Le Château Frontenac.

 

Fairmont Le Château Frontenac

 

En ese entonces se abrió con 170 habitaciones, de las cuales 93 tenían baños y chimeneas, lujos notables en aquellos tiempos. A lo largo de los años, hubo muchos proyectos de expansión para dar forma al hotel tal como se ve hoy en día con sus 611 habitaciones, y la torre central que llega hasta el piso 18.

Este año, el sitio más emblemático de la ciudad de Quebec cumple 125 años de historia. Durante este tiempo personajes célebres de distintos ámbitos han caído rendidos ante su exquisita arquitectura, como la reina Isabel II y su esposo, el Duque de Edimburgo, Winston Churchill, Ronald Reagan, Charlie Chaplin Céline Dion, Paul McCartney y Leonardo DiCaprio.

Dominando el paisaje de esta ciudad canadiense, frente al río San Lorenzo, este lujoso hotel se renovó totalmente en 2014, para combinar el encanto del pasado con toques innovadores y contemporáneos, dando lugar a un concepto de hospedaje fresco que refleja su rico patrimonio histórico en cada rincón.

 

Fairmont Le Château Frontenac

 

Como parte de la remodelación, buscaron enfatizar la propuesta gastronómica a través de tres nuevos restaurantes, comandados por el chef francés Stéphane Modat. Por un lado, está 1608, un bar de vino y queso, cuya carta incluye más de 40 quesos, todos hechos en la provincia de Quebec, y por el otro, crearon Le Sam como un bistró en constante evolución, con platos creativos para compartir y cocteles de vanguardia. Y por último, Champlain como el fine dining del hotel.

Distinguido como el mejor hotel histórico, uno de los 10 mejores hoteles de Canadá y uno de los 10 hoteles más icónicos en el mundo, Fairmont Château Frontenac, con nueva apariencia y un éxito internacional constante, está orgulloso de su herencia y deseoso por lo que le depara el futuro. Mientras tanto, durante este año tendrán festividades para celebrar en grande, como conciertos y exposiciones. fairmont.mx/frontenac-quebec

¡Hoy es Día de la Candelaria! un pretexto más, que la mayoría de los mexicanos (alrededor del 90%), utilizamos para disfrutar este platillo de origen prehispánico. Aquí te dejamos cinco ejemplos de las mejores tamalerías para celebrar este 2 de febrero. ¡Una pausa a la dieta!

Tamalli

 

tamalerías

Tienen seis distintas sucursales en la Ciudad de México. Ofrecen tamales de diversos sabores, desde los tradicionales verdes y oaxaqueños o de rajas con queso; pero también de chipilín, zarzamora con queso ricotta o de nopal con queso y frijol. El autor de las recetas es el chef Luis Alba, quien también integró los tamales de cazuela, una variedad con la forma y tamaño similar a un pastel. Dónde: Tamaulipas 224, Local C, Condesa y Emilio Castelar 227-A, Polanco.

Tamales Flor de Lis

tamalerías

La existencia de este negocio se remonta al año 1917, cuando unos hermanos decidieron elaborar tamales y venderlos en Santa María la Ribera. Sus recetas han gustado tanto que incluso después se mudaron a la colonia Condesa, donde tuvieron su época de oro desde 1930. Actualmente continúan haciendo sus tamales como en antaño, deshidratando el maíz al Sol y moliéndolo en metate. En su menú tienen de distintos sabores: de mole rojo con pollo, de dulce con pasas, de chicharrón, de calabaza con queso e incluso del tradicional verde con pollo. Actualmente tiene dos tamalerías o sucursales. Dónde: Miguel Laurent 856, Letrán Valle, Benito Juárez y Avenida Circuito circunvalación Poniente 7A, Ciudad Satélite.

Tamales El Monasterio

tamalerías

Ésta es una tamalería gourmet que existe desde el 2000 y elabora hasta 24 variedades de tamales de distintos atrevidos sabores como mango, huitlacoche, salmón, o de rompope con almendra y piñón con cereza. También ahí ofrecen tradicionales atoles de cajeta, guayaba, maracuyá y mamey. Dónde: Corina 117, Del Carmen, Coyoacán.

Daunis

¿Pueden creer que es una de las mejores tamalerías de la ciudad? Se trata de un centro de capacitación y transición laboral para jóvenes y adultos con síndrome de down o capacidades intelectuales diferentes. Sus tamales se venden en supermercados pero también en su planta, situada en la colonia Roma. Todos están hecho con un proceso cuidadoso y artesanal, desde la molienda y hasta la cocción. Este año de hecho, presentaron su tamal gourmet de ate con queso al jefe de gobierno de la Ciudad de México. Puedes pedir con anticipación tus tamales o ir directo a la fábrica. Dónde: San Luis Potosí 101-A, colonia Roma Norte.

Tamales Emporio

tamalerías

Esta tamalería fue fundada en 1960 por Don Lamberto González quien realizó una profunda investigación en la República Mexicana para recopilar diferentes versiones de los tamales y ofrecerlos en su negocio. Hay dos formas de saborear sus tamales verdes, de rajas con queso, oaxaqueños, costeños verdes, de mole, poblanos y canarios; presentándote en su sucursal o haciendo tu pedido en línea en su página web. Dónde: Manuel María Contreras 18 A, San Rafael.

 

 

 

 

Sus castillos, catedrales, iglesias, acueductos y viñedos te hacen regresar en el tiempo: la comunidad autónoma de Castilla y León es considerada Tesoro Cultural al poseer más de 60% del patrimonio arquitectónico, artístico, histórico y cultural de España, dice Ana Belen Ortiz. Fotos: Cortesía de Turismo de la junta de  Castilla y León. 

Segovia 

Encanto del pasado

Castilla y León

Caminar por sus calles empedradas —casi solitarias—, ver los rojos tejados de sus casas en tono beige, rodeadas del follaje de los árboles que abundan en la ciudad, y encontrar los múltiples bebederos y fuentes antiguas en parques y callejones, te harán sentir que has viajado en el tiempo. Debido a su riqueza cultural, Segovia fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985.

La caracteriza la gran cantidad de iglesias de estilo románico que alberga, pero la que destaca por su majestuosidad y belleza es la Dama de las Catedrales. Como se le conoce a la catedral de Santa María de Segovia de estilo gótico, que fue construida entre los siglos XVI y XVII en la Plaza Mayor. Cerca de ahí también encontrarás la Casa-Ayuntamiento, el teatro Juan Bravo y un hermoso kiosco, todos dignos de admiración. Durante tu recorrido disfruta de delicias gastronómicas en alguno de sus restaurantes o en las populares tabernas que hay a su alrededor.

Haz una parada en la Taberna del Fogón, especializada en tapas y tostas, alojada dentro del hotel La Casa Mudéjar. Su estilo y decoración te transportarán a la época medieval. Si apeteces platillos más elaborados, prueba el revuelto de hongos y bacalao, o las berenjenas a la miel, y marídalas con un tinto de verano.

Enamórate del Acueducto de Segovia, de estilo romano, que data del siglo II d.C., también considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sus 30 metros de altura y sus 167 arcos son una poesía a la arquitectura romana. Tiene 15 kilómetros de longitud que dividen la ciudad: a su lado izquierdo está la Plaza del Azoguejo, y a la derecha, la Plaza de la Artillería. Visítalo de noche y conmuévete por el paisaje iluminado por miles de chispas de luz que emiten las casas de la ciudad. La leyenda segoviana cuenta que fue construido por el diablo a petición de una niña que deseaba tener una herramienta que la ayudara a acarrear el agua hasta su casa. La ausencia de argamasa —cemento— que la una, hace que esta leyenda parezca real.

Toma nota Hospédate en el Hotel San Facundo (hotelpalaciosanfacundo.com), ubicado en la plaza homónima. Acogedor y tranquilo, con solo abrir la ventana de tu habitación quedarás hechizado por el encanto antiguo de la ciudad.

 

Cuéllar, patrimonio feudal 

Castilla y León

El tiempo en que reyes y reinas vivían en hermosos castillos cimentados en altas montañas con el fin de proteger sus tierras, es lo que representa la localidad de Cuéllar, ubicada al norte de la provincia de Segovia. Aquí encontrarás el castillo de los duques de Alburquerque, construido a partir del siglo XI, cuyo estilo gótico y renacentista le valió ser nombrado Monumento Artístico Nacional. Este nombramiento también lo tienen las murallas de Cuéllar, uno de los bienes patrimoniales más importantes de Castilla y León, debido a su complejidad y extensión de dos kilómetros.

Una visita teatralizada te llevará a recorrer los rincones del castillo. Sube hasta la última torre y asómate por alguna de sus ventanas: admirar desde la cima la inmensidad de todo lo que lo rodea, te estrujará el corazón.

La gastronomía de la ciudad te resultará inolvidable, sobre todo el platillo más tradicional de la región: el lechazo o cochinillo lechal —lechón alimentado solo por leche materna—, que consiste en carne asada al horno tradicional, lo que le otorga un sabor delicado. Prueba el del Hotel Restaurante San Francisco, ubicado en el corazón de la villa de Cuéllar que, con 100 años de historia, también regala sabores inigualables como el de las croquetas de gallina o los pastelitos rellenos de achicoria.

Toma nota En la localidad de Aguilar de Campoo, no te podrás perder, a partir de mayo, la exposición de arte sacro Mons Dei, que exhibirá la relación de las montañas y la religión, pues son consideradas lugares sagrados. 

 

Valladolid, belleza renacentista 

La que fuera por un breve tiempo la capital del Imperio Español en el siglo XVII, es ahora una ciudad que conserva un interesante conjunto de obras renacentistas compuesto por casas, palacios y edificios emblemáticos que le dan mucha vida cultural a sus habitantes y a quienes la visitan. Un imperdible es el Colegio de San Gregorio, que fue construido a finales del siglo XV. Y que actualmente es la sede del Museo Nacional de Escultura. Desde su entrada quedarás impactado por su sublime belleza, representante de una arquitectura híbrida que fusiona dos universos: el medieval y el moderno. Por ello podrás apreciar en el marco de la fachada las esculturas de hombres primitivos y de caballeros con escudos que te darán la impresión de observarte.

Un momento de admiración merece su patio de estudios que vio pasar durante siglos a teólogos, juristas e inquisidores. A través de arcos y castillos contempla su gloriosa arquitectura gótica isabelina, también llamada estilo Reyes Católicos. Inmortaliza su belleza con una foto, luego de decir ¡patata!, como se acostumbra en España.

Además, visita la iglesia de San Pablo, de estilo gótico, ubicada en la plaza del mismo nombre, donde también hallarás el Palacio Real y el Palacio de Pimentel. Ahí podrás observar al famoso Cristo yacente de Gregorio Fernández, escultura de madera tallada y policromada, considerada como la máxima obra del artista español.

Toma nota Da un paseo por la Plaza Mayor de Valladolid, recorre sus comercios y disfruta de la vista de la estatua del repoblador de la ciudad, el conde Pedro Ansúrez. También recarga energías en el restaurante Los Zagales (loszagales.com), donde te deleitarás con tapas y pinchos, cerveza y una amplia gama de etiquetas de vino 100% español. Experimenta el taller de degustación que realizan en el Comedor del Trillo, para probar platillos extraordinarios como su famosa canoa, que contiene varios bocadillos.

 

Peñafiel, cuna de reyes 

Castilla y León

El aire puro y frío que corre por esta villa española se sentirá como una ligera cortada que extrañamente se disfruta en la piel. Si levantas un poco la vista, observarás los hermosos valles que lo comprenden:

  • Valle del Cuco.
  • Vega del Pajares.
  • Botijas.
  • Duero y Duratón.

Que en conjunto forman el Campo de Peñafiel. En ese momento sabrás que has llegado a la capital del vino, pues diversos hallazgos del yacimiento arqueológico de Pintia. Muy cerca del municipio de Padilla de Duero, demuestran que ahí se elabora vino desde hace más de dos mil años. Alza la vista, casi en dirección al Sol, y encontrarás el castillo de Peñafiel, justo en la cima de una loma estrecha, lo que le da la forma de un enorme buque de mar. Considerado como una de las fortalezas más impresionantes de la Edad Media, se trata de una fortificación que data del siglo X. Y que en 1917 fue declarada Monumento Histórico Artístico. Sube hasta la cima del castillo para disfrutar la vista desde más de 34 metros de altura, que es el punto más alto de toda la provincia. Regálate unos minutos para cerrar los ojos, extender los brazos y dejar que el viento te meza.

Al bajar, en el patio sur del castillo, está el Museo Provincial del Vino. Donde conocerás la producción de esta bebida, así como la historia de las maravillosas tierras vallisoletanas.

Toma nota Conoce la Plaza del Coso, donde antes se realizaban batallas medievales y ahora es un templo de la tauromaquia. Posee 48 edificios alrededor que funcionan como gradas.

 

Valbuena de Duero, el hogar de la vid 

Castilla y León

 

Si se pudiera definir en una sola palabra la sensación que produce estar en el centro de un viñedo, sería espiritualidad. El contacto directo con la planta de la vid es una comunicación única que solo se puede tener con la naturaleza. Esto lo podrás vivir en Valbuena del Duero, provincia de Valladolid, nombrada así por el río Duero. Aquí encontrarás la Bodega Emina Ribera, de Grupo Matarromera, en la localidad de San Bernardo. Abrazada por el monasterio de Santa María de Valbuena. Posee la D.O. (Denominación de Origen) de Ribera del Duero, ya que se localiza en el llamado Triángulo de oro del vino que forman las localidades de Valbuena del Duero, Pesquera de Duero y Peñafiel.

Al llegar, te dará la bienvenida la escultura del artista Cristóbal Gabarrón llamada Oinoz, que evoca la cabeza de un dios mitológico. Disfruta en todo su esplendor del enoturismo con un recorrido por sus viñedos, y su propio Museo del Vino, donde te explicarán todo lo que debes saber sobre este elíxir, que está unido a esa tierra desde que los monjes cistercienses llegaron a habitarla. Admira el viñedo que encontrarás a la entrada de la bodega, con 40 variedades de uva tinta y blanca. Realiza una cata con los enólogos, quienes te enseñarán a descubrir las notas que guardan los vinos.

Toma nota Hospédate en el Hotel Castilla Termal Monasterio de Valbuena (castillatermal.com), el primer balneario cinco estrellas de Castilla y León. Te envolverá en un ambiente de silencio que te brindará paz. Data del siglo XII, por lo que es uno de los monasterios cistercienses mejor conservados de Europa.

 

Salamanca, firmamento español 

Tiene sus orígenes como urbe desde hace más de 2,700 años, durante la primera Edad de Hierro. En 1988 fue declarada por la UNESCO como Ciudad Patrimonio de la Humanidad, y en 2002, la Capital Europea de la Cultura, por lo que posee el don de encantar y enamorar a quien llega a ella.

Visita su universidad, que es una de las más antiguas de Europa, al ser fundada en 1218 por Alfonso IX de León. Este recinto es una de las joyas del arte renacentista español. Aquí habitan el pasado, el presente y el futuro. Su fachada, de arte plateresco —corriente artística también llamada gótico plateresco— merece una amplia contemplación, debido a sus cuidadosos detalles.

El Aula de Fray Luis te sorprenderá, pues se conserva igual que cuando el monje agustino dio clases allí antes de ser recluido por la inquisición. Sus pupitres estrechos y la nula existencia de ventanas te darán una idea de cómo se impartían clases en esa época. Avanza un poco más y llegarás al cielo… Sí, el Cielo de Salamanca, del español Fernando Gallego, una hermosa pintura que representa en el cosmos la posición internacional de la ciudad. Esta obra forma parte de la Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca, que resguarda más de 2,700 manuscritos.

Castilla y León

 

Sigue disfrutando del encanto de Salamanca y dirígete a sus catedrales: la antigua, de estilo románico que se construyó durante los siglos XIII y XV, y la nueva, de estilo gótico, renacentista y barroco, creada entre los siglos XVI y XVIII. Recorrerlas te hará adentrarte en más de 900 años de arte e historia a través de la exposición permanente Ieronimus. Maravíllate con la terraza de la Torre Mocha, que te regalará una fascinante vista del río Tormes.

Luego de subir las estrechas y largas escaleras, llegarás a la Torre de las Campanas, el punto más alto de ambas catedrales, que mide más de 100 metros de altura. Ahí, colócate debajo de alguna de las campanas y tendrás una panorámica de 360 grados de Salamanca. Te sentirás tan lejos del suelo y tan cerca del firmamento.

Toma nota Pasea por la Plaza Mayor de Salamanca, recorre sus comercios y regálate un momento para saciar el hambre en Asador Don Mauro (restaurantedonmauro.es), especializado en carne, pescado y tapas.

Ana Belen Ortiz viajó a Castilla y León, España, gracias a la Oficina Española de Turismo en México (spain.info).